Muere a los 99 años el duque de Edimburgo

El marido de la reina Isabel II salió a mediados de marzo del hospital tras permanecer 28 días ingresado por una operación de corazón

El príncipe Felipe, duque de Edimburgo, ha fallecido este viernes a los 99 años, según ha confirmado Buckingham Palace, que ha indicado que "ha muerto en paz en el castillo de Windsor". "Es con gran tristeza que Su Majestad la Reina anuncia la muerte de su querido esposo, Su Alteza el príncipe Felipe, duque de Edimburgo", ha señalado Buckingham Palace en un breve comunicado publicado a través de su página web.

"Se harán nuevos anuncios en el debido momento. La Casa Real se une a la gente de todo el mundo a la hora de lamentar su muerte", ha agregado.

Conocido por su particular sentido del humor y su fuerte carácter, Felipe de Mountbatten, nacido con el título de príncipe de Grecia y Dinamarca, ha sido el consorte más longevo en la historia de la monarquía británica.

Se retiró de la vida pública en 2017, pero continuaba participando en eventos familiares y acaparando atención en los medios por sus recurrentes problemas de salud y por embrollos como el accidente de tráfico que sufrió en 2019, cuando con 97 años conducía un todoterreno en las inmediaciones de su residencia campestre de Sandringham.

Durante décadas cumplió la misión de acompañar a su esposa con tal celo que llegó a caer enfermo en 2012, cuando cerca de los 91 años resistió durante hora y media el frío y el viento en una procesión fluvial por el Támesis que celebraba el sexagésimo aniversario de la ascensión al trono de la reina.

Ataviado con su uniforme militar de gala, sin abrigo, el duque se mantuvo en pie durante todo el desfile, pero al día siguiente fue ingresado por una infección, estuvo cinco días hospitalizado y se perdió el resto de las celebraciones por el llamado "Jubileo de diamante".

Sus dolencias y visitas médicas se multiplicaron en el último decenio. En 2011 se sometió a una operación coronaria de urgencia y en 2013 a una cirugía "exploratoria" del abdomen de la que no se conocieron detalles.

El pasado 16 de marzo, recibió el alta médica tras haber permanecido ingresado durante veintiocho días en dos hospitales de Londres, donde fue operado de una afección cardíaca.

El rostro diario de la monarquía

Al duque de Edimburgo se le atribuyen más de 20.000 actos oficiales, entre ellos 250 visitas al extranjero, lo que llevó al propio Felipe a describirse como "el descubridor de placas más experimentado del mundo", haciendo gala de un humor que le generó más de un dolor de cabeza hasta el punto de que los diarios británicos contaban con secciones específicamente dedicadas a publicar sus lapsus y salidas de tono.

"Soy un experto a la hora de hablar antes de pensar", declaró Felipe en su momento tras recordar episodios como la vez que bromeó en 2002 con una mujer ciega que llevaba un perro guía. "También hay perros que comen por las anoréxicas", declaró ante ella.

Dado el específico interés de los medios en sus resbalones, el duque de Edimburgo nunca mantuvo con ellos una cómoda relación. Haciendo gala de otra de sus características como orador, su franqueza, llegó a calificarles de "malditos reptiles".

Esta actitud provocó tensiones de carácter entre el duque de Edimburgo y miembros de su familia como su hijo mayor, Carlos de Inglaterra quien, en 1994, denunció que su padre le había intimidado para que se casara con Diana Spencer. El matrimonio duró 15 años, hasta su divorcio en 1996. Felipe se vio obligado a desmentir en público que hubiera enviado insultos por carta a Diana en el momento de su ruptura.

Tristeza en Reino Unido

Los máximos representantes institucionales en el Reino Unido lamentaron su muerte de inmediato, incluido el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, quien dijo que el duque de Edimburgo "inspiró" y se ganó el "afecto" de varias generaciones de británicos.

Ciudadanos han comenzado a acercarse al Palacio de Buckingham para dejar tributes florales por la muerte del príncipe Felipe. Según informa la BBC, entre los ramos que ya se han dejado en el lugar, más de 40, figuran narcisos. La Policía recuerda a los que se acercan al palacio que se adhieran a las pautas de distanciamiento físico para evitar contagios de COVID-19 y que mantengan una distancia de dos metros con otros grupos

Reino Unido se encuentra bajo luto oficial, previsto en un protocolo llamado Operation Forth Bridge. Será así hasta el funeral del príncipe, cuya fecha aún no ha sido confirmada por el Palacio de Buckingham. No obstante, sí está claro que la pandemia alterará la ceremonia, ya que, bajo las restricciones actuales en Reino Unido, no está permitido que asistan a este tipo de eventos más de 30 personas.

Los legisladores británicos, que regresarán al trabajo la semana próxima, tras las vacaciones de Semana Santa, usarán brazaletes negros durante todo este período, mientras que Isabel II no acudirá a ningún acto público. Toda la familia real tendrá que vestir de luto, con prendas oscuras o negras, y vestir brazaletes negros también, según la agencia DPA.

