Iglesias dimite y deja la política tras naufragar en su asalto a Madrid: "Cuando uno no es útil tiene que saber retirarse"

El líder de Unidas Podemos y exvicepresidente del Gobierno fracasa en su intento de frenar a la derecha en Madrid y ser vapuleado por Mónica García e Íñigo Errejón

El candidato de Unidas Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias, ha anunciado este martes por la noche que dimite de todos sus cargos y deja la política tras el mal resultado del bloque de izquierdas en la Comunidad de Madrid, que no ha logrado frenar el avance de la derecha.

"Cuando uno no es útil tiene que saber retirarse", ha dicho este martes por la noche el secretario general de Podemos después de reconocer que ha habido una gran movilización en la derecha y que él ha generado más rechazo que impulso para la izquierda y se ha convertido "chivo espiatorio", y que por tanto ha fracasado. En consecuencia, no tomará su acta de diputado, pese a que dijo que aceptaría el puesto en el que le situarán los ciudadanos, y deja el futuro grupo parlamentario en manos de la número dos de su lista, la coportavoz Isa Serra.

Una renuncia que se produce tras ser verse relegado a un papel irrelevante en la política madrileña y superado por Más Madrid y la candidata Mónica García, que retoma el testigo de Íñigo Errejón como fuerza emergente en el arco de la izquierda y llegando a dar el ansiado 'sorpasso' al PSOE que perseguia desde la gestación de Podemos.

Con el 99,11% escrutado, la candidatura abanderada por Iglesias ha logrado el 7,2% del voto emitido votos (259 124 sufragios) y un total de 10 diputados provisionales, que mejoran los resultados respecto a los datos de mayo de 2019, cuando su espacio político cosechó el 5,6% del voto y siete parlamentarios regionales.

No obstante queda lejos de los resultados de 2015, en plena efervescencia por su irrupción en el panorama político, cuando Podemos obtuvo un total de 591.697 votos (el 18,64%) y 27 diputados, si bien en un contexto en el que aún no existía Más Madrid y en el que IU concurrió por separado pero no obtuvo representación institucional.

Apuesta arriesgada que acaba en renuncia

Pese a esa mejoría, Unidas Podemos queda en quinto lugar en la Asamblea de Madrid, por detrás de Vox y sin opciones de impedir la victoria de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y su reelección, que era su objetivo primordial al aspirar a ser determinante para fraguar un gobierno de coalición socialista.

Además, en el ala progresista ve como el descalabro del PSOE es aprovechado por Más Madrid con el efecto Mónica García, la auténtica revelación de estas elecciones, que sorpassa a los socialistas y cosecha más del doble de votos que Unidas Podemos con 609.540 sufragios (el 17%) y 24 escaños en la cámara madrileña.

Y es que precisamente la escisión gestada por Errejón deja tocado a los morados, máxime cuando Más Madrid rechazó su oferta de candidatura conjunta para reforzar el mensaje de unidad de la izquierda y dejar superadas las disputas pasadas.

El exvicepresidente anunció el 15 de marzo de forma sorpresiva dejaba su cargo en el Gobierno para presentarse como candidato a los comicios madrileños, en pleno 'terremoto político' ante la fracasada moción de censura en la región de Murcia y el adelanto electoral decretado por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso.

El último servicio de Iglesias

Un movimiento que se calificó como audaz en el seno de la formación morada que situaba los comicios también en clave nacional, reafirmaba apuesta por desbancar a la principal líder regional crítica con el Ejecutivo central e impedir en el rearme de la derecha en Madrid

Aunque también tenía una clave interna y era garantizar la presencia de Unidas Podemos en la Asamblea, entredicho en los sondeos previos a su salto a la contienda madrileña, un objetivo que ha conseguido.

Sin embargo, también aspiraba a abrir un nuevo ciclo alcista, cuya guinda era formar parte del Ejecutivo, que rompiera la tendencia de caída electoral que arrastra el espacio político desde 2019, tanto en el plano autonómico como nacional, que no ha alcanzado.

Pero su salto a la contienda electoral del PSOE también contribuyó a gestar un relevo tranquilo, que venía barajándose desde hace meses, en el liderazgo de Unidas Podemos en el Gobierno en favor de Yolanda Díaz.

No obstante, su marcha abre ahora también el proceso de dar entrada a nuevos liderazgos también en el plano orgánico del partido, algo que no estaba previsto dado que, antes de los resultados de las elecciones, había transmitido que su mandato como secretario general de Podemos era hasta 2023.

Iglesias decidió arriesgar su posición política y fio todo a una movilización masiva de los barrios del sur y municipios de la periferia madrileña para intentar el vuelco político, al entender que ahí residía una mayoría de izquierda pero tendente a la abstención, frente a los bastiones electorales del PP.

Una tesis que, a tenor de los resultados, ha quedado refutada al teñirse de azul el mapa de municipios de la Comunidad, pese a registrarse también modestos incrementos en estos enclaves del cinturón rojo para su lista.

