Los próximos meses van a ser decisivos

Los pactos de Sánchez e Iglesias y de Casado y Arrimadas condicionan la estabilidad del país y los fondos de la UE

La política laboral y de pensiones del Gobierno y los acuerdos para la formación del gobierno catalán amenazan el gobierno de coalición

El presente y futuro de los pactos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el seno del Gobierno de coalición y del acercamiento incipiente entre Pablo Casado e Inés Arrimadas, para la articulación de una posible alternativa de  en el centro derecha, son las cuestiones fundamentales que hoy marcan el devenir político, institucional y económico de España.

Especialmente en este tiempo excepcional de crisis sanitaria y económica en el que la ‘incertidumbre’ y existe el riesgo de fractura de la paz social y del retraso de la entrega a España de los fondos europeos. Y podría incluso agravarse si se mantiene en España la actual ‘inestabilidad’ del país.

‘La situación política de España es demasiado incierta’ ha dicho el financiero Georges Soros en declaraciones al diario El Mundo en las que ha añadido que esta ‘incertidumbre’ le impide a nuestro país aprovechar la ‘liquidez internacional’ de inversores. Como el propio Soros que es el dueño de uno de los más importantes fondos de inversión del mundo.

Las palabras del financiero se unen a las advertencias y condiciones que la Unión Europea hace y pone a España para enviar a nuestro país los fondos de recuperación económica. De 24.000 millones de euros en 2021 y hasta 140.000 millones en ayudas y créditos en los próximos años.

Advertencias y condiciones de la UE sobre: la estabilidad institucional de España -La Corona ahí incluida-; el Estado de Derecho e independencia de la Justicia (como garantía de seguridad jurídica); y la necesidad de reformas estructurales en materia digital, ecológica, de administración y las laborales y sociales como la reforma de las pensiones.

Cuestiones estas últimas que, sumadas a las pretensiones de Podemos de intervención del precio de los alquileres, los desahucios y la confiscación de viviendas -como la pretendida por el gobierno de Baleares- están llevando a un cúmulo de tensiones constantes y puede que irresolubles en el seno del Gobierno de coalición.

Problemas que pueden aumentar si Podemos se niega en Cataluña a apoyar la investidura del ganador de las elecciones del 14-F Salvador Illa, para que el PSC intente la investidura de Illa y la formación de un gobierno tripartito de la izquierda catalana. Lo que ahora Podemos pone en duda y en peligro una vez que compañeros catalanes de Iglesias buscan un gobierno bipartito liderado por Aragonés y con apoyo de ERC y Podem, dejando fuera al PSC.

Pero se rompe el gobierno de coalición Sánchez podrá seguir gobernado en solitario (como lo hizo desde el 1 de junio de 2018 hasta enero de 2020) y en este caso contando con los PGE de 2021 (prorrogables) vacunas y fondos de la UE, para abordar las crisis sanitaria y económica hasta que decida  convocar elecciones generales, probablemente en otoño de 2022.

La relación de PP y Cs en un momento complicado

Otra de las ventajas de Sánchez para gobernar en solitario está en la crisis de la Oposición confirmada en los pésimos resultados electorales del 14-F en Cataluña, con el hundimiento de Cs y PP y el notable ascenso de Vox.

Y por si algo le faltara al PP ahí están las reapariciones fantasmales de Bárcenas y Villarejo en los tribunales. Y la no menos fantasmal reaparición de José María Aznar en la escena política con motivo del 25 aniversario de su primera victoria electoral en 1996.

Un festejo de Aznar que, lejos de ayudar al PP, se ha convertido en motivo de controversia por el empeño de Aznar de darle lecciones a Casado sobre lo que tiene que hacer en el PP para recuperar la unidad del centro derecha español.

Del Aznar presume que dejó unido a su marcha del poder en 2004. Aunque lo cierto es que su herencia fue buena en la gestión económica del país pero pésima en la política porque por causa de sus mentiras en la guerra de Irák y en los atentados terroristas del 11-M en Madrid la herencia que Aznar dejó al PP y a España fue: la victoria electoral de Zapatero el 14-M de 2004.

Y luego la desastrosa gestión de ZP de la economía -en la crisis financiera de 2008- y del problema catalán con el Estatuto inconstitucional que aprobó en su mandato y que es el origen de la actual crisis y desafío catalán.

Pero lo cierto es que el PP actual de Casado -en cuya elección como líder del PP colaboró Aznar- tiene muchos problemas y derrotas acumuladas en las elecciones generales de 2019 (28-A y 10-N) y más recientemente en el País Vasco y Cataluña.

Y algo parecido le ha ocurrido a Cs, con Rivera primero y luego Arrimadas, lo que hace que ambos partidos PP y Cs estén obligados a entenderse. A pactar una coalición electoral o fusionarse para articular una alternativa a Sánchez. De lo contrarío, ambos correrán el riesgo de empeorar sus difíciles situaciones respectivas y puede que Cs hacia su desaparición.

Esta posibilidad de entendimiento entre Casado y Arrimadas está en una fase incipiente y exploratoria, mientras que, desde el entorno de Aznar, Mayor Oreja le pide a Casadoque pacte y abra un proceso de unidad con Vox. Lo que de momento rechazan Casado y otro barones del PP porque consideran que la opción de Vox le entregaría a Sánchez el centro de la política.

Vamos a ver qué ocurre en las próximas semanas en el Gobierno y en la Oposición. Para empezar a ver qué pasa con el nuevo Gobierno catalán, que Aragonés quiere llevar por los derroteros separatistas con ERC, JxC y CUP, e incluso pidiendo a Podemos que se sume a su proyecto.

Lo que sería letal para el gobierno de coalición de Sánchez e Iglesias, sobre todo si a esta discrepancia se les unen otras económicas y sociales que no cesan de crecer.

Y vamos a ver qué pasa en las próximas semanas en los tribunales con el PP y como discurren las relaciones de Casado con Arrimadas que desde luego no arrancarán bien si Casado sigue manteniendo reuniones en secreto con Rivera.

Pero tanto en el Gobierno como en la Oposición saben que tampoco tienen demasiado tiempo por delante para despejar incógnitas que condicionan su presente político y el futuro electoral. Sobre el que, como dice Soros, impera una gran incertidumbre porque nadie sabe cuándo las próximas elecciones generales se podrán celebrar.

Y a sabiendas que si Sánchez rompe con Iglesias y adelanta los comicios generales a nada que mejoren la economía y la sanidad que el PP y Cs se echen a temblar.

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