Consumo asegura que el polémico sistema Nutriscore seguirá adelante pese a las críticas de científicos y nutricionistas

El Ministerio de Consumo da por segura la aprobación del sistema de etiquetado de alimentos Nutriscore por figurar en el acuerdo de Gobierno firmado por PSOE y Podemos de cara a esta legislatura, a pesar de que existen "presiones" y una "campaña brutal" en contra. Así lo han defendido este miércoles fuentes del departamento liderado por el ministro Alberto Garzón, que han advertido de que detrás de estas "presiones" se encuentran sobre todo "grandes empresas" de la industria alimentaria por considerarlo contrario a sus intereses.

Estas mismas fuentes han recalcado que el Ministerio no "cederá a la presión" que algunas compañías están ejerciendo a través de "lobbies" que actúan de forma "beligerante" contra el Nutriscore, ya que en su opinión este modelo de etiquetado ayuda a que el consumidor tenga una información más transparente de lo que compra en el supermercado.

También han apuntado que se espera que el sistema Nutriscore esté aprobado para finales de 2021, y han subrayado que el acuerdo de Gobierno entre PSOE y Podemos para esta legislatura recoge su implementación, por lo que "no puede haber quejas" dentro del Ejecutivo ante la obligación de ser "leales" a lo pactado.

El pasado 8 de febrero, el titular de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, expresó públicamente su "preocupación" por las notas que otorga este modelo de etiquetado a alimentos como el aceite de oliva o los embutidos ibéricos, y recalcó que sólo dará su apoyo al sistema si trata "justamente" a los productos que figuran en la dieta mediterránea.

En este sentido, fuentes de Consumo han aclarado que al tratarse de momento de un sistema de etiquetado voluntario -a la espera de que en 2022 Bruselas decida si apuesta por este sistema u otro y si lo convierte o no en obligatorio-, cualquier sector o empresa puede "autoexcluirse".

No obstante, han incidido en que en el caso del aceite de oliva España ha pedido a las autoridades francesas -dueñas de la patente que rige el Nutriscore- que vuelvan a revisar la calificación que otorgan a este producto, ya que bajo su punto de vista actualmente no recoge como debería todas sus propiedades. Ya se produjo en 2019 una primera revisión del aceite de oliva, aunque la mejora de la nota (le concede una C, la tercera calificación en una escala de cinco) es insuficiente para el Gobierno español.

Fuentes de Consumo han recalcado que esta petición no se va a extender a otros productos típicos por el mero hecho de ser españoles, y han explicado que en el aceite de oliva sí hay razones científicas para argumentar ese cambio.

El algoritmo en el que se basa el Nutriscore concede una calificación u otra (en una escala de cinco, de la A a la E) acompañada de un color tras analizar los elementos nutricionales cuyo consumo se recomienda limitar y aquellos que son beneficiosos, aunque sólo sirve para comparar productos dentro de una misma categoría.

Según los cálculos del Ministerio, cerca del 36 % de las exportaciones españolas en valor de alimentos, bebidas y tabaco corresponden a productos adquiridos por países donde ya se aplica el Nutriscore, como ocurre en Francia, Alemania y Bélgica, por lo que las empresas nacionales ya compiten allí con rivales que sí lo utilizan.

Además, para el Ministerio no existe "incompatibilidad" entre el Nutriscore y la dieta mediterránea debido a que esta última se basa sobre todo en alimentos frescos (fruta, verdura, carne, pescado y pan) y el etiquetado se dirige fundamentalmente a productos envasados, aunque sí puede afectar a ensaladas de bolsa o embutidos loncheados, por ejemplo.

Fuentes del departamento han reconocido que también existen fuertes críticas por parte de sociedades científicas y nutricionistas, y diferencian entre aquellas que son "lógicas" por el alcance limitado del Nutriscore y las que son "sospechosas".

Por su parte, el Grupo Parlamentario Ciudadanos ha presentado una proposición no de ley en el Congreso, en la que insta al Gobierno a aplazar la introducción del etiquetado de alimentos Nutriscore, "en espera de acordar un sistema común europeo y homologable en todo el mercado interior". En la iniciativa, Ciudadanos ha solicitado que Nutriscore sea reemplazado "por una campaña de información adicional sobre el valor nutricional de los alimentos y sobre los beneficios de una dieta variada y saludable como la dieta mediterránea".