Sánchez, atrapado en la crisis de Gobierno, la tensión en Madrid y las negociaciones del Ejecutivo catalán

Mientras empeoran la pandemia y la situación económica del país, Sánchez tiene tres frentes abiertos

El presidente Pedro Sánchez, el PSOE y el gobierno de coalición pasan por un mal momento, tras el fracaso en Murcia y Castilla y León de las mociones de censura lanzadas contra los gobiernos del Partido Popular donde el líder de la oposición Pablo Casado ha salido reforzado con dos victorias que el 4 de mayo espera ampliar a la Comunidad de Madrid.

Un campo de batalla el madrileño donde la irrupción de Pablo Iglesias puso patas arriba el bloque inicial de la izquierda donde Más Madrid rechazó el pacto electoral con Podemos.

Y desde donde el candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, anunció que no piensa pactar un gobierno con ‘este Iglesias’ al que acusa de ‘extremista’, ni piensa subir los impuestos en dos años. Lo que ha caído como un jarro de agua fría en el seno del gobierno de coalición en el que de momento sigue Iglesias como vicepresidente y según sus palabras hasta el 14 de abril.

En pocos días Iglesias ha recibido en Madrid dos rechazos, el de Errejón y Más Madrid y el de Gabilondo y el PSOE, pero estos desencuentros que se proyectan en los medios de comunicación parecen, según las encuestas, estar mejorando las expectativas electorales de Podemos en Madrid.

Hasta el punto que UP podría pasar de ser el sexto partido madrileño al tercer puesto, detrás del PP y del PSOE y por delante de Vox, Más Madrid y Cs, partido este último que podría desaparecer de la Asamblea de Madrid.

Pero la batalla de Madrid está creando nuevas tensiones en el Gobierno de Pedro Sánchez, pendiente de la crisis y remodelación de sus ministros a la que obligará la salida de Iglesias.

Y a no perder de vista en todo ello las tensas negociaciones catalanas entre la ERC de Junqueras y JxC de Puigdemont que de momento no han llegado a un acuerdo de gobierno conjunto y con apoyo de la CUP.

Aunque todo apunta a que Pere Aragonés de ERC será investido presidente catalán este viernes, para lo que ya tiene 42 votos (33 de ERC y 9 de CUP), aunque espera sumar los 29 de JxC para lograr la mayoría absoluta, y sin descartar que Podemos se sume a su investidura, dadas las tensiones de UP y PSOE en Madrid.

Un Gobierno el catalán que parece darse dos años de tranquilidad antes de volver a la carga soberanista con otro referéndum de autodeterminación. El mismo tiempo de dos años que se daba Gabilondo en Madrid para pilotar un gobierno de centro con Más Madrid y Cs. Lo que parece una quimera una vez que Cs está al borde de la desaparición y el partido de Errejón (e incluso el PSOE) pueden perder escaños en favor de Podemos.

Por todo ello y por la derrota que Sánchez se espera en Madrid, y se suma a las recientes de Murcia y Castilla y León, el presidente del Gobierno está viviendo ahora una pésima situación. A la que se añade la marginación de Salvador Illa y del PSC en Cataluña, lejos del gobierno catalán y a pesar de su victoria en votos y con 33 escaños en la reciente celebración electoral del pasado 14-F que, finalmente al PSC, le ha salido bastante mal.

Sánchez también está pensando en garantizarse su estabilidad con UP en los próximos dos años para en ese tiempo dejar atrás la pandemia y lograr el repunte de la economía y el empleo antes de convocar elecciones que sin duda llegará en el otoño de 2022 a lo más tardar.

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