Iceta se convierte en el primer miembro del Gobierno en ser vacunado contra el coronavirus

Echenique también ha recibido este viernes la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca, que le corresponde por ser dependiente

El ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta, ha recibido este viernes la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus, siendo así el primer miembro del Ejecutivo central en recibir esta inyección contra la Covid-19.

Según ha contado Iceta (60 años) en su cuenta de Twitter el martes recibió por SMS una cita del Servicio Catalán de Salud y hoy le han puesto la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca, hecho por el que agradece el trabajo y compromiso de los "sanitarios/as y científicos/as".

 

"Las vacunas son seguras y eficaces y entre todos/as acabaremos con la #covid19 #Yomevacuno", ha escrito Iceta en la red social, mientras que su ministerio ha detallado que ha recibido la vacuna este viernes por la tarde en el Centro de Atención Primaria Sanllehy de Barcelona.

 

Estas fuentes han confirmado a Efe que en Cataluña han comenzado a llamar a las personas de entre 55 y 65 años para ser vacunadas con AstraZeneca.

Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha recibido también este viernes la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el Covid-19, que le corresponde al formar parte del grupo de dependientes de grado III.

Según ha explicado en redes sociales, la dosis le ha sido administrada en su centro de salud de su barrio "siguiendo el orden establecido por las autoridades sanitarias". La Comunidad de Madrid inició este mes la vacunación de grandes dependientes y sus cuidadores.

Tras ello, Echenique ha reflexionado que si algo ha enseñado la pandemia es "la enorme importancia de lo público y de la ciencia". "Es una gesta impresionante de toda la humanidad la rapidez con la que hemos sido capaces de desarrollar vacunas seguras y efectivas y esto hay que celebrarlo", ha desgranado.

También ha recordado que, aunque la última fase de ensayos clínicos y fabricación la lleven a cabo empresas privadas, "no habría vacunas sin inversión pública y sin la investigación hecha en centros públicos y universidades".

"La ciencia funciona y salva vidas, el negacionismo mata. Frente a las publicaciones irresponsables de algunos medios de comunicación dando voz a negacionistas, hay que animar a que la gente se vacune y yo hoy, como científico, quiero hacerlo vehementemente. Dorso de la mano con el dedo índice señalando hacia abajo", ha enfatizado.

Por último, ha destacado que "una gestión pública de la vacunación basada en el interés general ha permitido proteger a las personas más vulnerables frente al 'sálvese quien pueda' que habría supuesto dejarlo en manos del libre mercado".