Villarejo, a su salida de la cárcel tras quedar en libertad: "Las cloacas no generan mierda, la limpian"

El excomisario José Villarejo ha salido este miércoles de la cárcel madrileña de Estremera, en la que permanecía desde noviembre de 2017, después de que el juez que le investiga en la Audiencia Nacional le haya dejado libre, tras constatar que va a ser imposible juzgarlo antes de que cumpla el máximo de cuatro años de prisión provisional. Villarejo, que asegura haber sufrido maltrato y torturas, ha señalado que ahora podrá defenderse, "una putada para los que intentaron" acabar con él. También ha repetido lo que ya le trasladó a los diputados de Vox cuando le visitaron hace unos días: "Las cloacas no generan mierda, la limpian".

Con un parche en el ojo izquierdo, debido a los problemas médicos que sufrió hace unas semanas, una boina y una mascarilla con la bandera de España estampada, el excomisario ha señalado a los medios que "por mucho maltrato y por muchas torturas" que ha recibido estando en prisión sigue vivo, y ha añadido que eso "es una putada para los que intentaron" acabar con él. Con todo, ha apuntado que ahora, si bien le han dejado "un poco inutilizado el ojo" le han "acelerado las neuronas" y lo único que quiero es defenderse. "Confío en que a partir de ahora pueda defenderme y es la única razón por la que me han tenido preso, para que no hablara", ha añadido para acto seguido cargar contra el director de la prisión, que ha actuado "como cancerbero" y que ha recibido "órdenes políticas" contra él.

Con verbo rápido, Villarejo ha recordado que durante este tiempo nunca se ha negado a declarar, ni ante el juez ni ante "los amigos de Podemos", y ha apuntado sus sospechas sobre el hecho de que le incautasen 40 teras de información y que "de pronto la inmensa mayoría o no la pueden desencriptar o no le dan copia al abogado".

Sin ir más lejos, este jueves está citado por el juez y piensa contar "cosas muy interesantes". "Me lo han robado todo, pero no me pueden robar que siga creyendo en la justicia, porque entonces mi vida no habría tenido sentido", ha manifestado el excomisario, que sigue culpando de su estancia en prisión al exjefe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán.

Además, ha reprochado que se le denomine excomisario --sigue siéndolo a pesar de estar jubilado-- y ha incidido en que le hubiera gustado que los medios recordaran "lo de la presunción de inocencia".

Preguntado por la situación del Rey emérito, Villarejo ha dicho que le parece "injusto" todo lo que le está ocurriendo, aunque no ha querido "entrar en ese tema", y ha afirmado que él seguirá confiando en la Justicia. "Me lo han robado todo, pero no me pueden robar que siga creyendo en la justicia porque entonces mi vida no habría tenido sentido", ha zanjado.

El juez Manuel García Castellón, a petición de la Fiscalía, ha acordado este miércoles su puesta en libertad ante la imposibilidad de poder juzgarle antes de noviembre, cuando cumple el límite máximo de 4 años desde que se decretó su prisión preventiva tras su detención en la Operación Tándem.

El magistrado, como el fiscal, advierte de que aún existe riesgo de fuga, de ahí que le haya impuesto estrictas medidas cautelares: comparecencias diarias en el juzgado más próximo a su domicilio, prohibición de salida de territorio nacional y retirada de pasaporte, "con requerimiento expreso de prohibición de obtener uno nuevo", y la obligación de comunicar cualquier cambio de domicilio.

Villarejo, por contra, ha dejado claro que no piensa huir, sino que va a declarar en la treintena de piezas en las que se le investiga. Sin ir más lejos, mañana, cuando está citado en la Audiencia Nacional por dos de ellas y piensa contar "cosas muy interesantes".

El juez aprecia riesgo de fuga

Pese a dejarle en libertad, el juez también pondera una serie de circunstancias personales, familiares y sociales de Villarejo, que, junto a la "gravedad de los hechos" investigados, reflejan "la persistencia del riesgo de fuga" y de reiteración delictiva y la necesidad de adoptar esas nuevas medidas cautelares.

Entre ellas figura su integración, "como máximo responsable", en una organización criminal, a la que también pertenecería su "círculo familiar más próximo"; el control de "importantes activos patrimoniales fuera de España", su falta de arraigo laboral o su "amplia red de contactos, que le permitirían residir fuera" del país eludiendo a la Justicia. Tiene también en cuenta que durante la causa se le ha incautado "documentación con pluralidad de identidades", pasaportes en blanco y "grandes cantidades de dinero en efectivo", que podrían contribuir a "la planificación de una fuga"; y menciona la "facilidad acreditada" para trasladarse a distintos países, dentro y fuera de Europa.

El riesgo de volver a delinquir es, dice el juez, "actual y permanente", dado que Villarejo "seguía controlando" hace unos meses desde la cárcel "una ingente documentación" con una "doble finalidad": "lucrarse y chantajear" a particulares e instituciones mediante su "difusión programada" para obtener así su impunidad o al menos a corto plazo, su libertad", hechos que motivaron la apertura de una pieza separada.

El riesgo de fuga también se incrementa con la cercanía del juicio de las tres piezas (Iron, Land y Pintor) por las que será juzgado a partir del 13 de diciembre y en las que Villarejo está acusado de varios delitos de cohecho, descubrimiento y revelación de secretos, falsedad documental y extorsión en grado de conspiración, por los que la Fiscalía pide para él, en conjunto, 99 años y 8 meses.

La Fiscalía, y también la defensa de Villarejo, pedían este miércoles su excarcelación después de que la sección cuarta desestimara el recurso de súplica del Ministerio Público contra su decisión de dejarle en libertad en esas tres piezas. Quedaba así en prisión por la treintena de piezas restantes en instrucción, cuyo estado de tramitación, dice el magistrado, tampoco "permite su inmediata conclusión y, por tanto, tampoco su enjuiciamiento antes de la fecha de expiración del plazo máximo de prisión provisional".

En su escrito al juez, la Fiscalía exponía que al haber desestimado la Sala su recurso y no haber asumido la situación personal de Villarejo en las otras causas, así como por haber señalado el juicio después de que venza el plazo máximo de la prisión preventiva, la libertad provisional devenía inevitable.

Podemos: "Existe un alto riesgo de fuga"

Podemos ha criticado la decisión del juez García Castellón al entender que existe "riesgo alto de fuga" del país. "Cuesta entenderlo. Existe un riesgo alto de fuga", han apuntado fuentes de la formación morada a Europa Press tras conocer la resolución del magistrado que instruye el caso 'Tándem'.

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, también ha reaccionado en Twiter ante el auto de libertad provisional para Villarejo y ha ironizado al respecto: "todo legal, todo en orden, plena normalidad democrática". Con ello, alude a las críticas vertidas contra su grupo parlamentario por cuestionar situaciones que impiden hablar de plena normalidad democrática. A su vez, ha incluido en su comentario en redes cuatro recortes de prensa sobre otras decisiones del juez, como el archivo de las actuaciones del caso Púnica sobre el exalcalde de Alcobendas Ignacio García de Vinuesa o su actuación en el denominado caso Dina. "Las cuatro noticias son de la última semana, pero no seáis mal pensados que es todo pura casualidad", ha bromeado Echenique.

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