El giro de Gabilondo a un pacto con Iglesias tras las elecciones aviva el pulso entre Díaz Ayuso y la izquierda

El giro del candidato del PSOE a las elecciones madrileñas, Ángel Gabilondo, que en el debate electoral del miércoles se abrió a un pacto con Unidas Podemos, ha avivado el pulso entre la presidenta y candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, y las tres formaciones de izquierdas en Madrid.

En el único debate a seis -PSOE, PP, Cs, Más Madrid, Vox y Unidas Podemos- de la campaña, Gabilondo cambió el paso al dirigirse a sus adversarios en el bloque de la izquierda: "Mónica, con Más Madrid podemos sumar. Pablo, tenemos 12 días para ganar las elecciones".

El candidato del PSOE, que hasta ahora se negaba a pactar con Pablo Iglesias por "su planteamiento extremista y radical" ha hablado de una "nueva orientación" y ha asegurado que se han terminado sus "intentos de proximidad" con Ciudadanos porque los naranjas "han vuelto a optar por el PP".

"Querido Pablo, confío en que apoyes un gobierno para frenar la foto de Colón. Pablo, querido Pablo. Si nosotros tenemos una mayoría como tenemos que tener y como muestran esas encuestas espero tu apoyo y la posibilidad de poner un dique de contención de frenar al Gobierno de Colón", ha asegurado el candidato socialista.

Gabilondo corrige sus mensajes cuando se constata su incapacidad para captar el voto que abandona Ciudadanos, del que sólo atrapa un 3 %, pues los votantes naranjas se van mayoritariamente al PP -el 52,1%- o a la abstención -22,8 %-, según los datos que ofrece este jueves la encuesta flash del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Iglesias ha recogido el guante y ha señalado que todo el mundo percibió que Gabilondo se abría a pactar. Ve una "evidencia" que la única alternativa al PP "es un gobierno de coalición de izquierdas", al tiempo que ha pedido a los socialistas y a Más Madrid que esperen conocer la correlación de fuerzas antes de "repartirse" cargos.

La candidata de Más Madrid, Mónica García, al alza en el barómetro del CIS, donde dobla a los morados y atrae a exvotantes socialistas, considera que el debate evidenció "una alternativa" ante "la política del ruido, de la confrontación y de los insultos".

En el centroderecha, cuya victoria hace peligrar el CIS, han dado por hecho el pacto PSOE-Más Madrid- Unidas Podemos y lo utilizan para movilizar a los suyos. "Caretas fuera", ha señalado Ayuso, a la que el CIS mantiene este jueves como ganadora, aunque recorta su victoria y deja en el aire la mayoría con Vox. La candidata del PP ha advertido que PSOE y Unidas Podemos "van de la mano", cree que el giro dado resta crédito a Gabilondo y ha tildado a Iglesias de "muleta" de Pedro Sánchez.

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha optado por la ironía al calificar a Gabilondo de "beatífico" porque, al contrario que Sánchez, no engaña a sus votantes. Al contrario que Ayuso, que se ha limitado a reiterar que quiere gobernar sola, Abascal ha dirigido sus críticas al PP, al que acusa a de atacar a su candidata, Rocío Monasterio, pese a que ésta salió "con el escudo" a defenderla. Según el CIS, Vox perdería un tercio de sus votantes en Madrid, que optarían por la papeleta del PP.

Con la pugna electoral cada vez más polarizada, el candidato de Ciudadanos, Edmundo Bal, al que el CIS sitúa fuera de la Asamblea de Madrid, ha vuelto a reivindicarse como la única opción para evitar tanto un Gobierno de izquierdas como un Ejecutivo PP-Vox y ha apelado a los indecisos y a los votantes de centroderecha moderados y que ven cómo Ayuso "está muy cómoda con Vox".

Finalizado el debate, que siguieron a nivel nacional más de tres millones de españoles, los partidos tienen por delante doce días para movilizar a sus votantes y para atraer a los indecisos, pues según el CIS el 19,6 % de los madrileños no sabe que votará el y el 11 % no lo dice.