Escándalo en Noruega tras ser multada la primera ministra por violar sus propias restricciones

Erna Solberg se saltó las restricciones de su Gobierno tras celebrar su 60 cumpleaños en un resort de esquí con 14 personas

La primera ministra de Noruega, Erna Solberg, ha sido multada con 20.000 coronas (unos 2.000 euros) por saltarse las restricciones contra la COVID-19 impuestas por su propio Gobierno.

El portavoz de la Policía Ole Saeverud ha indicado que la multa se debe a la asistencia por parte de la mandataria a una fiesta de cumpleaños, según ha informado la cadena NRK. Solberg ya había admitido que violó las medidas vigentes el pasado mes de febrero cuando acudió a un evento familiar en un resort de esquí.

Ambas reuniones incluían más personas del aforo permitido para reuniones. La situación ha abierto la polémica en Noruega, donde algunos ha pedido su dimisión, si bien el Partido Conservador sigue siendo el favorito en las encuestas sobre intención de voto de cara a las elecciones de septiembre.

En cada una de las reuniones a las que asistió la primera ministra había unas quince personas, mientras que el número máximo es de diez. Solberg ya ha pedido perdón por lo sucedido. "Debí saberlo", ha expresado antes de señalar en que "alguien como ella, que le dice a la gente cómo protegerse cada día, debe conocer las medidas".

Del mismo modo, en un comunicado recogido por el diario 'The Local', ha asegurado que ha "tomado nota" de la decisión de la Policía y ha asegurado que "pagará la multa". "Anteriormente ya dije que si la visita al restaurante implicaba multas, por supuesto lo compensaremos", ha agregado.

La Policía noruega no multará al esposo de Solberg, Sindre Finnes, a pesar de que considera que su rol también habría sido el de organizador del evento, porque su comportamiento no implica un impacto negativo en el cumplimiento de la población de las restricciones impuestas por la pandemia. El restaurante tampoco será multado.

"Aunque la ley es igual para todos, no todos son iguales. Solberg es la principal funcionaria electa del país (...) por lo tanto, se considera apropiado reaccionar con un castigo, para mantener la confianza del público en las reglas para el control de la infección", ha dicho Saeverud.