¿Cómo era la España que se despertó republicana el 14 de abril de 1931?

Hace noventa años, el 14 de abril de 1931, España pasó de ser monárquica a republicana y, aunque en blanco y negro, las imágenes de aquel día nos hablan de un martes primaveral, con multitudes de mujeres y hombres celebrándolo con alegría en las calles. Pero, ¿cómo era en ese año el país que ponía la esperanza en un nuevo régimen político?

España contaba con 23.563.867 habitantes, con una densidad de 46,7 habitantes por kilómetro cuadrado (datos a 30 de diciembre de 1931 del INE), el número de mujeres superaba al de hombres, y en el año de la II República nacieron alrededor de 653.000 personas y fallecieron cerca de 409.000.

Era entonces un país esencialmente agrícola y en muchos pueblos se vivía en situación precaria y bajo el poder de caciques. El número de empleados en esa época no llegaba a los 9 millones de personas, de las que casi cinco millones trabajaban en el sector primario, en la agricultura, la ganadería y la pesca, según el estudio de la Fundación BBVA "Evolución económica de las regiones y provincias españolas en el siglo XX".

PIB marcado por la agricultura

Al comienzo de los años treinta la agricultura ocupaba a más del 40 % de la población activa y el PIB, que bajó en 1931, venía marcado por la producción agraria. El economista Juan Velarde sostuvo que poco después, en 1932, el 27 % del PIB era agrícola, el 28 % industrial y el 45 % de servicios.

En un contexto de reducción de las exportaciones y de las importaciones, el retorno de emigrantes provocaba la disminución consecuente de las remesas del exterior, además de una bajada de los beneficios empresariales.

En 1931, el movimiento migratorio por mar se tradujo en 67.714 salidas y 107.308 llegadas, según las Estadísticas históricas de España siglos XIX-XX, también de la Fundación BBVA, que repasa otros datos curiosos como que, según la DGT, los vehículos matriculados eran 13.375.

Un tercio de la población analfabeta

El analfabetismo en 1931 era habitual, afectando a un tercio de la población. La mayoría de los niños no estaban escolarizados y los alumnos de Primaria sumaban 2.879.239 (61,6 % chicos y 56 % chicas), el 43 % en centros públicos. Los de Secundaria eran 81.571 (68.893 varones).

Se propondría pronto el cambio a una enseñanza laica y al nacimiento de las misiones pedagógicas, que incluirían un Teatro del Pueblo o un Teatro de Guiñol.

La República impulsó también la enseñanza universitaria; en 1930 existían facultades en Madrid, Barcelona, Granada, Murcia, Oviedo, Salamanca, Santiago, Sevilla, Valencia, Valladolid, Zaragoza o en La Laguna (Canarias), con alrededor de 37.000 alumnos.

El Ejército estaba formado por 175.000 soldados, para los que había cerca de 500 generales y 22.000 oficiales, es decir, un oficial por cada siete miembros de la tropa.

La II República en los periódicos

Todos los periódicos de entonces se hicieron eco de la llegada de la República. Si el ABC titulaba "Grave situación política", en cambio La Voz hablaba de "entusiasmo indescriptible".

El Sol escribía: "con un orden absoluto y un entusiasmo frenético, quedó instaurada la República en España"; "Hacia una nueva España" decía por su parte La Libertad. Y El Heraldo de Madrid titulaba "¡Viva España libre!".

La cultura

Por otro lado, hace noventa años, se registraron 2.214 obras en el Registro de la Propiedad Intelectual y a la Biblioteca Nacional los impresores remitieron 7.465 obras (datos INE).

Los momentos de ocio en 1931 se daban cita entre tabernas, tertulias, tablaos, zarzuelas, teatros, literatura, poesía, toros y fútbol.

Se admiraba a actrices y cantantes como María Fernanda Ladrón de Guevara, Aurora Redondo, Leocadia Alba, La Argentinita, las obras de los Hermanos Álvarez Quintero, al tenor Hipólito Lázaro o los tangos de Gardel, a escritores como los Machado o Baroja y a los de la Generación del 27.

También se seguía a los toreros Marcial Lalanda y Domingo Ortega y a los equipos de fútbol en cabeza de la Liga, el Athletic de Bilbao y el Real Madrid, que se tuvo que quitar en 1931 la palabra "real" pero seguía ganando partidos con Zamora de portero.