Casado desmonta el fatuo e imposible Plan de Sánchez sobre recuperación y pandemia

El presidente recurre al autobombo y la ficción para ocultar la gravedad de la situación española sin que la UE y Podemos y agentes sociales aprueben su plan

La mención de Pedro Sánchez al aniversario de la II Republica Española en el debate del Congreso sobre el nuevo Plan de Recuperación económica del Gobierno ha sido un guiño y una pequeña fuga hacia delante ante la falta de hechos y datos veraces en el discurso de Sánchez. Datos que prueben la certeza de que la pandemia y el proceso de vacunación están en buena vía y que su Plan de Recuperación y de la economía son ciertos, viables y están aceptados en la UE, su Gobierno, sindicatos y la CEOE.

Lo que no es cierto y reduce el discurso de Sánchez a una mera operación de propaganda personal y a un acto de ‘chulería’ política, como denunció el líder de la oposición Pablo Casado en un vibrante, duro y documentado discurso que desmontó, punto por punto, el relato ‘mágico’ de Sánchez sobre lo bien van van y van a ir las cosas en España. Lo que es falso tanto en economía y el empleo como en la batalla sanitaria, empeorada ayer con la crisis de la vacuna de Janssen.

Sánchez repitió en el Congreso la cantinela triunfalista que el martes lanzó ante los medios de comunicación -y que ya ha repetido en anteriores ocasiones- sobre el impacto ‘positivo’ en España de las inversiones que el Gobierno -sin controles ni consenso parlamentario- hará en los próximos seis años en sectores como la automoción y la vivienda y con la ayuda de 70.000 millones de Fondos de la UE, lo que según Sánchez permitirá una histórica ‘modernización de España’.

Lo que es absolutamente falso, porque ese dinero es muy insuficiente para tan ambicioso objetivo, hay que espaciarlo en seis años y, lo que es peor, aún no se sabe cuándo llegará a España si antes o después de finales de 2021.

Y además depende de la ratificación parlamentaria de los países de la UE, lo que está parado en Polonia y Alemania, como depende de que el famoso Plan de Sánchez sea presentado y aprobado por la UE lo que no ha ocurrido y previamente por Podemos en el Consejo de Ministros y a la vez por parte de los sindicatos y la patronal, y de todo esto no hay nada de nada.

Salvo el autobombo, propaganda y chulería de Sánchez que ha denunciado Casado en el Congreso, con un documentado análisis de las verdaderas cifras del paro, déficit, deuda y crecimiento por una laxo y de las muertes y contagios de la pandemia, así como del caótico y ahora en revisión plan de vacunación.

Buen discurso de Casado, pésimo el de Abascal mostrando un ladrillo de los incidentes electorales en Vallecas, sometido el de Echenique y un tanto beatificó e infantil el de Arrimadas desde un partido, Cs, al que muchos dan por muerto. Y los nacionalistas a lo suyo, es decir a pedir más y no dar.

Al presidente su plan de propaganda sobre inversiones en años próximos le ha salido mal, mientras oculta los problemas de sus reformas ante la UE y la ciudadanía, y mientras muestra su desconcierto por causa de los problemas surgidos con las vacunas.

En lo único en lo que Sánchez está seguro es no querer una otra prórroga del ‘estado de alarma’ como le piden algunas CC.AA. y que acaba el 9 de mayo, y no porque la crisis sanitaria haya mejorado, sino porque no tiene seguro el apoyo de todos los nacionalistas (sí del PNV) y de Cs para su aprobación.

En suma, una jornada perdida en el debate parlamentario y propaganda fallida de Sánchez, mientras en España crece en la economía y en la sanidad la preocupación ciudadana en general. Y si Sánchez piensa que esta fallida operación de propaganda personal tendrá efectos positivos en la campaña electoral madrileña del PSOE se va a equivocar.

RELACIONADO