Arrimadas apuesta por retomar el acuerdo de gobierno con el PP en Madrid y descarta un pacto con Gabilondo

Asegura que no tiene "ningún problema" con Gabilondo, pero considera que "va en un pack" con el candidato de Unidas Podemos y "con Iglesias no" va a pactar Cs

La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha defendido este miércoles la continuidad por otros dos años del acuerdo de gobierno en la Comunidad de Madrid entre su partido y el PP sin tener en cuenta "lo que se merezca" la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, porque no ve importante la venganza.

"¿Lo importante qué es, lo que se merece Ayuso o lo que se merecen los madrileños? ¿Lo importante es intentar vengarnos de lo que ha hecho Ayuso contra nosotros?", son las preguntas con las que ha respondido Arrimadas en una entrevista en La Sexta acerca de si sus votantes se sentirían humillados si se reedita el pacto.

La presidenta de Ciudadanos ha sostenido que ese gobierno bipartito "funcionaba muy bien" hasta que Ayuso lo rompió con "excusas" y ha rechazado un acuerdo de gobierno con el PSOE porque, a su juicio, su candidato, Ángel Gabilondo, "va en un pack" junto al de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

Por otro lado, Arrimadas ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que "explique cuál es el plan" para mantener la cobertura jurídica de las restricciones contra la pandemia a partir del 9 de mayo si no es prorrogado el estado de alarma.

Al respecto, ha criticado que el PP ofrezca una ley orgánica, porque permitiría a Sánchez "limitar los derechos de todo el mundo sin ni siquiera tener que pasar por el Congreso", como sí ocurre con el estado de alarma, que precisa de renovaciones periódicas por mayoría parlamentaria.

Además, Arrimadas ha defendido que la declaración de la renta incluya una casilla del 0,7 por ciento para ciencia e investigación y ha lamentado los discursos que dividen por bloques entre "rojos y fachas" o "socialcomunistas y fascistas", porque prefiere enfocarse en el futuro que en 1930.

Su relación con Rivera

Por otro lado, la presidenta de Ciudadanos ha reconocido este miércoles que no habla con el anterior líder del partido, Albert Rivera, desde el pasado diciembre y ha dicho que cree y espera que no forme parte de la operación del PP para captar a cargos de la formación naranja. Arrimadas ha precisado que la última conversación entre ambos se produjo "en Navidades, en diciembre", y que desde entonces no han hablado por teléfono ni se han comunicado por mensajes.

Es decir, que no hablaron tras las elecciones catalanas del 14 de febrero, en las que Ciudadanos pasó de 36 escaños en el Parlament a seis, y tampoco tras la decisión de Cs de promover mociones de censura en Murcia contra el PP, su antiguo socio de gobierno, que desencadenó la convocatoria de comicios anticipados en la Comunidad de Madrid por parte de la presidenta Isabel Díaz Ayuso (PP), que rompió el Ejecutivo de coalición con Cs.

A pesar de esta falta de contacto, Arrimadas ha asegurado que no tiene "ningún problema" con su predecesor en el cargo. "Ya hablaremos, no estamos peleados", ha comentado, añadiendo que ella se lleva bien "con todo el mundo" y que con Rivera ha compartido "un montón de momentos" a lo largo de los años.

El exlíder de Ciudadanos, que el año pasado dio a entender en varias ocasiones que no compartía la estrategia de Arrimadas al frente del partido, por sus acuerdos con el PSOE de Pedro Sánchez, ha mantenido un perfil más discreto en los últimos meses y no se ha pronunciado sobre el hundimiento electoral de la formación naranja en Cataluña ni sobre los últimos acontecimientos en Murcia y en Madrid.

Cuando a Arrimadas le han preguntado si sospecha que Rivera puede estar detrás de la 'OPA' del PP contra Cs, ha respondido: "Tengo mucho aprecio personal por Albert. Yo creo que no, quiero creer que no, espero que no y de verdad que creo que no".

Ante esa operación de los 'populares', cree que muchos votantes no entenderán por qué en un momento como este "la prioridad del PP tiene que ser atacar a Ciudadanos". "Se les está viendo el plumero, de lo que se trata aquí es de mantenerte en el mismo partido donde has estado toda la vida, porque no has trabajado nunca fuera de la política, a toda costa, atacando a un partido con el que gobiernas en un montón de sitios", ha apuntado.

