Aznar no hace autocrítica en el 25 aniversario de su victoria electoral ni reconoce sus graves errores

El ‘Pacto del Majestic’ con Puyol, las mentiras de Irak y del 11-M y la no vigilancia de la corrupción del PP enturbian su legado

El ex presidente del Gobierno y del PP José María Aznar está celebrando, en distintos medios de comunicación, el 25 cumpleaños de su llegada al poder tras derrotar a Felipe González en las elecciones del 3 de marzo de 1996 por 156 escaños del PP contra 141 del PSOE.

Y para completar su mayoría y llegar a La Moncloa Aznar entregó cotas de soberanía nacional a Jordi Puyol en el lamentable pacto del Majestic en el que además ofreció, al entonces presidente catalán, la cabeza del líder del PP en Cataluña, Alejo Vidal Cuadras.

En declaraciones a Jordi Évole en La Sexta TV Aznar dice que el pacto del Majestic sería hoy muy bueno para Cataluña. Y además en la entrevista en la que Évole no preguntada nada sobre la gestión de su admirado Sánchez ni sobre lo que hoy está pasando en España, Aznar no dice la verdad sobre muchas cosa con el argumento de que no las sabía o de que pudo tener una información equivocada.

No sabía nada de las ‘andanzas’ del Rey Juan Carlos, cuyo legado político elogió, no sabía nada de la corrupción del PP, creyó que ETA realizó el atentado del 11-M, sigue creyendo que tras ese atentado aún existe una conspiración y creyó que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva.

Estas afirmaciones y excusas de Aznar no son ciertas ni creíbles, y esta vez la entrevista de Évole fracasó por mala, por no abordar la situación del país -ni una pregunta sobre el Gobierno de coalición de Sánchez e Iglesias- y lo único llamativo de lo que dijo Aznar es que nunca habría votado a Donald Trump.

Y así y 25 años después y ante un PP en crisis, que José María Aznar había refundado incluyendo los restos y varios ex dirigentes de UCD para darle a su partido una pátina de centrismo a su partido, Aznar se vuelve a presentar como el abanderado de una nueva reconstrucción del centro derecha para crear una alternativa al gobierno de izquierda de coalición de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Una alternativa en la que hasta ahora ha fracasado estrepitosamente el pupilo de Aznar, Pablo Casado, en las dos últimas elecciones generales de 2019 (28-A y 10-N) y recientemente en los comicios autonómicos del País Vasco y Cataluña.

Y presume Aznar que cuando dejó el poder en 2004 había dejado unido el ‘centro derecha’ español. Lo que es falso porque, tras su segundo mandato de Gobierno con mayoría absoluta, el PP había sufrido una transformación hacia la derecha más conservadora bajo su liderazgo y había abandonado el centro político para convertir el PP en un partido ultra conservador.

Por ejemplo en su política económica y al servicio descarado de George W. Bush, apostando por el atlantismo y despreciando la UE con su mentirosa Guerra de Irak, y después de una escandalosas privatizaciones de grandes empresas públicas españolas en favor de amigos personales de Aznar y de lobbys de la derecha familiar financiera y empresarial.

Aznar dinamitó el centro derecha español y empujó al PP de Mariano Rajoy hacia la derrota de las elecciones generales del 14-M de 2004 a manos de José Luis Rodríguez Zapatero por causa de las intencionadas mentiras que desde el Gobierno lanzaron Aznar, Acebes y Zaplana sobre la autoría de los trágicos atentados terroristas e islamistas del 11-M en la estación de Atocha fr Madrid que causaron más de 200 muertos y de 1.000 heridos.

Atentado que Aznar pretendió endosar a ETA, a pesar que conocía la autoría islámica, para que los españoles que estaban a punto de votar el 14-M no pudieran relacionar el 11-M con el apoyo de Aznar (en la declaración de las Azores con Bush y Blair) a la segunda Guerra de Irak.

Guerra que se justificó con las otras mentiras sobre pretendidas armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, que nunca se encontraron porque nunca existieron. Pero estas mentiras de Aznar que, unidas a las del 11-M, provocaron la indignación nacional que llevó a Zapatero al poder y hundió a Rajoy.

El Rajoy que había sido elegido por Aznar para sucederle que tras la derrota del 14-M nunca secundó las teorías conspirativas y falsas de Aznar sobre el 11-M, lo que Aznar nunca perdonó a Rajoy. Y por ello Aznar fue desleal en contra del liderazgo de Rajoy en el Gobierno y en el PP.

Y apadrinó a Pablo Casado en el congreso del PP frente a la candidata de Rajoy Soraya Sáenz de Santamaría. Pero ahora Aznar ve como su pupilo Casado reniega de la historia del PP y quiere vender su sede del partido, para alejarse de la corrupción, que según Bárcenas comenzó en el tiempo de Aznar con los sobre sueldos y la doble contabilidad.

Corrupción que tuvo en los tiempos de presidencia de Aznar a destacados protagonistas de su Gobierno y pasados por la cárcel como Rato, Zaplana y Matas y un largo elenco de ex ministros, condenados e imputados que se han prolongado y extendido, especialmente en Madrid y Valencia durante el mandato, tampoco exento de responsabilidades, de Rajoy.

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