Sánchez prevé un 70% de vacunados a finales de agosto y no renovará el estado de alarma

Afirma que hay contratadas 87 millones de dosis hasta septiembre, lo que "asegurará que cualquier compatriota sea vacunado"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha augurado este martes que, en un escenario "prudente y conservador", la previsión del Ejecutivo es que el ritmo de vacunación vaya incrementándose de modo que a finales de agosto el 70% de la población, 33 millones de españoles, esté inmunizada. En ese sentido, ha remarcado que España recibirá 87 millones de dosis de vacunas entre abril y septiembre, lo que "asegurará que cualquier compatriota sea vacunado". Así lo ha avanzado Sánchez en una comparecencia tras la reunión del Consejo de Ministros en la que además ha subrayado que su intención es no renovar el estado de alarma el próximo 9 de mayo.

Según los cálculos de Sánchez, para el 3 de mayo, 5 millones de personas habrán sido inmunizadas, que se elevarán a los 10 millones en la primera semana de junio y a 15 millones para el 14 de ese mes, hasta lograr 25 millones de personas inmunizadas para el 19 de julio.

En este segundo trimestre, confía en recibir 38 millones de dosis de Pfizer, AstraZeneca, Moderna y Janssen -que comenzará a llegar a mediados de abril hasta llegar a 5,7 millones en junio-, lo cual supone 3,5 veces más que las entregadas por las farmacéuticas hasta marzo.

Además, está pendiente de aprobación la de Curevac que, sumada a las anteriores, elevará la cifra de vacunas en el tercer trimestre a 48 millones. En total, España tiene previsto recibir 87 millones de dosis entre abril y septiembre.

Si ha habido retrasos y la UE mantiene ahora un ritmo más lento que otros países es por una sola causa que "tiene nombre y apellidos: hay una compañía que no ha cumplido con lo comprometido, y es AstraZeneca".

Así, ha defendido el sistema de compra centralizada realizado por la UE en el que ha participado España y que ha permitido acceder a un amplio abanico de fármacos mientras otros países han apostado por uno solo.

"Es importante ser conscientes de que, pese a que AstraZeneca no ha cumplido con su ritmo de entrega, España no se ha sentido tan perjudicada como otros países por tener una cartera más rica", ha apostillado el jefe del Ejecutivo.

Sánchez ha querido dejar claro, "para la tranquilidad y sosiego de la sociedad", que todas y cada una de las vacunas que se están pinchando o que están a punto de administrarse "han mostrado niveles adecuados de eficacia y seguridad".

En este sentido, ha precisado que la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) no se ha pronunciado oficialmente sobre la relación de la aparición de ciertos casos de trombos en varios países y la vacuna de AstraZeneca, aunque sí lo haya hecho un asesor de la misma.

Con todo, el Gobierno se mantiene "muy pendiente" de este asunto, si bien ha abundado en el mensaje de seguridad porque "todas las vacunas cuentan con la validación de la EMA".

"Estamos ante el principio del fin", ha dicho Sánchez, citando a continuación a Pío Baroja para defender la importancia de la ciencia: "Cuánta razón tenía al decir que la ciencia es la única construcción fuerte de la humanidad, no solo arrolla los obstáculos sino que los aprovecha para perfeccionarse".

Sánchez ha valorado los esfuerzos de todas las administraciones para ejecutar este plan de vacunación, que ha situado a España entre los países de la UE "con mejor desempeño" al alcanzar una cobertura con al menos una dosis del 79,1%, cuando la media de 25 países de la Unión es del 60%.

De esta forma, ha invitado a aunar esfuerzos aprovechando que España cuenta con una capacidad de administración superior a las 3,5 millones de dosis semanales: "Vamos a sumar nuestras fuerzas para vacunar y vacunar y vacunar sin descanso".

Y, en este trayecto, la campaña masiva es "el camino más corto para reactivar nuestro país". "La vacunación es la política económica más eficaz", ha subrayado.

"Punto y final del estado de alarma"

Por otro lado, el presidente ha asegurado que quiere que el 9 de mayo sea el "punto y final" del estado de alarma y que a partir de entonces, sea el Consejo Interterritorial quien tome las decisiones. "Queremos que el 9 de mayo sea el punto final al estado de alarma y para eso trabajamos", ha afirmado Sánchez.

El fin de este mecanismo constitucional revocará las restricciones de circulación de las personas que entraron en vigor el pasado 25 de octubre y que las comunidades autónomas han aplicado en función de la evolución de los indicadores sanitarios en cada territorio.

Entre esas limitaciones, han estado el toque de queda para limitar la movilidad en horario nocturno y los cierres perimetrales de comunidades autónomas, provincias o municipios, así como confinamientos de determinadas áreas.

Sánchez ha explicado que una vez que decaiga el estado de alarma, las medidas que se tengan que adoptar para combatir cualquier rebrote de la enfermedad se tomarán en el seno del Consejo Interterritorial, en el que participan el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas.

A su juicio, el sistema de cogobernanza aplicado en los últimos meses ha sido efectivo ante las distintas oleadas de coronavirus y ha contado con el aval de la justicia en los pronunciamientos que han dictado ante reclamaciones presentadas contra determinadas medidas restrictivas.

"Esperemos que la realidad epidemiológica y el proceso de vacunación, que se va a acelerar mucho, nos dé las suficientes herramientas para seguir respondiendo con eficacia a esta pandemia", ha confiado el jefe del Ejecutivo.

El estado de alarma entró en vigor el 25 de octubre por un período de dos semanas y antes de su conclusión, se acordó una prórroga de seis meses hasta el 9 de mayo para evitar votaciones periódicas en el Congreso.

Esta medida contó con el apoyo de PSOE, Unidas Podemos, Cs, ERC y PNV, mientras que el PP se abstuvo.

Al comienzo de la pandemia, el Ejecutivo ya decretó el estado de alarma el 14 de marzo y tras diversas prórrogas, decayó el 20 de junio.

Pide "lealtad" a Ayuso

Por otro lado, el presidente ha defendido este martes la necesidad de "lealtad" y "seriedad" en lo que se refiere a la vacunación contra la COVID-19 después de que se haya conocido que la Comunidad de Madrid ha negociado la adquisición de la vacuna rusa Sputnik V, si bien ha evitado "polemizar".

Sánchez ha recalcado que la vacunación es "un proceso muy serio" y por ello exige que todos los gobiernos, incluidos los autonómicos y también a nivel europeo, sean "responsables, serios, leales y también solidarios".

El presidente del Ejecutivo ha sostenido que "uno de los principales éxitos de la estrategia europea" de vacunación ha sido dejar en manos de la Comisión Europea la negociación de la compra de las vacunas y su reparto.

"Lo único que pido es responsabilidad a todas las instituciones, lealtad, solidaridad y seriedad cuando estamos hablando de la vacuna", ha insistido, si bien ha asegurado que mantiene su máxima de "no confrontar y no polemizar" sino "trasladar un mensaje de unidad y sosiego" a los ciudadanos.

En todo caso, y sin entrar a valorar las gestiones que desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid se habrían realizado para la adquisición de la vacuna rusa, Sánchez ha recordado que esta aún no ha sido validada por la EMA. 

El Ejecutivo, al igual que otros gobiernos europeos, lo que se busca es "garantizar la máxima seguridad en la vacunación" de los españoles y que las vacunas que se inoculan cuenten "con el sello y la validación de la EMA", ha señalado.

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