Moncloa fracasa en su estrategia contra Ayuso, con un batacazo histórico del PSOE-M con 'sorpasso' de Más Madrid

El PSOE ha cosechado en las elecciones autonómicas de Madrid de este martes su peor resultado histórico en esta región, lo que supone inevitablemente una derrota también para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a pesar de sus intentos de distanciarse en la recta final de la contienda electoral.

La candidatura de Ángel Gabilondo, ha sacado 24 escaños y un 17% de los votos. De este modo, se han dejado en esta cita 13 escaños y más de 300.000 votos, el mayor batacazo de su historia y además pasa a ser tercera fuerza pese a empatar en escaños con la nueva opción que representa Más Madrid, que le ha dado el 'sorpasso' en votos.

La cambiante estrategia electoral ideada más desde Moncloa que desde el PSM, consistente en apelar primero al centro y a los votantes de Ciudadanos, y luego fiarlo todo a la suma de las izquierdas, esgrimiendo la amenaza fascismo, finalmente ha fracaso frente a una Isabel Díaz Ayuso que roza la mayoría absoluta, y que precisamente ha centrado su campaña en erigirse como un bastión de "libertad" frente al Ejecutivo central.

El resultado del PSOE se suma además a los malos resultados cosechados por sus socios en el Gobierno central de Unidas Podemos. La apuesta del exvicepresiente Pablo Iglesias de dejar el Ejecutivo para salvar a su formación en Madrid sólo ha conseguido sumar tres diputados, quedando en quinto puesto, por detrás incluso de Vox, y 14 por debajo de Más Madrid.

Al igual que ocurrió ya en las elecciones catalanas de febrero, Sánchez y sus principales asesores de Moncloa se volcaron desde el primer minuto en la preparación de la nueva batalla electoral de Madrid, para construir a nivel autonómico una alternativa "seria" y "responsable" que lograra sacar de la Puerta del Sol a una presidenta autonómica que representa la principal oposición al Gobierno en lo que a la gestión de la pandemia se refiere, desde que estallara la crisis del coronavirus.

El propio Sánchez presentó oficialmente la candidatura de Gabilondo tras el anuncio de adelanto electoral, con el lema de 'soso, serio y formal'; un eslogan ideado por su jefe de Gabinete, Iván Redondo, y su equipo de estrategas de Moncloa. Así, Sánchez, arrancó en marzo la precampaña volcado con su candidato, apoyándole cada fin de semana, e implicándose en primera persona en la disputa con Díaz Ayuso. En abril multiplicó su exposición pública, con varias ruedas de prensa y comparecencias públicas, y en un encuentro informal con periodistas llegó incluso a cuestionar los datos de contagios que estaba ofreciendo la presidenta madrileña.

No obstante, una vez que empezó oficialmente la campaña el 18 de abril, Sánchez cambió también su papel. En el mitin de arranque decidió ignorar a Díaz Ayuso, y después ha limitado su participación a otros dos actos los fines de semana --el mitin de ecuador de campaña, y el de cierre--.

También cambió de estrategia del PSOE ya entrada la campaña, cuando se dieron cuenta de que apenas estaban rentabilizando su idea de pescar votos en Ciudadanos. Fue entonces cuando Gabilondo decidió asumir en primera persona un giro a la izquierda y tenderle la mano a Iglesias, del que hasta entonces había regado.

Después llegaron las amenazas de muerte contra el líder 'morado' y algunos ministros socialistas, incluida la titular de Industria, Reyes Maroto, aspirante a ser vicepresidenta económica de Gabilondo si ganaba; amenaza que el PSOE considero un "punto de inflexión" para convertir los comicios en un plebiscito entre democracia o fascismo, que finalmente no ha movilizado al voto progresista como pensaban.

Los socialistas nunca habían bajado de los 32 asientos que sacó Joaquín Leguina en 1995, en las elecciones en las que el PSOE perdió la puerta del Sol tras 12 años de gobierno socialista, y el PP, entonces con un joven Alberto Ruiz Gallardón, comenzó su racha en Madrid que dura ya 26 años. También ha registrado su mínimo en votos, muy por debajo de los 786.297 que sacó Tomás Gómez en las elecciones de mayo de 2011, que tuvieron lugar días después de que el movimiento 15M tomara Sol y otras muchas plazas españolas, con España en plena crisis y el sistema bipartidista comenzando su declive.