Pésame de la comunidad internacional

Líderes políticos y monarquías de todo el mundo han expresado sus condolencias a la familia real británica y al pueblo de Reino Unido por el fallecimiento del duque de Edimburgo.

El primer ministro de la vecina Irlanda, Micheal Martin, ha dicho estar "apenado" por la noticia y ha trasladado un mensaje de apoyo a la ciudadanía británica y, a título personal, a la reina Isabel II, que ha perdido a quien fuese su marido durante más de siete décadas.

La monarquía británica sigue estando muy presente en los países de la Commonwealth, una "familia" en palabras del primer ministro australiano, Scott Morrison, que también está de luto. "Personificó una generación que no veremos nunca más", ha declarado.

En Nueva Zelanda, las banderas ondearán a media asta "en este momento profundamente triste", ha anunciado la primera ministra, Jacinda Ardern, que ha querido reconocer al duque de Edimburgo como inspiración de jóvenes gracias a los programas que impulsó y llevan su nombre.

Desde Canadá, el primer ministro, Justin Trudeau, ha expresado su "profunda tristeza" por el fallecimiento de "un hombre de grandes propósitos y convicciones". "Será recordado como un oficial naval condecorado, un dedicado filántropo y una constante en la vida de la reina Isabel II", ha destacado.

Por su parte, el primer ministro indio, Narendra Modi, ha destacado la "distinguida carrera" del marido de Isabel II en el Ejército y su liderazgo en "muchas iniciativas de servicios comunitarios", en un 'tuit' con el que también ha trasladado su pésame a la familia real británica.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la primera dama, Jill Biden, lamentaron la muerte del príncipe Felipe de Edimburgo y afirmaron que su legado pervivirá más allá de su familia. "En nombre del pueblo de Estados Unidos, enviamos nuestras condolencias más profundas a su majestad la reina Isabel II, a toda la familia real y todo el pueblo del Reino Unido", dijeron los Biden en un comunicado difundido por la Casa Blanca. Ambos destacaron que el impacto de las décadas que el príncipe pasó dedicado al servicio público "es evidente en las causas en las que se erigió como patrocinador, en los esfuerzos medioambientales que lideró, en su apoyo a los miembros de las Fuerzas Armadas, en los jóvenes a los que inspiró, y mucho más".

El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, considera que el príncipe Felipe fue "una personalidad ganadora que realizó una contribución importante para la reconciliación" en la Segunda Guerra Mundial, guerra en la que él mismo participó en las filas del Ejército británico. También ha recordado su "agudo humor".

La canciller alemana, Angela Merkel, también expresó su "profundo pesar" por la muerte del príncipe Felipe, de quien destacó su "amistad" hacia Alemania. "Su amistad hacia Alemania, su rectitud y su sentido del deber permanecerán inolvidables", apuntó la líder alemana, en un mensaje emitido a través de la cuenta en Twitter de su viceportavoz, Ulrike Demmer, en el que señaló que "nuestros pensamientos están con su Majestad, la reina Isabel II y con toda la familia real".

El presidente de la República de Italia, Sergio Mattarella, resaltó que el fallecido duque, durante las visitas a su país, "siempre mostró una sincera amistad hacia el pueblo italiano, que guarda un grato recuerdo de su profunda admiración por el patrimonio artístico y cultural del Bel Paese". Mattarella además destacó al duque como "una figura que por más de setenta años ofreció con ejemplar dedicación su servicio a la Corona" acompañando la evolución de su país "con espíritu abierto e innovador".

Entre las casas reales que han querido trasladar su pésame están varias europeas, como la española, la noruega, la sueca o la belga. Todas ellas le han querido recordar como un estrecho aliado e incluso la casa real de Suecia ha ordenado que la bandera de palacio ondee a media asta como gesto de luto. Los reyes de España, por su parte, han expresado su "profunda tristeza" por el fallecimiento del marido de Isabel II, al que denominan "nuestro querido tío Philip" y del que destacan su "legado de servicio y dedicación a la Corona y al Reino Unido".

El Kremlin ha confirmado que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha enviado un mensaje de pésame a Isabel II, mientras que para el jefe del Gobierno israelí, Benjamin Netanyahu, "el príncipe Felipe fue un consumado servidor público y se le echará mucho de menos en Israel y en todo el mundo".

En América Latina, los mensajes se han sucedido en la misma línea; entre ellos del presidente de Colombia, Iván Duque, que ha expresado su "total solidaridad" con Reino Unido. Por parte de Cuba ha hablado el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, para trasladar las "muy sentidas condolencias" de la isla a la familia real, al pueblo y al Gobierno británicos.

El jefe de la diplomacia de Venezuela, Jorge Arreaza, ha hablado en su nombre y en el del presidente, Nicolás Maduro, para expresar sus "más sentidas condolencias" por el fallecimiento. "Paz a su alma", ha publicado en su cuenta de Twitter.

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