Sindicatos y asociaciones recurren la decisión de la Delegación del Gobierno en Madrid de prohibir las manifestaciones del 8-M

Calvo justifica la prohibición y el PP defiende que sus críticas no se dirigen al movimiento feminista, sino al Gobierno de Sánchez

En rueda de prensa telemática representantes de los sindicatos CCOO y UGT han criticado que se trate de "demonizar y criminalizar" el movimiento feminista del 8-M y han defendido que un alto porcentaje de las concentraciones presentadas ante la Delegación están "ajustadas a derecho".

En concreto, la secretaria de Organización de CC.OO. Madrid, Paloma Vega, ha reprochado que "no se puede criminalizar al 8-M como si fuera la única manifestación de todas que provoca contagios". Por ello, ha afirmado que van a presentar un recurso porque entienden que la resolución de denegación "atenta contra derechos fundamentales" y que el acto programado por los sindicatos estaba "dentro de la legalidad".

Se trata de una concentración que convocan cada año frente al Palacio de Cibeles y en la que tal y como ha explicado la secretaria de Igualdad de UGT en Madrid, Ana Sánchez, se iban a reunir un total de 100 personas, 50 de cada sindicato, en un acto "reivindicativo feminista, laboral y sindical".

Sánchez ha expresado que este acto del 8-M es "fundamental" porque pese a que la lucha de las mujeres es "diaria", se trata de un evento en el que se visibilizan todas las reivindicaciones del feminismo.

La Comisión 8-M pide apoyo

"La prohibición de la Delegación no obedece a ninguna medida sanitaria. Ante esta situación queremos remarcar que el feminismo resiste. El feminismo siempre es la alternativa. Llamamos al apoyo popular. Esta situación va más allá de la comisión 8-M. Necesitamos a toda la ciudadanía visibilizando el rechazo a una prohibición sin contenido sanitario, necesitamos a las mujeres de otros territorios, a las mujeres de todos los movimientos sociales, a nuestras alianzas", subrayan.

En este sentido, adelantan que van a usar todo lo que sí está permitido en el espacio público: "Salir a consumir, salir a producir, salir a cuidar, salir a estudiar; para teñir Madrid de morado".

Además, anuncian que van a replicar la lectura de su manifiesto en todos los espacios el 8 de marzo a las 20.00 horas y que mantienen las convocatorias que sí están legalizadas. De este modo, se concentrarán este viernes por la tarde ante el CIE de Aluche y este sábado exigiendo luz para la Cañada y en Vallecas con Territorio Doméstico.

En una rueda de prensa telemática, las portavoces del Movimiento Feminista también han asegurado estar "indignadas y perplejas" con la prohibición acordada por la Delegación "por motivos de salud", una medida que vulnera su derecho de manifestación y supone un "ataque sin precedentes propio de otros tiempos", que sólo "criminaliza a las mujeres".

Conscientes de que su recurso "sólo va a tener repercusión mediática" y que el TSJM puede que resuelva "después del 8 de marzo", el Movimiento Feminista de Madrid, una de las organizaciones que ha convocado actos para celebrar el Día de la Mujer, ha querido "dejar constancia" de su desacuerdo e indignación con lo que han calificado de decisión "anticonstitucional"

Calvo justifica la prohibición

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha justificado este viernes que se hayan prohibido todas las manifestaciones y concentraciones convocadas en Madrid por el 8 de marzo, pero no en otros lugares, porque es en la capital donde siempre se producen las movilizaciones "más grandes y más importantes", y donde ahora se están registrando también los peores datos de coronavirus.

"No es un lugar normal. Madrid es la capital del Estado. Cualquier manifestación en Madrid siempre es la más grande y la más importante. Y los datos de Madrid precisamente junto con los de Ceuta y Melilla no son los mejores de nuestro país", ha asegurado en declaraciones a los medios antes de participar en la presentación del informe 'Madre no hay más que una: monoparentalidad, género y pobreza infantil'.

De este modo, Calvo ha abogado por adoptar ante esta cita "criterios ponderados" y ha defendido así la decisión de la Delegación del Gobierno en Madrid de prohibir estos actos, al entender que "en un lugar tan grande desde el punto de vista de la densidad demográfica", las manifestaciones podían llevar "a una concentración de personas que haga retroceder en la situación pandémica".

"Esta es la razón por la que otro tipo de manifestaciones más pequeñas, más acotadas, en cualquier lugar del España, pueden ser más asumibles y en Madrid pueden significar alguna posibilidad de estar en riesgo", ha afirmado, al tiempo que ha defendido que el Gobierno es feminista y que está "volcadísimo" con la celebración del 8M, aunque tenga que ser de forma distinta.

El PP culpa a Sánchez del 8-M de 2020

Por su parte, el PP ha respaldado la decisión de prohibir todas las manifestaciones del 8 de marzo, Día de la Mujer, en Madrid y defiende que sus críticas a la protesta de 2020 no se dirigen al movimiento feminista, sino al Gobierno de Pedro Sánchez por permitir las marchas teniendo información sobre el riesgo de contagio.

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, ha negado este viernes en una entrevista con Televisión Española que su partido criminalice al feminismo y ha defendido que no haya marchas porque "no podía volver a ocurrir lo que vivimos el año pasado".

"No estoy poniendo el foco en el 8-M, pongo el foco en el señor Sánchez y en la tremenda irresponsabilidad", ha señalado Montesinos sobre la marcha del año pasado y ha reclamado al Ejecutivo que pida perdón porque a su juicio mantuvo la protesta por motivos "partidistas" pese a conocer el riesgo que existía.

Además, ha aludido a las tensiones provocadas por la prohibición de las concentraciones por parte de Delegación del Gobierno en Madrid en el seno del Gobierno de coalición, tras afirmar este jueves la ministra de Igualdad, Irene Montero, que denunció la criminalización del feminismo y que se negase la calle a las mujeres.

Montesinos ha acusado a la ministra de Igualdad de cargar contra su propio Gobierno y ha asegurado que el Ejecutivo es "la casa de los líos".

El próximo lunes, 8 de marzo, el Partido Popular celebrará un acto para conmemorar esta jornada.

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