La UE acuerda con Pfizer adelantar al segundo trimestre la entrega de 50 millones de dosis de su vacuna

Bruselas reacciona al parón de AstraZeneca y Janssen y negocia con Pfizer la compra de otras 1.800 millones de dosis para 2022-23

La Unión Europea ha llegado a un acuerdo con BioNTech y Pfizer para adelantar al segundo trimestre de este año la entrega a los Estados miembros de 50 millones de dosis de su vacuna contra el COVID-19 cuya distribución estaba prevista para los últimos tres meses del año. De esta remesa, a España le corresponden cinco millones de dosis.

Con este adelanto, el suministro de estas dos compañías al bloque entre abril y junio asciende a 250 millones de dosis, desde los 200 millones contemplados hasta ahora. La UE reacciona de esta forma a la suspensión de las entregas por parte de Janssen y los problemas de producción que desde el inicio de la campaña ha experimentado AstraZeneca.

"Puedo anunciar que hemos llegado a un acuerdo con BioNTech y Pfizer para acelerar la entrega de 40 millones de dosis, que serán distribuidas en el segundo trimestre", ha informado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una declaración sin preguntas.

La alemana ha destacado que en las últimas semanas la UE ha acelerado la campaña de vacunación y este martes alcanzó las 100 millones de personas vacunadas (de las que 26 millones cuenta con la pauta completa). "Es un hito del que estar orgullosos", ha sentenciado.

"Es una buena noticia, pero como podemos ver con el anunció de Johnson & Johnson, todavía hay muchos factores que pueden alterar el calendario planificado de reparto de vacunas. Por tanto, es importante actuar rápidamente, anticiparse y ajustar cuando sea posible", ha añadido al jefa del Ejecutivo comunitario.

Al igual que el resto de dosis, las 50 millones de unidades que se adelantarán a estas semanas también serán repartidas entre los Estados miembros en función de su población y "ayudarán sustancialmente a consolidar el desarrollo de las campañas de vacunación".

Von der Leyen, ha agradecido a Pfizer y BioNTech el esfuerzo y ha remarcado que ambas compañías con "socios fiables", ha confirmado además que Bruselas está negociando con ellas para concluir una nueva compra de su vacuna contra el COVID-19 para cubrir futuras necesidades del bloque.

En concreto, la UE quiere adquirir otras 1.800 millones de dosis que recibiría en 2022 y 2023 y con las que pretende cubrir la posibilidad de que sean necesarias nuevas inyecciones para "reforzar y prolongar la inmunidad", así como para contener nuevas variantes del virus que puedan surgir.

"Teniendo esto en mente, tenemos que centrarnos en tecnologías que han demostrado su valía y las vacunas de ARNm son un ejemplo claro", ha defendido la alemana, quien confía en que las conversaciones con los laboratorios concluyan "muy rápido" y no ha descartado la apertura de negociaciones con otras farmacéuticas.

Mientras, este miércoles se ha conocido que Bruselas no renovará los contratos para la compra de vacunas de la farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca y la estadounidense Johnson & Johnson, después de los supuestos efectos secundarios que han causado..

Según informa el diario italiano La Stampa, que cita una fuente del ministerio italiano de Sanidad, "la Comisión Europea, de acuerdo con los líderes de muchos países, ha decidido que al vencimiento de los contratos vigentes para el año en curso, aquellos con empresas que producen vacunas de vectores virales no serán renovados".

El objetivo, explica el diario, es centrarse en los sueros de ARN mensajero, que transporta las instrucciones para la producción de la proteína Spike utilizada por el coronavirus, lo que permite que el cuerpo produzca anticuerpos específicos y se inmunice a sí mismo y que utilizan las casas Pfizer y Moderna, que hasta ahora han dado más seguridad y "también en el frente contractual". De esta manera, añaden, también quedaría penalizada la vacuna que se está desarrollando en Italia, ReiThera, que se encuentra en fase de prueba.

Un balón de oxígeno

El anuncio del adelanto de dosis de Pfizer sirve de balón de oxígeno a la Comisión Europea, a la que se le han acumulado las malas noticias en los últimos meses de pandemia, con menos entregas de dosis de las previstas y un ratio de inmunización inferior al de EEUU, el Reino Unido o Marruecos mientras sigue sin llegar el dinero del fondo de recuperación europeo, bloqueado ahora en el Tribunal Constitucional de Alemania.

La estadounidense Johnson & Johnson, que comercializa su vacuna a través de su filial Jansenn y tiene previsto entregar 400 millones de vacunas a la UE este año antes de paralizar el suministro, ha pausado las entregas de sus dosis a la UE para analizar posibles vínculos con unos pocos casos de trombos. Ese incidente se suma a las dudas sobre efectos secundarios similares y retrasos en el suministro del fármaco británico de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, también con tecnología de adenavirus.

En paralelo, los países de la UE alcanzaron también este miércoles una posición común para iniciar las negociaciones con el Parlamento Europeo sobre el certificado de vacunación, que no se espera esté operativo para junio y que no será un pasaporte, según el documento aprobado al que ha tenido acceso Efe.

"Para enfatizar el principio de no discriminación, en particular hacia las personas no vacunadas, la parte operativa del reglamento principal establece explícitamente que la posesión de un 'Certificado Verde Digital' no es una condición previa para ejercer los derechos de libre circulación", puede leerse en el texto aprobado por los Estados miembros.

Según el texto provisional, ese certificado que bebe de una idea que lanzó Grecia a inicios de año de cara a reactivar el mercado turístico en verano, se basa en la propuesta de la CE, será gratuito, en formato electrónico o en papel, estará disponible en inglés y en la lengua oficial del país que lo emita y tendrá "un período de aplicación de 12 meses".