Negación, acoso y discriminación: el día a día de las personas trans

Por ser visibles, estas personas son excluidas, viven un "apartheid" laboral, son acosadas en los centros escolares, son agredidas o se les niega la identidad

La negación de las familias, el acoso y el desequilibrio en las oportunidades laborales son grandes condicionantes que ponen en riesgo la salud física y mental de las personas trans, como denuncian Lucas Díaz y Gorka Perdiguero, dos chicos que han sufrido el rechazo que la sociedad aún impone a quienes no se rigen por los estereotipos de género prestablecidos.

Este miércoles 31 de marzo se conmemora el Día de la Visibilidad Trans, cuyo objetivo es mostrar la diversidad y los derechos de todas las personas y sensibilizar contra la discriminación que sufre este colectivo.

"Parece mentira que en pleno siglo XXI tengamos que recordar una cosa tan evidente y tan redundante como que las personas trans somos personas. Ni polémicas políticas, ni teorías, ni medallas de nadie", denuncia en un manifiesto la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB).

Desde la Federación Plataforma Trans se incide en que estas personas, por ser visibles, son excluidas, viven un "apartheid" laboral, son acosadas en los centros escolares, son agredidas, se les niega la identidad y sufren discriminación en el acceso a la vivienda.

Ambas entidades exigen que se acabe con la campaña de deshumanización y odio a la que se ha visto expuesto el colectivo trans y que los responsables políticos impulsen por fin una ley que garantice los derechos de estas personas.

El Ministerio de Igualdad elaboró un borrador de anteproyecto de ley que incluye la despatologización de la transexualidad y la autodeterminación del género, pero la iniciativa está bloqueada debido a las diferencias -hasta ahora irreconciliables- entre los socios del Gobierno de coalición.

Ante esta situación, diputados de ERC, JxCat, Más País, Compromís, Coalición Canaria y la CUP registraron en el Congreso una proposición de ley trans bastante similar a la elaborada por el equipo de Irene Montero.

Una voz propia

El coordinador del grupo de políticas trans de la FELGTB, Alex Bixquert i Grau, defiende que las personas trans hablen por ellas mismas: "No necesitamos la tutela de un psicólogo como si tuviéramos algún trastorno", subraya en declaraciones a Efe.

En la actualidad, el proceso de hormonación o entrar en el quirófano suelen ser los primeros pasos, muchas veces necesarios, para que el individuo trans comience a aceptarse y quererse más, pero no son exclusivos ni todo el mundo quiere pasar por ellos.

Para Lucas Díaz, un chico trans que cuenta cómo fue su proceso de transición, lo principal era que todo el mundo se dirigiera a él como deseaba: "Les dije que me cambiaran el nombre de Whatsapp porque es lo primero que ves".

Sentirse arropado y respaldado por las personas cercanas, declara a Efe, es fundamental para facilitar que las personas expresen cómo se sienten.

Gorka Perdiguero se atrevió a hablar con sus padres y amigos sobre su identidad gracias al apoyo que recibió por parte de uno de los profesores del instituto: "No sabía cómo gestionarlo porque a esa edad estamos llenos de prejuicios", señala.

Según Bixquert, en lugar de abordar las realidades trans desde una perspectiva más social, que eduque desde el respeto y tolerancia a la diversidad, la sociedad hace pensar que el problema está en el cuerpo de la persona que no se ajusta a los estereotipos de género marcados.

"Decir en voz alta cómo quería que se refirieran a mí, fue luz y libertad para comenzar a ser. (...) No lo pasas mal por ser trans, es la sociedad la que te lo hace difícil", subraya Lucas.

Para este colectivo, que las familias nieguen su identidad puede condicionarles a la hora de tomar una decisión.

De hecho, Gorka confiesa que en su casa se siguen dirigiendo a él en femenino: "Mi madre me ha dicho que podrán aceptarlo, pero que espere a que fallezca mi abuela. (...) Siento que llevo una doble vida. Tengo que estar siempre alerta para utilizar unos pronombres u otros".

La importancia de los referentes

Bixquert insiste en la importancia de tener referentes: "Ver experiencias parecidas a la nuestra nos ayuda a empoderarnos, a decir en voz alta cómo nos sentimos, cómo queremos vivir nuestras vidas sin miedo a los prejuicios y rechazos", declara.

Este colectivo considera que su grito debe ser universal, que son las personas, dueñas de su cuerpo, quienes conocen y deciden su identidad y orientación.

Amenaza en las redes

Según datos de una encuesta hecha pública por la FELGTB, el 95 % de las personas trans son insultadas por internet, el 57 % recibe amenazas de violencia física; el 27 %, de agresiones sexuales; y el 31 %, de muerte. En más de la mitad de los casos, los agresores eran personas anónimas o desconocidas para la víctima.

Privar de la posibilidad de conocer y entender la diversidad humana favorece que muchas personas tarden años en entender su identidad. Los referentes son fundamentales para poder verse reflejadas en ellos, entender que no son menos válidas y seguir luchando en un mundo que les ha silenciado tanto tiempo.