La batalla de Madrid entre Sánchez y Ayuso tendrá consecuencias en la política nacional

Casado y Sánchez se juegan mucho mientras la ciudadanía sufre la crisis económica y el desastre de la gestión sanitaria en todo el país

En las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid están en juego muchas más cosas que el solo control del gobierno regional e incluso el adelanto de las elecciones generales si la izquierda gana en Madrid. De ahí la implicación de los líderes nacionales de la izquierda y la derecha en los comicios del 4 de mayo como si fueran elecciones generales.

En La Moncloa creen que la izquierda puede ganar en Madrid porque la desaparición de Cs, que Sánchez facilitó con la moción de Murcia y que Casado remató atacando a Cs, puede provocar que entre el PP y Vox no sumen los 69 escaños para que Ayuso pueda gobernar. Y este cálculo, optimista, de La Moncloa lo empiezan a temer ahora en la sede del PP.

Tan es así que el presidente Pedro Sánchez se va a implicar a fondo en la campaña de Madrid buscando el cuerpo a cuerpo con Isabel Ayuso, para dejar a Pablo Iglesias a solas con Santiago Abascal y Edmundo Bal perdido entre las tinieblas de Cs.

Además el que también queda fuera de la primera línea de fuego es Pablo Casado porque si el PP pierde el Gobierno de Madrid se habrá acabado su liderazgo al frente de la derecha española. No en vano fue él quien colocó a Isabel Ayuso en Madrid y quien, con Ayuso, decidió adelantar las elecciones madrileñas dando a la izquierda una inesperada oportunidad.

Sin embargo, en el entorno de Casado se da como cierta la gran victoria de Ayuso y confían en que con los votos de Vox, entren o no en el Gobierno, podrán volver gobernar Madrid e infringir a Sánchez e Iglesias una sonada derrota en la batalla madrileña con proyección nacional.

Y si esto ocurre Casado se habrá quedado como dueño y señor del ‘centro derecha’ ante la esperada hecatombe de Cs. Por lo que el uno y el otro, es decir Casado y Sánchez se juegan mucho en Madrid. Casado, el seguir en el liderazgo del PP y del centro derecha; y Sánchez complicando buena parte de su liderazgo porque al fracaso en Madrid se le añadirían los problemas en la economía y en la crisis sanitaria.

Basta ver la negras cifras económicas y retrasos de fondos europeos que ha anunciando la vicepresidenta Nadia Calviño para 2021 (crecimiento al 6,5 %) y los problemas y la falta de vacunas para los procesos sanitarios en curso. Y ello mientras crece la cuarta ola de la pandemia y con ella la amenaza a la campaña turística estival, lo que tendría un impacto brutal en la economía y el empleo.

Los daños colaterales de la batalla de Madrid afectarían también a Vox, que viene de triunfar en Cataluña, si el partido de Abascal retrocede en Madrid y no es decisivo para formar gobierno con el PP.

Pero si Ayuso renueva su gobierno, incluso metiendo a Monasterio y otros dirigentes de Vox en su Gabinete -digan lo que digan en Génova 13- otro que sufrirá daños colaterales será Iglesias.

El que además será derrotado por Errejón y Más Madrid, lo que puede tener consecuencias en Podemos una vez que Iglesias anunció que no volverá a ser candidato a la secretaría general de Unidas Podemos en favor Yolanda Díaz, la ‘sucesora designada’.

La crisis catalana

Al fondo de todo ello permanece en ebullición la crisis política catalana donde Junqueras y Puigdemont mantienen su enfrentamiento. Y ello les impide de momento la formación de un gobierno de coalición presidido por Pere Aragonés, como lo reclama ERC y a lo que se resiste JxC.

Los que no descartan apoyar a Aragonés desde fuera del gobierno una vez que JxC ha decidido aplazar por dos años -con la excusa de la pandemia y la crisis económica- el relanzamiento del desafío al Estado español con otro referéndum ilegal de autodeterminación.

Problemas entre ERC y JxC, porque Puigdemont se empeña en ser el amo del Gobierno desde Waterloo reduciendo la presidencia de Aragonés a la gestión del gobierno de la Generalitat, lo que no va a consentir Junqueras.

Y lo que deja abierta una puerta a un posible gobierno de ERC con PSC y Podem, aunque esa posibilidad es por momento difícil de imaginar en una Cataluña inmersa en una grave crisis económica y sanitaria que también está pendiente de la batalla electoral de Madrid.

Tanto si el PP de Casado resulta el vencedor y renueva el Gobierno de la Puerta del Sol como si gana Sánchez y se hace con el gobierno de Madrid. Lo que de ocurrir abriendo una crisis importante en el PP podría animar a Sánchez al adelanto de elecciones generales, lo que no hay que descartar.

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