Lejos quedan los 51 escaños y el 50,7% de los votos --1,18 millones-- que les dieron la mayoría absoluta en las primeras elecciones autonómicas de 1983, en las que el PSOE logró el primer puesto y su candidato Joaquín Leguina se convirtió en el primer presidente de la Comunidad de Madrid.

Gabilondo lamenta no haber sido capaz de convencer

El candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, ha reconocido que "no ha logrado" abrir los "espacios para un debate sosegado", algo que "lamenta", y ha añadido que "es un orgullo representar al PSOE". Así lo ha dicho a los periodistas en el hotel Princesa Plaza de Madrid, donde ha seguido la noche electoral junto a miembros de su candidatura y la Ejecutiva regional del PSOE, tras conocerse los resultados. "Yo no he sido capaz de abrir esos espacios para un debate sosegado y no descalifico a nadie porque haya sido así. No lo he logrado y lo lamento", ha comentado.

También ha reconocido que los resultados "no son buenos" y que se analizarán dentro del partido porque "no era lo que esperaban" pero ha asegurado que dentro de dos años volverá a haber comicios y tendrán que "reorientar" el proyecto socialista en la región. "Al margen de cualquier resultado, sigue siendo verdad que hay personas en Madrid en situación de necesidad y no sentirán jamás el desamparo mientras exista el PSOE", ha afirmado Gabilondo, que ha dicho que "seguirán doliendo" las colas del hambre, la desigualdad y la pobreza. Por ello, ha pedido a quien gobierne que "no frivolice" con las necesidades de los madrileños.

Por otro lado, ha felicitado al Partido Popular por su victoria, al igual que a los 136 nuevos diputados de la Asamblea de Madrid por haber "merecido la confianza" de la ciudadanía "sean del partido que fueren y piensen como piensen". "Yo soy Ángel Gabilondo y este es el Partido Socialista Obrero Español", ha afirmado el socialista, que ha sido ovacionado por los miembros de la candidatura y el secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, que lo han acompañado en su comparecencia.

Sánchez felicita a Ayuso

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha felicitado este martes a Díaz Ayuso por su "gran resultado" y ha dado las gracias a Ángel Gabilondo y al Partido Socialista de Madrid por su "trabajo infatigable". "Las urnas han otorgado a Ayuso un gran resultado y, sobre todo, una gran responsabilidad. Enhorabuena. El PSOE de Madrid siempre estará listo para trabajar por un Madrid mejor y convertir sus votos en una fuerza de futuro para la región y sus gentes", ha afirmado en un mensaje en Twitter. Y a continuación, en otro mensaje, ha dado las gracias a Gabilondo y la federación madrileña del PSOE. "Lo hemos hecho durante 142 años y lo seguiremos haciendo desde mañana mismo. Compañeras, compañeros, socialistas, ¡siempre con el PSOE para avanzar por un país más justo e igualitario!", ha apostillado.

Por su parte, el secretario de organización del PSOE y ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha asumido el mal resultado del PSOE en las elecciones madrileñas, pero ha advertido de que estas elecciones "no representan al conjunto de España". "No son unos buenos resultados para el PSOE y no quiero poner paños calientes, no hemos sabido atraer al electorado y desde ahora mismo empezamos a trabajar para conseguir la confianza de las mayorías", ha dicho el ministro de Transportes en una comparecencia en Ferraz.

Ábalos, que ha felicitado a Díaz Ayuso tras hacerse con la victoria, ha criticado -no obstante- que solo haya convocado estos comicios para "liquidar a su socio de Gobierno (Ciudadanos) y hacerle desaparecer de la representación política". "Y lo ha conseguido", ha puntualizado tras incidir en que estas elecciones eran "innecesarias porque Díaz Ayuso era presidenta y tras estas elecciones seguirá siendo presidenta durante dos años".

Ha criticado que el PP haya decidido "abrazar a la ultraderecha" y "hasta mimetizarse" con ella y ha afirmado que los socialistas madrileños tienen a partir de ahora dos años para ejercer un liderazgo con responsabilidad y para trabajar "incansablemente" con el fin de conseguir unos servicios públicos de calidad. "Y para impedir que el PP siga utilizando a la Comunidad de Madrid como ariete para el Gobierno de la nación, dos años para construir la alternativa progresista que Madrid necesita", ha puntualizado.