Respecto a Fran Hervías, que fue el secretario de Organización del partido en la etapa de Rivera y que recientemente dejó Ciudadanos y su escaño en el Senado, ha indicado que en su caso "está contratado" por el PP. "Es verdad que en este partido a lo mejor había gente que estaba en Ciudadanos pero no era de Ciudadanos", ha reconocido para, a continuación, desearles "lo mejor en lo personal" tanto a Hervías como al exportavoz en las Cortes Valencianas Toni Cantó y a otros cargos que han dejado Cs para entrar en el PP. "Que sean muy felices y ayuden desde sus nuevas posiciones en lo que puedan", ha agregado.

En cualquier caso, Arrimadas ha abogado por no dar "tanto protagonismo" a los que se marchan y a quienes "no siguen los principios de un partido" o "están intentando hacer daño" y destacar en cambio el ejemplo de aquellos afiliados que "están en carpas de Cs sin cobrar un duro" o que "se están partiendo la cara" frente al nacionalismo en pueblos de Cataluña.

En su opinión, "la inmensísima mayoría" de los militantes se incorporaron a Ciudadanos porque creen en unos ideales, aun sabiendo que "no iban a tener nada de beneficio personal", y son "miles y miles" los que siguen apoyando el proyecto. Ante el "afán" de algunos partidos "por intentar acabar con el centro político, tenemos que ser muy resistentes y creérnoslo mucho", ha subrayado.

En concreto sobre Toni Cantó, la presidenta se ha preguntado si, ahora que se ha sumado a la candidatura del PP a las elecciones autonómicas madrileñas, "de repente piensa que hay que repartirse los jueces" entre los partidos políticos o "la televisión con Podemos" o si ve bien votar en contra de la eutanasia, "tapar la corrupción" de los 'populares' o pactar con una formación nacionalista como era Convergència. "Yo pienso ayer lo mismo que hoy", ha afirmado. El pasado 15 de marzo, Cantó salió de la reunión de la Ejecutiva de Cs y anunció que dejaba sus cargos en el partido y su escaño.

Por otro lado, Arrimadas ha resaltado que el excoordinador de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana hizo "muy buen trabajo" al negociar "durante meses" con el Gobierno del PSOE, Compromís y Podemos y permitir, con la abstención de su antiguo grupo parlamentario, la aprobación de los Presupuestos autonómicos.

También se ha referido a Marta Marbán, exdiputada en la Asamblea de Madrid que ha salido de Cs y ahora concurre con el PP a las elecciones del 4 de mayo. Ha recordado que, hace solo un año, Marbán --que fue la 'número dos' de Francisco Igea cuando el vicepresidente de la Junta de Castilla y León se presentó a las primarias frente a Arrimadas-- estaba criticando que la formación naranja pactara con el PP y no con el PSOE y rechazaba las coaliciones electorales que la dirección del partido ofreció a los 'populares' en varias comunidades.

"Y hoy va en la lista del PP. ¿Quién tiene el problema, lo tengo yo o lo tienen otras personas?", ha planteado.

Rechaza una fusión con el PP

Por último, la líder de Ciudadanos ha defendido que en España tiene que seguir existiendo un partido "de centro, liberal, limpio y libre" que se sitúa en medio del PP y el PSOE y que es capaz de llegar a acuerdos con ambos, rechazando así una posible fusión del PP y Cs. "Hemos sido un partido fundamental y lo vamos a seguir siendo", ha asegurado, si bien ha admitido que nunca ha sido fácil reivindicar ese espacio "realmente diferente del bipartidismo".

En este contexto, ha afeado al líder del PP, Pablo Casado, que diga que lo peor que le ha pasado a España en los últimos diez años es el multipartidismo, y cree que él opina así porque el PP "prefería pactar con (Jordi) Pujol" y "que no le pusieran requisitos contra la corrupción".

Según Arrimadas, lo peor que le ha ocurrido a la democracia española es la corrupción, la precariedad laboral, la falta de un pacto nacional por la educación o que el PP y el PSOE hayan "desmantelado España para dársela a los partidos nacionalistas".