Los policías que volcaron los móviles de Bárcenas niegan que entregaran el contenido a Francisco Martínez

Los testigos han detallado que para el traspaso de información se utilizó un programa informático israelí

Los policías que volcaron los móviles sustraídos al extesorero del PP Luis Bárcenas en el marco de la denominada 'operación Kitchen' han negado este lunes ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón que entregaran un pendrive con el contenido de los dispositivos al ex 'número dos' del Ministerio del Interior Francisco Martínez.

Los dos policías --el técnico que realizó el volcado y el jefe de Sección-- han sido citados a declarar en calidad de testigos para que ratificaran su declaración ante la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional en junio de 2019.

La Fiscalía Anticorrupción solicitó al titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 sus comparecencias para que concretaran la fecha exacta de octubre de 2013 en la que se realizó el volcado y las circunstancias en las que se desarrolló la operación.

En sus comparecencias, según han informado fuentes jurídicas, han confirmado que ellos estuvieron presentes en una cafetería Vips de Madrid en la que se llevó a cabo el traspaso de información que contenían al menos dos dispositivos móviles de Bárcenas, tal y como confesó en unas de sus declaraciones como investigado el ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía, Enrique García Castaño.

García Castaño convocó a los policías

Han relatado que fue García Castaño quien se puso en contacto con el jefe de Sección y éste, a su vez, con el técnico para hacer el volcado de los dispositivos. Ambos esperaron al exjefe de la UCAO en dicha cafetería, a la que llegó con un tercero, que era un confidente y a quien ese momento no reconocieron, han indicado.

En la declaración que prestaron en sede policial ya identificaron al confidente como Sergio Ríos, quien fuera el chófer del extesorero 'popular' y quien también se encuentra imputado por el espionaje a su jefe. Según consta en la causa, Ríos habría cobrado unos 2.000 euros al mes por actuar como confidente en el operativo parapolicial montado para arrebatar la documentación comprometedora que Bárcenas guardaba sobre el PP.

Así, han explicado, según las fuentes jurídicas consultadas, que se hizo el volcado en bruto del contenido que almacenaba un iphone y Ipad, sin recordar si hubo un tercer dispositivo electrónico, y que todo ello se hizo sin dejar rastro y sin autorización judicial, ya que toda la gestión partía de lo obtenido por un confidente.

Programa informático israelí

Asimismo, las mismas fuentes han señalado que los testigos han detallado que para el traspaso de información se utilizó un programa informático israelí, con el que no hacía falta conocer las claves de acceso a los dispositivos, puesto que se podía acceder a sus archivos con tan solo conectarlos al ordenador con ese programa.

No obstante, han negado parte de lo que declaró García Castaño en sobre la entrega de la información obtenida al que fuera 'número dos' del Ministerio del Interior Francisco Martínez, otro de los investigados en esta pieza 7 del caso 'Tándem'.

Según las fuentes jurídicas consultadas, los funcionarios de la Policía han negado haber entregado un pendrive con los archivos recuperados del extesorero del PP. Sí han admitido que se comprara un ordenador a Martínez en el que se instaló un buscador preciso de palabras claves en otro idiomas, si bien han precisado que este gestión no tenía nada que ver con Bárcenas ni con la operación 'Kitchen'.

En este sentido, han señalado que la información de los dispositivos de Bárcenas se pasaron en bruto en otro ordenador sin saber a quien pertenecía realmente, y que después ya se hizo un informe policial que se hizo llegar al propio García Castaño.