El COVID-19 eleva el paro en febrero por encima de los 4 millones de personas por primera vez desde 2016

Desde Trabajo atribuyen este repunte al "fuerte impacto" de la tercera ola de la pandemia y a las "severas restricciones" para frenarla

El paro se incrementó en 44.436 personas en el mes de febrero respecto al mes de enero elevando así la cifra de desempleados a 4.008.789, una barrera que no se superaba desde abril de 2016, reflejo de las restricciones para hacer frente a la tercera ola de la pandemia. Según ha informado el Ministerio de Trabajo el aumento del desempleo es consecuencia "del impacto en el ámbito laboral de las severas restricciones impuestas por la tercera ola de la pandemia".

El paro no superaba los 4 millones desde abril de 2016 que terminó con 4.011.171 desempleados. Frente a febrero del año pasado, antes del estallido de la pandemia, España tiene 762.742 desempleados más.

En cuanto a la afiliación, la Seguridad Social registró 18.850.112 afiliados medios en febrero, 20.632 cotizantes más frente a la media de enero. Con relación a febrero de 2020, el sistema ha perdido 400.117 trabajadores afiliados medios, de los cuales 289.055 corresponden solo a hostelería.

En cuanto a los ERTE, febrero terminó con cerca de 900.000 trabajadores afectados por uno, lo que supone 160.414 más que enero, también reflejo de las restricciones.

Crece el paro en los servicios

De vuelta al desempleo, y por sectores, el paro aumentó sobre todo en servicios con 36.877 parados más. También lo hizo en agricultura con 6.174 personas más y entre el colectivo sin empleo anterior en 5.872 personas; mientras que bajó en construcción, en 5.116 personas, y se mantuvo prácticamente estable en la industria.

Por sexo, el desempleo masculino en el mes de febrero aumentó en 13.032 hombres hasta los 1.704.010 parados, mientras que el incremento fue mayor entre las mujeres con 31.404 paradas más hasta alcanzar un total de 2.304.779.

El desempleo entre los jóvenes menores de 25 años también se incrementó en febrero en 9.280 personas, un alza del 2,6 % respecto al mes anterior.

El paro registrado aumentó en todas las comunidades excepto en País Vasco, Extremadura y Galicia. Las mayores subidas se dieron en Andalucía, con 14.418 desempleados más, Comunidad Valenciana (8.363) y Comunidad de Madrid (7.417).

Al detalle de la evolución de la afiliación, por sectores, en febrero sumaron ocupados, entre otros, agricultura, construcción y educación mientras que el mayor descenso de afiliados fue para los servicios, en concreto en la hostelería.

El régimen de autónomos, por su parte, alcanzó los 3.262.255 afiliados medios, 5.515 más que el mes anterior.

Por regiones, sumaron afiliados medios doce comunidades autónomas mientras que restaron trabajadores Comunidad Valenciana, Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha y Extremadura.

Crecen en 160.414 los empleados en ERTE en febrero, hasta rozar los 900.000

El número de trabajadores en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) aumentó en 160.414 personas durante febrero, lo que dejó la cifra total de personal protegido en 899.393. Según los datos proporcionados este martes por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, de esta cantidad, 645.744 personas, el 71 % del total, lo están en algunas de las modalidades que se pusieron en marcha a partir del 1 de octubre, prorrogados a partir del 1 de febrero, y que conllevan exoneraciones en las cotizaciones sociales.

En concreto, 133.520 personas están acogidas a ERTE de impedimento, otras 224.813 a ERTE de limitación y otras 287.411 a ERTE de sectores ultraprotegidos y su cadena de valor.

Fuera de estas modalidades, ya sin exoneraciones, hay otras 253.639 personas en ERTE de Fuerza Mayor o ETOP (causas económicas, técnicas, organizativas y de producción).

Además, de las 900.000 personas en ERTE al cierre del mes, 218.047, casi el 25 % del total, están suspendidas a tiempo parcial, un porcentaje similar de meses anteriores.

Desde el momento más agudo de la crisis, en abril de 2020, se ha producido un descenso de 2,5 millones, según fecha de notificación, cifra que representa un descenso del 75 %.

La Seguridad Social explica que estas cifras "se mantienen más o menos estables" desde el mes de septiembre, lo que indica que la segunda y tercera ola de la pandemia "han tenido un efecto mucho menor que la primera en este sentido".

Teniendo en cuenta el número de personas en alta en un ERTE, situación que lleva un desfase respecto al momento de la notificación, la Seguridad Social apunta que el número de trabajadores en ERTE disminuyó en 28.903 personas en febrero.

El número de trabajadores en ERTE supone el 6,26 % del total de afiliados (del Régimen General, sin Especiales), con una gran concentración sectorial en cinco actividades que tienen a más del 40 % de sus ocupados acogidos a uno de estos expedientes y suman casi medio millón de personas.

Estas cinco actividades, que forman parte de los sectores ultraprotegidos, comprenden los servicios de alojamiento (119.389 personas, el 63 % de sus afiliados), las agencias de viajes (57 %), actividades de juegos de azar, transporte aéreo y servicios de comidas y bebidas (estas tres últimas con el 40-50 % empleados en ERTE).

Geográficamente, también existe una importante concentración en las zonas con mayor actividad turística y, en concreto, Las Palmas es la provincia con más trabajadores en ERTE (casi un 16 % de sus afiliados), seguida por Santa Cruz de Tenerife (13 %) y Baleares (12,4 %).

Nuevas medidas de apoyo

Ante estos datos del mercado laboral, el secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, ha pedido "más ambición" con nuevas medidas que manden un "claro mensaje de apoyo" al tejido productivo y permitan a las empresas "aguantar" en la recta final de la crisis sanitaria.

En línea similar, la CEOE ha pedido "agilizar" la puesta en marcha de ayudas directas para los sectores más afectados para garantizar su supervivencia y ha advertido de que las medidas tomadas hasta ahora han sido eficaces, pero "resultan claramente insuficientes" debido a la prolongación de la crisis.

Desde los sindicatos han alertado del especial impacto del desempleo entre las mujeres y los jóvenes. Así, UGT ha señalado que mujeres y jóvenes son los colectivos más castigados por el desempleo y han insistido en la necesidad de derogar la reforma laboral de 2012 e impulsar políticas activas de empleo que permitan frenar la precariedad, la temporalidad y parcialidad de los contratos.

Desde CCOO también han denunciado que el 70 % de los nuevos desempleados son mujeres y representan ya al 58 % de los más de 4 millones de parados.

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