Jornada de reflexión: el centro medita votar contra Sánchez y la izquierda contra Iglesias

Un porcentaje destacado de votantes lo harán en clave nacional para votar en contra de un partido o del Gobierno en vez de a favor de otro

No parece que a estas alturas de la tensa y agitada campaña electoral del 4-M todavía queden votantes indecisos que tomarán su decisión en el colegio electoral. Al contrario, los votos ya están decididos y quienes van a cambiar el sentido de su decisión en los anteriores comicios, bien nacionales o en los autonómicos, ya lo tienen han decidido.

Y estos votantes nómadas lo harán más para votar en contra de un líder o partido político o de un Gobierno, que es lo que va ocurrir con Sánchez y el PSOE, para dar un voto de castigo, mas que para votar en favor de Ayuso y el PP, que serán los beneficiarios de esta emigración.

Especialmente entre los votantes del centro político que huyen de Cs hacia el PP. E incluso entre los votantes moderados del PSOE que discrepan de la mala gestión de la crisis del Gobierno de Sánchez y de sus alianzas con Podemos, Bildu y ERC. Y también se puede beneficiar Ayuso de votantes de Vox que regresen al PP como ‘voto útil’ y en pos de una mayoría absoluta.

En estas circunstancias Cs lo tiene muy mal. Y, como anuncian los sondeos, no llegará al 5% de los votos y por lo tanto no tendrán acceso a la Asamblea de Madrid, por lo que los votos que reciba Cs serán papeletas perdidas en el menoscabo del centro derecha y en favor de la izquierda.

Un bloque el de la izquierda en el que Más Madrid que lidera Mónica García va a ser el partido más beneficiado de los votantes que huyen de la caótica candidatura de Gabilondo, del Gobierno de Sánchez y la bronca permanente de Iglesias.

De manera que en lo que a trasvase de votos entre partidos se refiere van a ser Ayuso y García, en la derecha y la izquierda, quienes logren un mejor resultado. E Iglesias, Gabilondo y Bal, los grandes perdedores en el plano regional.

Mientras que en la dimensión y trascendencia nacional de esta campaña, que sin duda la tiene, el perdedor será Sánchez y el vencedor Casado. Y los perdedores camino de la puerta de salida de la política nacional lo serán Iglesias y Arrimadas.

Mientras Abascal y Vox parece que quedarán más o menos como están. Porque de lo contrario y si el PP le quita demasiados votos a votos a Vox y el partido de Abascal no sacará el 5 % de los sufragios, en ese caso -que es el esperado ‘efecto sorpresa’ de la izquierda- Ayuso no sumaría los escaños suficientes para gobernar.

Pero esto es difícil que ocurra porque el ataque furibundo de Iglesias contra Vox ha reactivado su electorado y por lo tanto aguantarán e incluso van a mejorar y a quedar por delante de Podemos. El lugar desde donde Iglesias con su virulencia y crispación ha acabado favoreciendo a Ayuso y al PP.

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