Su mensaje de plantear los comicios como "una defensa de la democracia" ante el avance del "fascismo y la extrema derecha", que parecía evocar una antítesis del lema popular 'comunismo o libertad', no ha penetrado en un electorado que se ha movilizado de una forma histórica.

Y a pesar de que focalizó el "riesgo para la democracia" que suponía el avance de la derecha y la posible alianza con Vox, él mismo ha reconocido que su figura genera un efecto movilizador contrario a los intereses de la izquierda, pese a sus llamadas a llenar las urnas de "dignidad" para conformar un gobierno "decente" y combatir el "blanqueamiento" de la extrema derecha.

Además, el escenario de tres candidaturas progresistas, dado que su caladero se orientó en el votante más a la izquierda de este espectro político (a los que dirigió sus principales propuestas) que no ha sido lo suficientemente abundante para ensanchar más su base electoral, una transversalidad que sí ha logrado Más Madrid.

Tampoco ha resultado exitosa su confrontación a Ayuso ante la gestión del Covid-19, sobre todo a raíz de la situación de las residencias en la primera ola y de los polémicos protocolos sobre el tratamiento de mayores con la enfermedad, a la que no ha erosionado pese a responsabilizarla de los peores datos del país en contagios, fallecidos y hospitalizados.

Pese a que hizo bandera de su contribución a una gestión de la crisis del Covid diferente, incluso antagónica a la Ayuso, el exvicepresidente no ha rentabilizado su paso por el Ejecutivo central y el despliegue del 'escudo social', las ayudas directas al pequeño comercio, su impulso para acelerar la puesta en marcha del Ingreso Mínimo Vital o el mecanismo de los ERTE para proteger el empleo.

En la cuestión social tampoco ha sido una baza que haya podido imponer en la contienda madrileña pese erigirse como una némesis de la dirigente popular con su reforma fiscal para subir los impuestos a las rentas altas, regular el precio del alquiler, crear una Consejería específica de Feminismos, incrementar en 1.000 millones anuales a la educación, la apuesta por una banca pública o contratar 10.000 nuevos efectivos sanitarios.

La amarga noche electoral para Iglesias termina con una carrera política que ha transformado la política nacional y que, con su carisma político, salió al rescate de su partido en escenarios adversos, como los comicios de 2019.

PP y Vox celebran la marcha de Iglesias

Dirigentes del PP han celebrado la marcha de Iglesias, al tiempo que miembros del Gobierno de coalición y destacados políticos de izquierda le han agradecido su trabajo dentro del partido y del Ejecutivo. Y precisamente han sido el PP y Vox los primeros que han reaccionado en las redes sociales tras conocer su marcha.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha escrito en su cuenta de Twitter: "dos buenas noticias para España en un día. Iglesias ya es pasado en la política española. Mucho que celebrar".

Mientras la candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto a recordar a los militantes populares que celebraban su triunfo en Génova que "me debéis dos o tres".

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, también ha destacado en un tuit que Iglesias "No te vas, la democracia te echa" y ha dejado claro que es "porque sobra el odio, la confrontación y la pobreza".

Por su parte, el portavoz del grupo parlamentario de Vox en la Cámara Baja, Iván Espinosa de los Monteros, ha destacado en la misma red social que "Iglesias se marcha, Sánchez se hunde, Vox crece, sumamos con el PP y se despeja el centro derecha".

"Todo buenas noticias! #Gracias a todos!", ha puntualizado Espinosa de los Monteros tras alcanzar 13 escaños en la Asamblea de Madrid, uno más que en 2019.

La izquierda agradece su labor

Por otra parte, Iglesias ha recibido los elogios de su pareja y ministra de Igualdad, Irene Montero, que ha puntualizado en un tuit que "No olvidamos quienes somos, de dónde venimos y por qué estamos aquí. Gracias @PabloIglesias. Seguimos".

Agradecimientos a los que se ha sumado también el ministro de Consumo, Alberto Garzón, que ha escrito: "Tengo muchas dudas sobre muchas cosas, pero creo tener también algunas pocas certezas. Una de esas certezas es que España es hoy un país mejor gracias a @PabloIglesias".

"Amigo y compañero, gracias por tu trabajo y tu firmeza en el compromiso. Salud y República", ha puntualizado en Twitter Garzón, mientras la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, destacaba tras la victoria del PP que se encontraba "tiste como millones de personas en todo el país". "Nuestro país no se va a parar. Seguimos construyendo mirando al futuro", ha añadido.

"Pablo Iglesias, respeto eterno", ha destacado el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, al tiempo que el compañero de IU de Iglesias, Carlos Sánchez Mato, le ha considerado como el "mejor líder político de todo el escenario".

El fundador de Podemos Juan Carlos Monedero disertaba en la misma red social al escribir: "Fernando VII ahorcó a Rafael de Riego, al Empecinado, fusiló a Torrijos. Uno queda en la historia como el felón, un traidor a su pueblo. Incluso al que le gritó “vivan las cadenas”. Los otros son hitos de la democracia en España. Nuestro aliento es largo. Gracias".