La UEFA amenaza con expulsar a Real Madrid, Chelsea y City de esta Champions si siguen con el proyecto de Superliga

Guerra total en el fútbol europeo tras el anuncio por parte de doce poderosos clubes de crear una Superliga europea. El nuevo torneo podría tener consecuencias inmediatas en el final de las competiciones europeas de esta temporada y Real Madrid, Manchester City y Chelsea podrían ser excluidos de las semifinales de la Liga de Campeones, según ha afirmado un miembro del comité ejecutivo de la UEFA, Jesper Moller, a la emisora de radio danesa DR. Además, la creación de esta Superliga ha recibido también el rechazo de otros clubes como el PSG, Bayern y Borussia, además de equipos más modestos que se han alineado con la UEFA, además de las críticas de varios gobiernos europeos como Francia, España, Reino Unido e Italia, e incluso la propia UE.

El seísmo en el futbol europeo arrancó de madrugada cuando mediante un comunicado se anunció el proyecto de una nueva liga con la gran mayoría de los clubes potentes del 'Viejo Continente', una competición que arrancaría en agosto y que choca de manera frontal con la tradicional Copa de Europa, Liga de Campeones de la UEFA. Por ahora, doce clubes europeos forman parte oficialmente de los 'disidentes' respecto al sistema actual de la UEFA. Se trata de seis ingleses (Arsenal, Manchester City, Manchester United, Tottenham, Liverpool, Chelsea), tres españoles (Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid) y tres italianos (Juventus, Inter de Milán, AC Milan). Otros tres clubes están llamados a integrar la lista de 15 clubes considerado "fundadores", según un comunicado de la nueva organización, cuyo primer presidente es el español Florentino Pérez, máximo dirigente del Real Madrid.

Cada temporada, los veinte clubes se repartirán en dos grupos de diez equipos y disputarán, a partir de agosto, partidos para cubrir 18 jornadas en la primera fase. Los tres vencedores de cada grupo se clasificarán para los cuartos de final. Los dos últimos boletos para cuartos se distribuirán a los vencedores de eliminatorias entre los cuartos y quintos de cada grupo.

Como en la Liga de Campeones, los cuartos y semifinales serán a ida y vuelta, mientras que la final será a partido único. Los partidos tendrán lugar en mitad de semana, precisaron los responsables de la Superliga europea, lo que entraría en oposición con las competiciones continentales de clubes (Liga de Campeones y Europa League), organizadas por la UEFA.

Para cumplir su objetivo de "generar recursos suplementarios para toda la pirámide del fútbol", la Superliga europea ha comenzado sobre todo por prometer recursos a sus clubes fundadores. Una partida de 3.500 millones de euros se repartirá entre los quince clubes fundadores, con la financiación del fondo de inversión estadounidense JP Morgan. A más largo plazo, los ingresos "superarán los 10.000 millones de euros", estiman los responsables de la Superliga europea.

Ningún club francés o alemán forma por ahora oficialmente parte de esa lista de "fundadores". Bayern de Múnich y París Saint-Germain habrían sido contactados pero no se han sumado al proyecto. El Borussia Dortmund, por su parte, también ha mostrado su rechazo al nuevo torneo.

La llegada de la Superliga parecía ya inminente cuando este domingo provocó la reacción en contra de su creación de la UEFA, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), LaLiga, la Federación Inglesa de Fútbol (FA), la Premier League, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y la Lega Serie A, a través de un comunicado conjunto.

La UEFA amenaza con expulsiones inmediatas

La reacción de la UEFA a la creación este lunes del nuevo torneo no se ha hecho esperar y podría implicar la salida inmediata del Real Madrid, Manchester City y Chelsea de las semifinales de la Liga de Campeones, según ha afirmado un miembro del comité ejecutivo de la UEFA, Jesper Moller, a la emisora de radio danesa DR. "Los clubes deben irse, y espero que eso suceda el viernes. Habrá una reunión extraordinaria del comité ejecutivo. Allí tengo la expectativa de que los 12 clubes sean eliminados", dijo Jesper Møller a DR Sporten. "Ya veremos . entonces cómo terminar la Champions de esta temporada", dijo Moller, director de la Federación Danesa.

Pocas horas antes, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, ha advertido a los clubes creadores de la Superliga europea que si optan por seguir adelante con su idea, sus jugadores "no podrán representar a sus selecciones" ni "participar en Eurocopas o Mundiales", y ha tildado el proyecto de "vergonzoso y egoísta", fruto de la "codicia" de unos pocos.

"Mi opinión es que, lo antes posible, los clubes y los jugadores tienen que ser expulsados de todas nuestras competiciones. Los jugadores que participen en la Superliga no podrán representar a sus selecciones ni participar en Eurocopas o Mundiales", declaró tras la reunión del Comité Ejecutivo de UEFA de este lunes. Además, Ceferin reconoció que "todavía" están evaluando posibles medidas inmediatas y sanciones con el equipo legal del organismo rector del fútbol europeo. "Pero tomaremos todas las medidas que podamos y les informaremos lo antes posible", aseguró.

