Séptima noche de disturbios y altercados en Barcelona tras una protesta contra los Mossos y por Hasel

Las protestas en Cataluña tras el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel encadenan este lunes la séptima noche de disturbios y altercados en las calles de Barcelona, en esta ocasión tras un acto de protesta contra el grupo antidisturbios de Mossos d'Esquadra. Horas antes, el vicepresidente en funciones de presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, salió en defensa de los Mossos, tras una semana de disturbios callejeros que, con más de cien detenidos y heridos, han provocado malestar en el cuerpo con el Govern por las críticas a su actuación.

 

En la jornada de este lunes los incidentes se han producido tras una manifestación convocada por los CDR con el lema 'Brimo disolución', en referencia al grupo de antidisturbios de la policía autonómica catalana, y en contra del encarcelamiento del rapero Pablo Hasel.

Al menos 700 personas se han concentrado a partir de las 19 horas en el Arc de Triomf de Barcelona --la mayoría refugiados de la lluvia bajo el arco del monumento--, y han gritado lemas como 'Catalunya antifeixista' y 'Libertad Pablo Hasel', además de que algunos manifestantes han rapeado con un micrófono.

Después han avanzado por el Passeig Lluís Companys en dirección sur, siguiendo por el Passeig Picasso y la Avinguda del Marquès de l'Argentera, gritando lemas como 'Mossos d'Esquadra torturadores'.

Los altercados han llegado cuando la marcha se ha parado frente a la Jefatura de la Policía Nacional, en la Vía Laietana, donde los manifestantes han lanzado varios objetos contundentes contra el edificio y las furgonetas policiales que lo custodian, como piedras, cristales y latas de bebida.

Ante la sede policial, han cantado consignas contra los agentes, gritando 'Pim pam pum, que no quede ni uno', y contra los medios de comunicación; los manifestantes también han cantado canciones como 'L'Estaca' de Lluís Llach y 'Bella Ciao'.

Tras varios avisos de intervención policial de los Mossos, los manifestantes se han ido del lugar sin que haya habido cargas policiales, y han marchado por varias calles de Ciutat Vella.

Aragonés traslada ahora su apoyo a los Mossos

Horas antes, el vicepresidente en funciones Pere Aragonès ha salido en defensa de los Mossos, tras una semana de disturbios callejeros que, con más de cien detenidos y heridos, han provocado malestar en el cuerpo con el Govern por las críticas a su actuación.

En una comparecencia convocada de urgencia, Aragonès ha expresado el apoyo del Govern a los Mossos y ha rechazado los actos de violencia y saqueo en que han derivado en Cataluña algunas de las manifestaciones a favor del rapero Pablo Hasel desde el martes de la semana pasada, si bien ha pedido "no criminalizar las protestas" y no convertir los incidentes "en un pim pam pum político".

El vicepresidente y candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat ha dado la cara para mostrar su apoyo a la policía catalana, al día siguiente de la reunión que el conseller de Interior, Miquel Sàmper (JxCat), mantuvo con los sindicatos de Mossos para limar asperezas y de que Foment del Treball y la mayoría de asociaciones empresariales de Cataluña reprochara al Govern su tibia condena de la violencia.

En plena negociación de su investidura como nuevo presidente de la Generalitat, Aragonès ha pedido que el análisis sobre el modelo de policía se aborde desde la "serenidad" y ha marcado distancias con la CUP -que exige la disolución de la unidad antidisturbios (Brimo) valiéndose de que sus votos son decisivos para una mayoría independentista-, al subrayar que es "importante" que los Mossos d'Esquadra dispongan de este tipo de unidades especializadas.

Como policía integral, los Mossos deben estar preparados "para todas las situaciones, también cuando se producen alteraciones en el orden público", ha apuntado Aragonès, que ha defendido que "siempre es mejor" que en estos casos actúen una parte de los agentes que estén "especializados, formados y equipados".

