Los errores de Sánchez en Murcia, las vacunas y los Fondos UE benefician a Casado y Ayuso en Madrid

Ayuso no adelantó las elecciones en Madrid, fue Sánchez con su temeraria y fallida moción de censura en Murcia con la que el presidente hundió a Cs

¡A los toros, a los toros! El próximo día 2 de Mayo, fiesta de la Comunidad de Madrid y víspera de la jornada de reflexión de los comicios del 4-M, la presidenta en funciones Isabel Ayuso ha decidido celebrar un festival taurino en la capital de España, liderando ella la reapertura de la temporada taurina en España, un sector deprimido y arrinconado por causa de la pandemia.

En esta decisión tan sorprendente como torera, en la que colaboran El Juli, Manzanares y Perera entre otros toreos y rejoneadores y en la que se dará entrada a 6.000 personas, hay algo de simbolismo y optimismo político porque se podría decir que Ayuso quiere celebrar su victoria antes de la noche electoral en el coso de Las Ventas de Madrid.

Unas elecciones inesperadas y temidas en Moncloa porque si había algo que en la  crisis sanitaria y económica de España no quería el presidente Pedro Sánchez por nada del mundo eran unas elecciones anticipadas. Pero sus errores y pésima gestión al mando del Gobierno y del PSOE le han llevado, a su pesar, a un ensayo general de los comicios nacionales en las elecciones del próximo 4 de mayo en Madrid.

Unos comicios donde el PP va a infringir una severa derrota al PSOE y Cs, que relanzan el liderazgo nacional de Pablo Casado y anuncian una holgada victoria de Isabel Ayuso en Madrid, premiada por la buena gestión en el lado económico y social (hostelería, restauración y alimentación, por eso Ayuso fue aclamada en Mercamadrid) de la política madrileña frente a la pandemia.

Y no han sido Ayuso ni Casado quienes convocaron las elecciones del 4-M en Madrid, sino el propio Sánchez y sus estrategas de La Moncloa que se lanzaron a tumba abierta a una moción de censura en Murcia que resultó fallida y los dejó en ridículo, y con la que han hundido a Cs en favor del PP y provocado el lógico adelanto electoral en Madrid.

Y en consecuencia la esperada victoria del PP que se proyectará sobre la política nacional por culpa de: los otros graves errores de Sánchez en la gestión de las vacunas -anunció la llegada a España de 87 millones de dosis y ahora no tiene dosis para vacunaciones masivas-; y en la gestión de la ruinosa de la economía nacional que dijo tener controlada en pomposos y triunfalistas discursos sobre los Fondos de la UE, que han resultado falsos.

Unos discursos que Casado denunció y desmontó con precisión quirúrgica en el debate del Congreso de los Diputados del pasado miércoles donde dejó en la evidencia las grandes mentiras y los errores de Sanchez quien, acorralado, recurrió a un penoso estrambote sentimental para el cierre de su intervención, un testo lacrimoso redactado por los escribas de su equipo estratégico de Moncloa que van de mal en peor.

Pero ¿como se le ocurre a Sánchez y a sus asesores lanzar las campanas al vuelo repicando alegrías inexistentes cuándo la gran mayoría de españoles lo que escuchan es el doblar de una campanas que tocan a muertos y ruina porque están sufriendo en sus carnes, familias y empresas el desastre que nos invade y que este Gobierno -de muy escaso nivel- y el pretencioso y presumido Presidente (se tiñe las canas y se cambia de traje para hacerse fotos con sus vicepresidentas) es incapaz de afrontar con eficacia y con la verdad?

En las elecciones de Madrid todavía pueden pasar muchas cosas y mal harían Ayuso y Casado en lanzar también al vuelo las campanadas de su esperada victoria en la Puerta del Sol. Porque si el tsunami de Ayuso hunde a Cs y Vox debajo del 5 % de los votos la izquierda acabaría gobernando en Madrid. Y esa posibilidad, que está ahí, es un riesgo que por pequeño que sea tampoco se debe descartar.

