El Gobierno cifra por primera vez los fallecidos en las residencias: 29.408 personas

Un año después del inicio de la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, el Gobierno cifra por primera vez los fallecidos en las residencias de mayores: 29.408 personas hasta el 21 de febrero al sumar los 19.868 fallecidos confirmados y los 9.914 con síntomas compatibles con esa enfermedad.

Esos datos figuran en el informe del Imserso que recoge los datos aportados por las comunidades autónomas y que muestra un descenso notable de los contagios y los fallecimientos en las últimas semanas como consecuencia del proceso de vacunación.

La mayor parte de los fallecimientos se produjo durante la primera ola de la pandemia, entre el 14 de marzo y el 22 de junio, cuando murieron en residencias 19.835 personas, de ellas 9.976 confirmadas.  Esas muertes se suman otras 6.305 en el resto de 2020, para un total de 26.140 en el año.

Es decir, en esta tercera ola de 2021 han muerto otras 3.286 personas en centros residenciales, la mayor parte de ellas en el mes de enero porque a partir de la segunda semana de febrero comenzaron a notarse los efectos de la vacunación.

De hecho, en la semana del 15 al 21 de febrero, la última recogida en el informe, los contagios en las residencias se redujeron a 215 (el 0,1 % del total de residentes censados) y los fallecimientos a 157.

Son cifras casi cuatro veces inferiores a las de la semana anterior (814 contagios en la anterior semana). El descenso es notable desde el pico de 4.502 contagios en la semana de después de Navidad.

La letalidad (porcentaje de muertes por número de casos confirmados) fue el 23,17 % en 2020 y del 18,7 % en lo que va de año. Según los datos del Imserso, desde el inicio de la pandemia ha habido 86.219 positivos en las residencias.

Fuentes del Imserso han asegurado a Efe que los datos actuales "son esperanzadores" y han considerado que las medidas adoptadas por las comunidades autónomas y acordadas en el seno del Consejo Territorial tras el impacto de la primera ola "han demostrado su eficacia".

De ahí que en el periodo junio-diciembre, aunque el efecto del COVID fue "grave" en las residencias, fue "mucho menor que en la primera oleada, pese a haber tenido que hacer frente a incidencias acumuladas muy altas en el exterior de las residencias".

"Con incidencias que doblaban la incidencia acumulada de marzo el impacto en centros residenciales ha sido muchísimo menor, aún con todo muy grave", han añadido.

Los datos reflejan un nuevo escenario tras la inmunización en las residencias un mes después de iniciarse la vacunación, un panorama de "mayor tranquilidad", según el Imserso, que subraya la importancia de "recuperar la normalidad y los contactos para estas personas".

Las fuentes del Imserso han subrayado su satisfacción con el trabajo de estos meses, en especial con el "impresionante esfuerzo de quienes trabajan en estos centros y que han sobrellevado momentos durísimos".