Si alguien pretende introducir cambios para disolver la Brimo, Aragonès lo ha desligado de la negociación para la investidura, al asegurar que será una cuestión que tendrán que abordar las fuerzas parlamentarias en la legislatura que está a punto de empezar.

Desde el pasado martes, los Mossos d'Esquadra y las policías locales han detenido a 109 personas en los disturbios por Hasel en Cataluña, que se han saldado con más de un centenar de heridos, entre ellos 91 agentes de la policía catalana y una manifestante que perdió un ojo.

De los 75 detenidos en Barcelona, un tercio de ellos -24- son menores de edad -incluso uno de ellos tiene 13 años-, mientras que también una tercera parte de los detenidos -26- acumulan 165 antecedentes por desórdenes públicos, hurto y robo.

A raíz de los disturbios por Hasel, que han derivado en saqueos a comercios e incluso en ataques a la fachada del emblemático Palau de la Música, el diputado de la CUP Carles Riera ha advertido de que "en el origen (de los altercados) siempre hay una actuación policial desproporcionada", por lo que "puede haber pistas" de que algunos incidentes nacen de la "infiltración policial".

Por su parte, JxCat ha trasladado su apoyo a los Mossos pero, en consonancia con las críticas que efectuaron la semana pasada tras reunirse con la CUP, ha pedido que se revisen algunas "situaciones inaceptables", como la pérdida de un ojo de una joven manifestante.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona, el primer teniente de alcalde Jaume Collboni (PSC) ha pedido la convocatoria inmediata de la Junta Local de Seguridad para que el Govern explique qué decisiones va a tomar para que "la ciudad no tenga que sufrir el vandalismo de una minoría radical", si bien el consistorio había planteado y acordado con Interior suspender la cita prevista para el próximo jueves.

También los Comuns han condenado la violencia en las protestas y han anunciado que volverán a proponer en el Parlament la prohibición del uso de pelotas de foam, que ya llevaron a la cámara esta pasada legislatura, donde sólo contaron con el apoyo de la CUP.

Casi un millón de euros en daños

Por su parte, Ciudadanos ha presentado ante la Fiscalía una denuncia por prevaricación contra los responsables de la consellería de Interior por "desproteger" a los Mossos, porque, según su líder, Carlos Carrizosa, el Govern en funciones de JxCat y ERC se dedica "a proteger más a los violentos que a los ciudadanos y a los mossos", con la voluntad de "atraer" a la CUP a un nuevo ejecutivo.

Según ha detallado el Ayuntamiento de Barcelona, el gasto en el mobiliario urbano en la capital catalana desde que se iniciaron los disturbios suma ya casi un millón de euros: 417.000 euros por los 284 contenedores quemados, 203.000 euros por limpieza, recogida de residuos y retirada de contenedores, 304.000 euros para reparar los daños en 4.810 metros cuadrados de pavimento y 80.421 euros más para los causados en alumbrado, semáforos y fuentes.

A ello se deben añadir los cuantiosos desperfectos en numerosos comercios, especialmente en el Paseo de Gracia de Barcelona, que han sido atacados y saqueados, lo que ha llevado a la patronal catalana Cecot a condenar los "graves actos de violencia" en la ciudad condal y a exigir a los políticos que sean responsables con la ciudadanía y las empresas.

En la misma línea, Societat Civil Catalana (SCC) ha anunciado que "coordinará" una demanda de responsabilidad patrimonial contra el Govern por el coste económico que supone para Barcelona los daños causados durante las protestas.

Por su parte, la abogada de Pablo Hasel, Alejandra Matamoros, ha denunciado una presunta "campaña mediática de desprestigio" contra el rapero desde su ingreso en prisión la semana pasada y ha dicho que éste ha exigido estar solo en su celda en la cárcel de Ponent porque "vivir dos personas sin intimidad en celdas minúsculas no es digno y, si le obligan, se podría negar a entrar".