El Gobierno prohíbe todas las manifestaciones para el 8-M en Madrid por motivos de salud pública

La ministra de Igualdad, Irene Montero, denuncia una "criminalización" del movimiento feminista tras la decisión de la Delegación

La Delegación del Gobierno en Madrid ha decidido prohibir "por motivos de salud pública" todas las convocatorias de manifestaciones o de concentraciones que habían sido comunicadas para los días 7 y 8 de marzo en la Comunidad. La decisión se ha tomado tras estudiar los recorridos, previsión de asistencia, duración o lugares de celebración que se habían comunicado, según ha informado la Delegación del Gobierno en una nota de prensa.

Tras analizar detalladamente cada una de las peticiones presentadas (recorridos establecidos, previsión de asistencia, duración y lugares de celebración, entre otros parámetros) "y teniendo en cuenta las posibles confluencias de distintas concentraciones multitudinarias en varias zonas de Madrid, se ha tomado la decisión firme de prohibir, por motivos de salud púbica, todas las manifestaciones y concentraciones convocadas".

El delegado del Gobierno, José Manuel Franco, ha optado por prohibir todas las convocatorias "en un momento en el que la Comunidad de Madrid sigue siendo uno de los territorios de España con mayor índice de contagios, así como de personas hospitalizadas, por encima de la media nacional".

La decisión se ha anunciado después de que ayer mismo la ministra de Sanidad, Carolina Darias, volviera a hacer un llamamiento a la responsabilidad asegurando que "no ha lugar" a las manifestaciones este año.

La Consejería de Sanidad madrileña también había desaconsejado todas las convocatorias sobre las que se le había pedido un informe técnico.

La Delegación del Gobierno en Madrid había recibido alrededor de 60 peticiones de organizaciones feministas para celebrar concentraciones o manifestaciones en torno al Día de la Mujer, y las principales estaban previstas en lugares como Embajadores, Atocha, Cibeles, la Puerta del Sol o Callao.

La propia Comisión 8-M había convocado cuatro concentraciones de hasta 500 personas en el centro de Madrid para el lunes próximo, entre las seis y las nueve de la tarde, con un "exhaustivo protocolo" para garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad anti-covid-19.

Hace una semana Franco afirmó que no se habían prohibido algunas de las manifestaciones convocadas alegando que cumplían los "parámetros exigibles" en situación de pandemia - aseguraba que la Consejería de Sanidad desaconsejaba concentraciones de más de 500 personas y que se habían comunicado convocatorias con menos gente-.

No obstante, la Consejería de Sanidad respondió que al margen del criterio del número de asistentes a la hora de emitir informes técnicos se tienen en cuenta otros parámetros, como los lugares de celebración, el tiempo que van a durar o la posibilidad de que se junten con otros actos con muchas personas.

La Consejería de Sanidad había evaluado en ese momento cuatro convocatorias remitidas por la Delegación del Gobierno, y en todos los casos había emitido un informe desfavorable a su celebración.

Sanidad se quejó de que tras las palabras de Franco, en solo 24 horas se habían recibido 69 peticiones de informes técnicos para manifestaciones entre los días 7 y 9 de marzo, todas de no más de 500 participantes.

Finalmente la Delegación ha seguido el criterio tanto del Ministerio como de la Consejería e independientemente del número de asistentes ha optado por prohibir todas las convocatorias.

Irene Montero denuncia la "criminalización" del movimiento feminista

Por su parte, la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha asegurado que como miembro del Gobierno está obligada a cumplir las recomendaciones sanitarias y la prohibición de las manifestaciones del 8 de marzo, pero ha denunciado un "señalamiento" y "criminalización" del movimiento feminista.

La ministra de Igualdad ha participado este jueves en un acto organizado por el sindicato CCOO con motivo del próximo Día de la Mujer y ha lamentado que hay quienes quieren "negar" la calle a las mujeres, "el derecho a la calle que tanto nos costó conseguir, la calle para estudiar, la calle para trabajar, la calle para reivindicar y conquistar derechos".

"Como miembro del Gobierno lógicamente estoy obligada a cumplir escrupulosamente con las indicaciones de las autoridades sanitarias y así lo hemos dicho estos días insistentemente. Debemos hacer caso a las recomendaciones sanitarias", ha subrayado la titular de Igualdad. Sin embargo, ha advertido que ese cumplimiento con las recomendaciones sanitarias no significa que no sepamos el "señalamiento" a la lucha feminista "por parte de quienes tienen una agenda reaccionaria convenientemente engrasada".

"A mí, a nosotras, no nos van a encontrar en esa criminalización del movimiento feminista", ha asegurado la ministra. En el Ministerio de Igualdad -ha dicho- "van a encontrar una oposición firme a esa España gris, machista, que nos quiere de vuelta a nuestras casa por parte de la extrema derecha".

Movimiento Feminista recurrirá la prohibición: "Es un ataque directo a las mujeres"

El Movimiento Feminista de Madrid, una de las organizaciones que ha convocado actos para celebrar el Día Internacional de la Mujer, ha anunciado este jueves que recurrirá la decisión de la Delegación de Gobierno de Madrid de prohibir los actos. Su portavoz, Ana Sánchez de la Coba, ha mostrado al "disconformidad" del movimiento con esta decisión cuando, ha explicado, las concentraciones previstas ya llevaban autorizadas "desde hace más de 20 días".

En el caso de esta organización, se trata de una concentración en la Plaza de Callao, para la que hay una restricción de aforo de 250 mujeres y en la que, según explica Sánchez de la Coba, se ha trabajado y preparado para cumplir con todas las recomendaciones de Sanidad.

Desde Movimiento Feminista de Madrid no comprenden por qué ha sido prohibida "argumentando motivos de salud", cuando en la Comunidad de Madrid, se celebran "continuamente y todas las semanas manifestaciones", los transportes públicos van "atestados", se realizan "fiestas ilegales" o las terrazas están "llenas". Lo consideran un "ataque directo a las mujeres".

"No podemos entender que de nuevo las mujeres tengamos que ser las demonizadas", ha denunciado a Europa Press. A su juicio, las mujeres han demostrado no sólo que son "cuidadoras" de "todos los ciudadanos", de las "familias" o de los "mayores", sino que también son "responsables".

"Queremos que nuestras demandas lleguen a la ciudadanía pero manteniendo todas las medidas que sean necesarias", ha asegurado la portavoz del Movimiento Feminista de Madrid.

Sánchez de la Coba lamenta que se esté usando a las mujeres "como moneda de cambio" y llama a que se las "escuche" en su lucha por "tener una sociedad más igualitaria" o por el fin de la violencia de género.

La organización, ha explicado, recurrirá la decisión de la Delegación de Gobierno en Madrid pero, además, se reunirá este jueves para "tomar decisiones" sobre qué hacer el 8M.