La OMS considera "poco realista" que se pueda acabar con el virus del COVID-19 este año

La Organización Mundial de la Salud advierte de que los casos de COVID-19 aumentan por primera vez en siete semanas

"Prematuro y poco realista". La OMS cree "poco realista" que se pueda acabar con el virus del COVID-19 este año. El director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Michael Ryan, ha explicado que aunque es "prematuro" considerar el fin del coronavirus para 2021, sí se puede "acabar con las hospitalizaciones y las muertes". Y es que la Organización Mundial de la Salud ha alertado además este lunes de que, por primera vez en siete semanas, los casos de coronavirus en el mundo han aumentado, algo que el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha calificado como "decepcionante pero no sorprendente".

Menos África y el Pacífico Occidental, todas las regiones registraron la semana pasada un incremento de los contagios de la COVID-19, algo que según Tedros podría deberse a "la relajación de las medidas de salud pública, la circulación continua de variantes y la gente, que baja la guardia".

Así, después de seis semanas consecutivas en las que se ha registrado una disminución de los positivos registrados en todo el mundo, las cifras de la semana pasada rompieron con esta tendencia.

Y, aunque la vacunación contra la COVID-19 avanza en todo el mundo, "las vacunas ayudarán a salvar vidas, pero si los países dependen únicamente de las vacunas, están cometiendo un error", ha advertido el máximo responsable de la OMS, que ha vuelto a insistir en la importancia de las medidas básicas de salud como las pruebas o el rastreo de contactos.

Tedros ha destacado el inicio de la inmunización a trabajadores sanitarios este lunes en Ghana y Costa de Marfil, que han recibido las primeras dosis a través del mecanismo COVAX.

Que los gobiernos hayan recibido pronto las dosis asignadas por COVAX ha sido debido a varios factores, ha señalado la OMS este lunes, como el nivel de preparación del gobierno, mientras que algunas zonas en conflicto, como la región etíope de Tigray, enfrentan una situación más "preocupante" en tanto a la llegada de las inoculaciones.