Las CCAA comienzan a reclamar al Gobierno consenso para la Semana Santa mientras Ayuso aboga ya por un Madrid abierto

Sanidad se mostraría partidaria de mantener el cierre perimetral de las autonomías hasta después de Semana Santa

Con la Semana Santa ya en el calendario y en plena bajada de la incidencia de la tercera ola del coronavirus, Sanidad y comunidades autónomas se enfrentan ahora al debate sobre si las restricciones se deben mantener durante el inminente período vacacional de abril -y evitar así una nueva ola de contagios- o si por el contrario debe flexibilizarlas -y ayudar al maltrecho sector del turismo-. Sanidad podría estar barajando un nuevo enfoque diferente al de la Navidad y sobre la mesa está el mantener el cierre de las autonomías hasta después de Semana Santa. Ante esta posibilidad, ya hay posiciones distintas: Madrid ya ha insinuado que podría relajar las restricciones para ser "sensible" con la economía y dejar la Comunidad abierta a la movilidad; Andalucía se muestra prudente ante los datos médicos; pero Castilla y León, Castilla-La Mancha y Cantabria ya han comenzado a pedir que se consensúen las medidas con todas las regiones. Murcia se muestra, de momento, contraria a la apertura.

El Ministerio de Sanidad abogaría por prolongar en Semana Santa algunas de las restricciones vigentes, como mantener el cierre perimetral de las comunidades en marzo y abril o los límites a la movilidad, hasta conseguir el objetivo de rebajar la incidencia acumulada por debajo de los 50 casos. Gobierno y comunidades llevan trabajando desde hace días en un documento de acciones comunes para evitar la cuarta ola que podría provocar la excesiva relajación de medidas con motivo de la Semana Santa y mañana continuarán haciéndolo en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

El departamento que dirige Carolina Darias buscará que las autonomías se adhieran a su propuesta de mantener el cierre perimetral en marzo y abril, incluida la Semana Santa, según ha adelantado el consejero de Sanidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz.

Madrid abierto

La Comunidad de Madrid sí que se estaría planteado unas vacaciones de Semana Santa sin cierre perimetral, aunque con limitaciones de aforo y reunión tanto en hostelería como en domicilios particulares. En su comparecencia del pasado viernes, el viceconsejero de Sanidad, Antonio Zapatero, ya advirtió al ser preguntado por las restricciones para las próximas vacaciones. En su opinión, debería ser el Consejo Interterritorial, bajo la coordinación del Ministerio de Sanidad, el que consensuara medidas comunes a todas las regiones.

Este mismo martes, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha sostenido que el Gobierno regional tomará "las medidas oportunas" para Semana Santa según evolucione la incidencia de coronavirus pero avisa que será "sensible" a la actividad económica. "Madrid si por algo se ha caracterizado es por ser sensible a todas las necesidades, la económica y la sanitaria, que son primas hermanas", ha señalado, al tiempo que ha defendido que será una decisión "estudiada y quirúrgica".

Será la Consejería de Sanidad, encabezada por Enrique Ruiz Escudero, la que avance las medidas "en estos días". Ayuso ha insistido en que "como siempre", lo que harán será "conjugar la salud, la vida, con la economía" porque "Madrid es un motor económico que no puede pararse". Por ello, ha insistido en que tomarán decisiones "sensatas y equilibradas".

La presidenta regional cree que es "un poco precipitado" hablar sobre si se aplicarán restricciones de movilidad porque cree que cualquier declaración que haga "puede a su vez levantar suspicacias en otras comunidades", algo que entiende.

"Esto lo hemos vivido en otras ocasiones. Como no hay liderazgo a nivel nacional para ver qué hacemos como país, cada comunidad está haciendo lo que buenamente puede con la información que cuenta, con las herramientas que ha adquirido", ha manifestado, en declaraciones a los periodistas, desde la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112.

La dirigente autonómica ha incidido en que van "a seguir mientras tanto permitiendo que Madrid tenga una semiapertura de toda su actividad" hasta que vean "cómo evoluciona la pandemia". En este punto, ha recordado que la región tiene ahora mismo todo cerrado desde las 11, y aunque "para muchos esto puede parecer que no es un control", ha recordado que la vida de Madrid es hasta la 1 e incluso hasta la madrugada.

"Madrid es una comunidad que ofrece servicios 24 horas y ya de por si está sufriendo unos parones muy importantes", ha dicho, al tiempo que ha sostenido que espera que la Semana Santa les ayude a recuperarse "en cierto modo".

Posiciones encontradas

En esta posición estaría Andalucía, dispuesta a relajar las restricciones en favor de una Semana Santa que dé aire al maltrecho sector turístico, pero prudente ante las recomendaciones médicas. Así, preguntado por la posibilidad de ampliar las opciones de movilidad en la Andalucía en los próximos días --las provincias están cerradas perimetralmente, por lo que no están permitidos los desplazamientos entre ellas--, el vicepresidente de la Junta,  vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, ha dicho que la respuesta será que así se hará "cuando el grupo de expertos nos diga que podemos hacerlo".