La reunión de este lunes estaba prevista para confirmar el cambio de formato de la ampliada Liga de Campeones, pero la Superliga europea ha centrado todo el protagonismo. "La UEFA y el mundo del fútbol están unidos contra la propuesta vergonzosa y egoísta que hemos visto en las últimas 24 horas para unos pocos clubes selectos en Europa, motivados por la codicia. Todos estamos unidos contra este proyecto sin sentido", indicó.

Clamor político contra la Superliga

La nueva Superliga también ha desatado las críticas de los gobiernos de España, Francia, Italia y Reino Unido. Así, el Ejecutivo español ha anunciado que "no apoya" la iniciativa por entender que "ha sido pensada y propuesta sin contar" con las organizaciones representativas a nivel nacional como internacional. En un comunicado del Ministerio de Cultura y Deporte, el Gobierno ha informado de que el ministro José Manuel Rodríguez Uribes ha mantenido reuniones y conversaciones durante este lunes los presidentes de la UEFA, RFEF y LaLiga, así como con los presidentes de los equipos españoles que apoyan esta iniciativa (FC Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid).

En este sentido, el Gobierno español aclaró que ha defendido que debe volverse "a la senda del diálogo y del acuerdo en los ámbitos de decisión y organización a los que estos mismos clubes pertenecen para conseguir una solución pactada que sea conveniente al fútbol y al deporte, tanto a los organismos nacionales e internacionales como a los equipos, los profesionales y la afición en general".

Asimismo, subrayó que el espíritu deportivo "debe quedar patente a través de la búsqueda de un acuerdo amplio". "El Gobierno ha constatado la disposición de todas las partes a este diálogo a lo largo de las conversaciones mantenidas hoy con el ministro Rodríguez Uribes y desea que fructifique con un acuerdo beneficioso para todos", concluye el comunicado.

Por su parte, los ejecutivos de Francia y Reino Unido, encabezados por Emmanuel Macron y Boris Johnson, también han hecho público su total desacuerdo con la decisión unilateral decisión de doce grandes clubes. El presidente de la República Francesa ha llegado a calificar el proyecto como "una amenaza al principio de solidaridad y el mérito deportivo".

El Palacio del Elíseo ha emitido un comunicado al diario L'Équipe en el que asegura que "el Estado francés apoyará toda iniciativa de la Liga de Fútbol Profesional, la Federación Francesa de Fútbol, la UEFA y la FIFA para proteger la integridad de las competiciones federativas nacionales y europeas". Y agradece "la posición de los clubs franceses de rehusar participar en la Superliga".

Por su parte, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, asegura que "los planes para una Superliga europea serían muy perjudiciales para el fútbol" y asegura además, que hará "todo lo que pueda" para evitarlo y anima a la Premier League, UEFA y FIFA a "tomar medidas". "Es una medida que golpeará a la competición doméstica. Los clubes deben consultar a los aficionados antes de dar estos pasos", advierte.

En el mismo sentido, el primer ministro italiano, Mario Draghi, sumó su voz este lunes a la de quienes rechazan el proyecto. según una declaración difundida por el Palacio Chigi, sede del ejecutivo. Mediante una nota, Draghi afirmó que el gobierno sigue con atención el debate sobre ese tema y apoya con determinación las posiciones de las autoridades futbolísticas italianas y europeas, para preservar las competencias nacionales, los valores de la meritocracia y la función social del deporte.

El vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Cultura y Educación, Margaritis Schinas, también ha criticado la iniciativa al considerar que va en contra de valores que promueve la Unión Europea como la diversidad y la inclusión. "Debemos defender un modelo de deporte basado en valores europeos como la diversidad y la inclusión. No cabe reservarlo a algunos clubes ricos y poderosos", ha escrito en su perfil oficial de Twitter.

Los derechos de televisión, en juego

La polémica Superliga Europea de fútbol será gestionada por una empresa, cuyos propietarios serán los 15 miembros permanentes y estará presidida por Florentino Pérez, que se codeará por tamaño con otras del Ibex 35 y que amenaza la distribución tradicional de los millonarios ingresos televisivos que genera este deporte.

Los organizadores de la nueva competición han comenzado a negociar los futuros derechos de televisión y esperan lograr acuerdos con firmas como Amazon, Facebook, Disney y Sky, con los que aspiran a recaudar unos 4.000 millones al año, aseguran fuentes cercanas a la Superliga a ese diario.

Esta nueva competición podría devaluar los derechos de televisión de la Liga de Campeones y aumentar los costes de operadores y cadenas, que se verían obligados a pujar también por ella.

Según un informe de Barclays, la cuestión clave es si los contratos suscritos por las cadenas de televisión y operadores para retransmitir la Liga de Campeones les permiten devolver los derechos a la UEFA "si la competición pierde doce de sus mejores clubes". En caso contrario, deberían "pagar una cantidad significativa por la Liga de Campeones y pujar también por la Superliga.

Los derechos televisivos de la Liga de Campeones se reparten de forma diferente según el país. En España, pertenecen a Telefónica hasta 2024, mientras que en Reino Unido están en manos de BT Sport y en Italia, de Sky, Mediaset y Amazon.

El informe plantea también la posibilidad de que los clubes impulsores de la Superliga Europea sean expulsados de las competiciones nacionales. En ese caso, las cadenas en abierto -Atresmedia o Mediaset España- podrían beneficiarse de una eventual pérdida de audiencia del fútbol televisado, aunque el beneficio sería "marginal".

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