Segunda regularización fiscal del Rey Emérito

No salimos de sobresaltos. Apenas han pasado tres días del 40 aniversario del golpe de Estado del 23-F y del breve acto celebrado en el Congreso de los Diputados, con breves y escuetos elogios a ‘la firmeza y autoridad’ con la que el Rey Juan Carlos I hizo frente al golpe. Como lo dijo su hijo el Rey Felipe VI, pasando casi de puntillas y a media voz el trance del aniversario ante la anómala ausencia del protagonista el emérito Rey Juan Carlos I, hoy residente en Abu Dhabi.

A donde marchó el monarca emérito a la espera de que la fiscalía diera por buena la regularización fiscal por el disfrute de rentas no declaradas por el Rey Juan Carlos, por el uso de tarjetas opacas avaladas por un empresario de Méjico amigo suyo. Una regularización que incluía un pago, como multa, a Hacienda de unos 680.000 euros por parte de que don Juan Carlos.

Pues bien, cuando muchos ciudadanos preguntan por qué el Rey Emérito sigue en Emiratos y no ha regresado a España?, la respuesta apareció en forma de nueva noticia según la cual el Rey Juan Carlos I ha presentado en Hacienda una segunda regularización fiscal.

Y esta vez con el pago de 4 millones de euros por haber disfrutado del uso de aviones privados en últimos años por valor de más 8 millones de euros, que el monarca emérito no había declarado a Hacienda y que disfrutó hasta 2018 en unos años posteriores a su abdicación, y exentos de su anterior inviolabilidad.

Estamos ante otro episodio -no sabemos si el último- que tendrá su impacto en la opinión pública y dañará la imagen de La Corona. A sabiendas que va a ser utilizado por Podemos y sus compañeros del golpismo separatista catalán, y a pesar de que Pablo Iglesias calificó una regularización fiscal de Monedero como un hecho legítimo y ‘ejemplar’.

‘Con estos bueyes hay que arar’ afirma un dicho español. Pues con estas -de momento- irregularidades del Rey Juan Carlos tenemos que intentar recomponer la normalidad democrática del país y de las instituciones.

Y puede que este incidente nos explique el acercamiento entre Sánchez y Casado promovido por quienes en el poder político estaban en el secreto de la nueva regularización fiscal del monarca emérito. Que, como la anterior, está a la espera de que sea aceptada por la fiscalía sin que se abra algún tipo de diligencia o de investigación oficial.

E imaginamos la preocupación que todo ello habrá causado en el Palacio de La Zarzuela donde el Rey Felipe VI desempeña su cargo de Jefe del Estado de manera limpia y ejemplar.