Como tampoco hay que descartar que el candidato Pablo Iglesias, que huyó días atrás del gobierno a la deriva de Sánchez, tampoco tenga asegurada la presencia de Podemos en la Asamblea de Madrid porque algunas encuestas sitúan a UP en el 6,3 % de los votos y con tendencia a la baja, a sólo un 1,3 % de quedar fuera de la Asamblea madrileña.

Las vacunas y los Fondos UE

El triunfal alegato de Sánchez sobre los 87 millones de vacunas que van a llegar a España de aquí a finales de septiembre ha quedado en evidencia tras el bloqueo de las 300.000 dosis de Janssen que han sido apartadas en USA, y la ausencia de otras dosis lo que está provocando un frenazo en los planes de vacunación masiva.

Como lo denuncian Madrid y Andalucía advirtiendo del riesgo del posible cierre de los grandes centros habilitados para vacunar. Y lo que puede obligar a la ministra Darias de Sanidad a aplazar la aplicación de la segunda parte de las dosis de AstraZeneca y Pfizer, para imponer una primera dosis de urgencia a colectivos de alto riesgo como son los mayores de 70 años.

Porque si se produce el bloqueo o ralentización del ritmo de vacunación el impacto en la ciudadanía -y especialmente entre los votantes de Madrid- será muy importante y abundará en la indignación general ciudadana.

A la que tampoco les ayuda ni consuela las promesas triunfales de Sánchez sobre los Fondos UE que ya está repartiendo ficticia y arbitrariamente el Presidente a pesar de que, en primer lugar, esos fondos no existen porque  están bloqueados, en su proceso de ratificación, en Polonia y Alemania.

Y, en segundo lugar, porque el Gobierno aún no ha presentado su Plan de reactivación de la economía en Bruselas, va con retraso y tiene como fecha tope el 30 de abril. Como tampoco lo ha aprobado en el seno del Gobierno por diferencias con los ministros de Podemos, ni lo ha consensuado por los sindicatos y con la patronal.

Al tiempo Sanchez oculta sus propuestas -muchas de ellas rechazadas en Bruselas- de reformas estructurales, y no aporta memoria económica de las inversiones sectoriales que piensa hacer, sin control externo. Y sin explicar cómo será el reparto de los 70.0000 millones de euros de ayudas (los 70.000 restantes son créditos a devolver) a lo largo de los próximos seis años que es lo previsto.

Y lo que no suele explicar Sánchez quien no sabe cuándo comenzarán a llegar las primeras ayudas a España, lo que le obliga a utilizar los 27.000 millones de euros adelantados en los PGE, y nos anuncia una avalancha de impuestos (en IVA, IRPF, Patrimonio, autovías, etc) y el riesgo de aumento exponencial del paro en próximos meses porque las pymes, los autónomos y las medianas empresas no pueden más.

Y ojalá que el retraso en la vacunación y la cuarta ola de la pandemia -ante la que Sánchez se niega a ampliar el ‘estado de alarma’- no acabe con la temporada turística de las vacaciones estivales porque ello para el empleo y la economía sería letal.

Al fondo de todo ello está la perentoria necesidad española de un gran acuerdo y un pacto nacional de gobierno y de estabilidad entre PSOE y PP. Pero las mentiras de Sánchez, su autocracia y errática manera de ejercer el poder lo impiden. Máxime ahora que Pedro Sánchez se dispone a: entregar al Gobierno Vasco la gestión de las cárceles para favorecer a los presos de ETA; y a indultar a los presos golpistas catalanes.

Lo que ocurrirá después de las elecciones del 4-M en Madrid para evitar el impacto negativo de ambas decisiones entre los votantes del PSOE. Lo que prueba que ambas concesiones de Sánchez al nacionalismo soberanista van en contra del sentimiento nacional y de la legalidad por el trato de favor que incluyen ambas concesiones a terroristas y golpistas frente a las ya firmes sentencias judiciales.

Lo que hace Sánchez para pagar los votos nacionalistas a su investidura y para mantenerse en el poder. Y lo que sin duda saldrá a la luz pública en la madrileña campaña electoral.

RELACIONADO