"Si se nos permite mañana abrir un poco más la movilidad lo haremos, y si no, no", ha apuntado Marín, quien ha dicho que se siente "muchas veces presionado por muchas circunstancias", pero ha remarcado que hasta ahora la Junta ha realizado "un trabajo muy minucioso, casi de bisturí", a la hora de ver si se puede permitir la movilidad entre distritos sanitarios o municipios.

Marín ha comentado que todo eso va a "depender mucho de si hay una equidad entre personas contagiadas y de la situación de los distritos sanitarios en cuanto a disponibilidad de camas", y con "todo lo que tiene que ver con garantizar esa asistencialidad que hoy en Andalucía es posible garantizar".

Ha avisado de que "avanzar mucho más es provocar probablemente un error innecesario", y ha defendido que desde la Junta han hecho "todo lo posible para compatibilizar la situación sanitaria con la actividad productiva", y eso ha permitido "salvar vidas y empleos".

Por su parte, el presidente del Gobierno de Murcia, Fernando López Miras, se ha mostrado contrario a rebajar las restricciones y ha apostado por "ser contundentes al hablar de la Semana Santa" y no generar "falsas expectativas y una sensación de relajación que luego nos lleve a la frustración cuando se produzca probablemente una cuarta ola y tengamos que aplicar restricciones".

"Tenemos que decir la verdad a la sociedad: que estamos todavía en mitad de una pandemia, que todavía no hay un porcentaje suficiente de la población inmunizada y que esta Semana Santa tendrá que ser diferente", según ha señalado el presidente autonómico.

López Miras ha contestado de esta forma en una entrevista concedida al programa Espejo Público de Antena 3 y recogida por Europa Press, al ser preguntado por la posible relajación de las restricciones de cara a la Semana Santa y la propuesta de retrasar esta festividad 21 días para dar tiempo a la vacunación.

"Estamos muy preocupados con la Semana Santa y con la relajación de estas medidas que se están aplicando en todo el territorio", según López Miras, quien ha recordado que estas medidas se han aplicado en la Región de Murcia "de forma muy cauta y muy prudente".

Murcia, CLM y CyL piden a Sánchez consenso

El jefe del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha pedido al presidente, Pedro Sánchez, que convoque a sus homólogos en las comunidades autónomas para tratar de consensuar una postura en todo el país sobre las restricciones y su posible flexibilización de cara a Semana Santa.

"Sería lamentable que cada comunidad autónoma haga una cosa, porque además no tendría mucho sentido, sería una Torre de Babel", ha afirmado el presidente cántabro, que espera que "haya sensatez" y que el presidente del Gobierno central convoque a una reunión a los autonómicos para tratar de llegar a un consenso.

Sin embargo, Revilla ha lamentado que hay regiones que "siempre van a ir en contra de lo que diga el Gobierno", aunque, a su juicio, "sería una postura razonable que por una vez" las 17 comunidades acordaran lo mismo para que "los españoles sepan a qué atenerse".

"Si hay que cerrar, que cerremos todos, y si hay que abrir, todos", ha recalcado.

La Junta de Castilla y León ha abogado también por "aplicar un criterio de prudencia y que sea homogéneo" en todo el territorio nacional tras conocerse la intención de la Comunidad de Madrid de abrir el cierre perimetral en Semana Santa ante la caída de contagios de COVID-19.

El consejero de Presidencia del Gobierno regional, Ángel Ibáñez, ha señalado este martes a preguntas de los periodistas en Zamora que la Junta defenderá esa premisa en el consejo interterritorial que se celebrará este miércoles al considerar que es "lo razonable". Ha defendido esa homogeneidad de actuación en todas las comunidades autónomas porque "lo que ya todos hemos entendido a estas alturas es que el virus no conoce de fronteras administrativas".

Por ello, adoptar decisiones distintas según el territorio autonómico "no contribuye en nada, sino todo lo contrario, a poder paliar la expansión del virus".

Al respecto, ha indicado que se debería haber aprendido de lo ocurrido en Navidad, cuando a su juicio los "errores" del Gobierno de la nación al permitir 17 navidades distintas ocasionaron "una movilidad excepcional" que contribuyó al repunte de casos de COVID-19 en la última ola.

En esta línea ha continuado el consejero de Sanidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, mostrándose partidario de que se adopten medidas de ámbito nacional de cara a Semana Santa, para controlar la expansión de la pandemia.

En la conferencia de prensa en la que ha informado de los acuerdos adoptados en el Consejo de Gobierno celebrado este martes, donde se ha decidido ampliar el toque de queda en la región hasta la medianoche, Fernández Sanz ha sido preguntado por la propuesta que trasladará este miércoles en el Consejo Interterritorial de Salud en relación con las medidas a adoptar de cara a Semana Santa.

"Soy partidario de que en toda España tomemos una medida lo más común posible", ha afirmado Fernández Sanz, que ha defendido que "si se toma una decisión común, será mejor para todos" y ha añadido: "Es lo que Castilla-La Mancha quiere y es lo que apoyaremos".

RELACIONADO