El Gobierno analiza este martes el Plan de Reformas para negociar con la UE, UP, CEOE y los sindicatos

Sánchez confía en que la necesidad de los Fondos UE y la gravedad de la crisis económica hará más fáciles las negociaciones a tres bandas

España lleva más de un mes de retraso en su obligada presentación ante la Comisión Europea de su Plan de Recuperación Económica y de reformas estructurales que permitirán a nuestro país el acceso a los 140.000 millones de euros de los Fondos de Recuperación de la UE, para cuando los Fondos estén disponibles, probablemente a finales del presente año.

Con este objetivo el Gobierno analiza mañana en el Consejo de Ministros las líneas maestras de ese plan, que se aprobará en unos días, donde se incluyen las reformas generales en digitalización y cambio climático y otras más conflictivas, tanto para la UE como para sus compañeros de coalición de Unidas Podemos, en el ámbito económico, social y fiscal.

Lo que anuncia tensas negociaciones en las que el Gobierno de Sánchez pretenderá decir a los españoles que no ha cedido frente a ‘los hombres de negro de la UE’, mientras la vicepresidenta de UP Díaz presumirá de haber logrado conquistas sociales a las que se resistía la vicepresidenta Calviño, en materia de impuestos, pensiones, normativa laboral y alquileres. Lo que además deberá ser consensuado con los sindicatos y la CEOE.

Se trata de una negociación del Gobierno a tres bandas con la UE, UP y los agentes sociales en línea con la máxima Lampedusiana de que ‘todo cambie para que todo siga igual’. Y para que Bruselas, Sánchez, Diaz, Sindicatos y CEOE se proclamen satisfechos y pretendan escenificar unos nuevos y a la vez renovados ‘Pactos de La Moncloa’, como los del inicio de la Transición.

Para ello el presidente Sánchez cuenta en defensa de sus posiciones más moderadas, a la derecha y a la izquierda, con dos argumentos decisivos: el impacto de la crisis sanitaria y la económica del país; y la necesidad de cumplir con un mínimo del total de las exigencias reformistas de Bruselas, para que España tenga acceso a los Fondos de Recuperación de la UE.

Al margen de estos actores sería importante que al consenso reformista, que plantea el Gobierno y si es que llega a buen puerto, pudiera sumarse el PP, que sí estará presente en el debate de las pensiones en el marco del Pacto de Toledo, como la CEOE estará vigilante en las reformas laboral y fiscal.

Un intenso fragor negociador donde entran en juego la política y también la ideología, y donde la gravedad de la situación española y la necesidad de los Fondos de la UE obligarán a pactos y consensos en los que todos van a tener que ceder.

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