Sanidad desaconseja celebrar este año las manifestaciones del 8-M en plena pandemia: "No ha lugar"

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha asegurado que "por coherencia" con la llamada a la responsabilidad para que los contagios continúen descendiendo "no ha lugar" a las manifestaciones del Día de la Mujer debido a la situación en que se encuentra España debido a la pandemia de covid. Así lo ha dicho Darias en rueda de prensa este miércoles al termino del Consejo Interterritorial de Salud, en el que ha analizado con los consejeros de Sanidad de las comunidades la evolución de la pandemia.

Darias ha dicho, "sin ningún tapujo", que para "seguir con la cultura de cuidado y prevención" la situación actual no permite llevar a cabo los actos para conmemorar el Día de la Mujer.

También ha sido preguntada sobre la Semana Santa y se ha remitido al documento que elabora la Comisión de Salud Pública, que posteriormente será aprobado por el Consejo Interterritorial, en el que espera "consensuar entre todos lo que se puede hacer y no" durante ese período vacacional.

La ministra ha explicado que Semana Santa es un período de movilidad importante y de incremento de los contactos sociales y, sin pronunciarse sobre si el texto será de obligado cumplimiento por parte de las comunidades, ha manifestado que lo deseable es que sean medidas compartidas por todos para "mantener el virus a raya". 

Igualdad: "Las acompañaremos siempre"

Mientras, la secretaria de Estado de Igualdad, Noelia Vera, aseguró este martes que el Ministerio está a la espera de información sobre las intenciones de las organizadoras del 8-M para este 2021 y ha señalado que las acompañarán" en las iniciativas que decidan, atendiendo "a las normas de seguridad" que pongan por la pandemia.

Así, explicó que van a esperar a "tener información de ellas" que "son las protagonistas" para "atender a las normas de seguridad que ellas pongan" y "acompañarlas, como siempre".

La Comisión 8M anunció el pasado sábado, en declaraciones a Europa Press, que quiere volver a "tomar la calles" en 2021, aunque su intención es que las movilizaciones se realicen con medidas de seguridad y descentralizando algunos actos para evitar las concentraciones numerosas.

De momento, en Madrid, tienen previsto presentar los actos este viernes 26 de febrero. Previamente, se han reunido con la Delegación del Gobierno en Madrid este mismo miércoles, que les ha pedido que busquen alternativas a sus manifestaciones más numerosas. Paralelamente, otra corriente feminista, el Movimiento Feminista de Madrid, tiene previsto presentar este jueves sus actos para el 8-M de forma separada a la de la Comisión organizadora del 8-M. Ambas corrientes se encuentran divididas por su posición en relación a la Ley Trans que quiere impulsar el Ministerio de Igualdad.

Esta edición de 2021 se produce en plena pandemia y después de las críticas que suscitó su celebración el año pasado. La oposición señaló la manifestación del 8-M para criticar la gestión del Gobierno en los inicios de la crisis sanitaria y como foco de contagio, cuando la ministra de Igualdad, Irene Montero, o la de Sanidad --entonces de Política Territorial y Función Pública-- Carolina Darias, dieron positivo por coronavirus días después de participar.

En 2020 también participaron en la manifestación representantes de partidos políticos, como PP y Ciudadanos, que en 2021 pueden volver a unirse, ya que la convocatoria a estos actos se realiza a través de asambleas abiertas y todo aquel que quiera unirse lo hace libremente.

Prohibidas las manifestaciones de más de 500 personas

La Delegación del Gobierno en Madrid prohibirá todas las manifestaciones del 8-M con una previsión superior a 500 asistentes, por lo que "rotundamente no habrá" una gran protesta feminista en la capital, como la ocurrida el año pasado o en años precedentes. Así lo ha indicado el delegado del Gobierno, José Manuel Franco, en una entrevista en 'Onda Madrid'. De momento no se ha prohibido ninguna protesta de las que ya se han comunicado, ninguna convocada por un partido, ya que son pequeñas y se comprometen a mantener la distancia. "Nosotros, el criterio de Sanidad lo estamos siguiendo a rajatabla porque tenemos que ayudar a preservar la salud de los madrileños", ha apuntado.

Por eso, el representante del Gobierno central en Madrid ha señalado que para aquellas organizaciones que pretendan llevar a más personas a las calles el 8-M les pedirán que reflexionen y "fórmulas alternativas" para manifestarse "para que esta justa reivindicación para que no implique un atentado contra la salud".

Respecto a la controvertida manifestación del año pasado, Franco ha respondido que no se arrepiente de haberla autorizado, "no solo porque la Justicia le ha dado la razón, sino porque entonces no había datos objetivos para prohibir una manifestación, que solo puede prohibirse por motivos muy concretos y tasados".

"Estoy satisfecho de haberlo hecho. Esto pudo ser un contagio pero lo que sería prevaricar en aquel momento sería prohibirlo. Acertar la quiniela los lunes es fácil y si supiéramos lo que iba a pasar también prohibiríamos espectáculos deportivos, culturales u oposiciones", ha esgrimido.

Almeida pide no mandar "mensajes equívocos"

Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha abogado por que no haya manifestaciones en las calles el 8-M porque "todos sabemos" lo "difícil" que es controlar a 500 personas y porque desde las instituciones no se pueden transmitir "mensajes equívocos".

Tras visitar unas obras en la calle de Alcalá, Almeida ha dicho que el Gobierno central debería "entonar el mea culpa" y "pedir perdón" por la manifestación de 2020 y ha pedido para este año "prudencia total y absoluta". "En la situación en la que nos encontramos creo que si precisamente desde las instituciones tenemos una misión es no transmitir mensajes equívocos", ha comentado.

Si en Madrid se han suspendido "numerosísimos eventos" a lo largo del año, "a lo mejor desde el Gobierno también, aunque solo sea por una cuestión simbólica, se debería plantear otra forma de celebrar el 8-M que no fuera mediante concentraciones en las calles".

"Todos sabemos, primero, lo difícil que es controlar a 500 personas y el número de personas. En segundo lugar, todos sabemos que no se mantienen las distancias de seguridad, y en tercer lugar, todos sabemos que las aglomeraciones pueden suponer un factor de transmisión de riesgo", ha indicado.

Almeida ha subrayado que no tiene "ningún problema" en "reivindicar el feminismo" y la igualdad, y ha aseverado que "el 8-M necesariamente tiene que ser celebrado, como lo va a hacer el Ayuntamiento de Madrid con un acto institucional".