El PP arremete contra el nuevo acercamiento de etarras tras el "show" de Sánchez con las armas de ETA

La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cuca Gamarra, ha criticado duramente este viernes la decisión de Interior de acercar a otros cinco etarras a cárceles del País Vasco justo un día después del "show" sobre la destrucción de armas de ETA que, a su juicio, protagonizó el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. A su entender, esta actitud evidencia una "degradación política". El Gobierno ya ha realizado hasta 70 traslados de etarras con delitos de sangre, que acumulan a sus espaldas 167 muertos en 127 atentados.

En concreto, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, ha autorizado este viernes el traslado de otros cinco presos de ETA, tres de ellos de forma directa a cárceles del País Vasco, en una decisión que se adopta un día después del acto presidido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para escenificar la destrucción de armas de los terroristas.

Los traslados se han anunciado 24 horas después del acto simbólico de destrucción de más de 1.300 armas de ETA y otras organizaciones terroristas. En el mismo, la AVT reprochó a Sánchez la política de traslados masivos de los terroristas que usaron las armas que fueron destruidas por una apisonadora.

La dirigente del PP ha arremetido duramente contra el Gobierno por este nuevo acercamiento de presos de banda terrorista, que enmarca en los acuerdos que mantiene el Ejecutivo con Bildu y que "cumple puntualmente".

"Tras el show del jueves con la apisonadora y las armas de ETA, el viernes acercan a cinco presos que las empuñaron, sin arrepentimiento ni colaboración para esclarecer crímenes sin resolver. Sánchez cumple puntualmente su pacto con Bildu. Degradación política", ha asegurado Gamarra en un mensaje en su cuenta oficial de Twitter.

Tres etarras a cárceles del País Vasco

Entre los presos acercados se encuentra Asier Carrera Arenzana, que va a ser trasladado a la prisión de Álava, provincia en la que residen los familiares de sus víctimas mortales, según ha denunciado la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT). En 2002 fue condenado a 100 años de prisión como responsable del atentado que acabó con la vida del dirigente socialista Fernando Buesa Blanco y su escolta Jorge Díez Elorza.

Según Prisiones, Carrera Arenzana cumplirá las tres cuartas partes de la condena en mayo de 2023. "Está abonando la responsabilidad civil. Acepta la legalidad penitenciaria, rechaza la violencia y reconoce el dolor causado y la necesidad de reparar a las víctimas", asegura en su comunicado.

Gorka Martínez Ahedo es otro de los terroristas de ETA que cambiará de cárcel, en concreto la de A Lama (Pontevedra) por El Dueso (Cantabria). Cumple condena, en otros motivos, por intentar asesinar en cinco ocasiones al ex presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa y en otra al sargento del Ejército José Carollo Raña.

Miguel Guillermo San Argimiro Isasa dejará Soria para ir a la cárcel de Martutene (San Sebastián). Cumple condenado por el coche bomba de 2002 en el rascacielos conocido como Torre Europa, justo enfrente del estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid, pocas horas antes de la celebración del partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Barcelona. La explosión del artefacto causó lesiones a 22 personas e importantes daños materiales.

El segundo etarra que irá a Martutene es Aitor Esnaola Dorronsoro. En 2013 fue condenado a 17 años de prisión por formar parte del 'comando Erreka' de ETA y por ocultar en dos caseríos y tres zulos de Navarra y Guipúzcoa 1.600 kilos de explosivos, la mayor cantidad encontrada a la banda en España.

Por último, Josu Ordóñez Fernández dejará la prisión gaditana Puerto I para ir a Topas (Salamanca). En 2007 fue condenado a 17 años y medio de prisión por participar en el secuestro el 11 de noviembre de 1996 del industrial vasco Cosme Delclaux, quien permaneció retenido durante 232 días en el mismo zulo en el que estuvo encerrado el empresario José María Aldaya, ubicado en una nave industrial en Irún (Guipúzcoa).

Los traslados se han anunciado 24 horas después del acto simbólico de destrucción de más de 1.300 armas de ETA y otras organizaciones terroristas. En el mismo, la AVT reprochó a Sánchez la política de traslados masivos de los terroristas que usaron las armas que fueron destruidas por una apisonadora.

En el acto en dependencias de la Guardia Civil en Valdemoro participaron representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pero declinaron la invitación, entre críticas, los partidos de la oposición, los expresidentes del Gobierno y algunas asociaciones de víctimas.

Según los datos de la AVT, el Gobierno de Sánchez ya ha realizado 70 traslados de etarras con delitos de sangre, que acumulan a sus espaldas 167 víctimas mortales en 127 atentados. "La transferencia de prisiones al País Vasco llega a su recta final, y el Gobierno, en su afán por no bajar el ritmo de acercamientos de presos etarras y por seguir contentado a sus socios, no ha querido faltar a su cita de los viernes", ha denunciado.

De los 181 traslados aprobados desde que Pedro Sánchez llegó al Gobierno, 42 han sido para ir a cárceles del País Vasco o Navarra, de ellos once por progresiones al tercer grado penitenciario y seis por cuestiones relacionadas con una enfermedad.