Tercera noche de disturbios mientras Unidas Podemos se niega a condenar la violencia

Las concentraciones han derivado este jueves en la tercera jornada consecutiva de disturbios que han finalizado con 16 detenidos

Por tercera noche consecutiva, las protestas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel en varias ciudades han acabado en incidentes violentos en los que han sido arrestadas al menos ocho personas en Barcelona, mientras que en Valencia se han producido otras ocho detenciones. A causa de los disturbios registrados en las últimas horas, dos agentes de los Mossos d'Esquadra han resultado heridos de una pedrada en la cabeza en las protestas en Barcelona, donde también han sido atendidas otras dos personas con lesiones, mientras que en Valencia hay al menos un herido.

La quema de contenedores, las barricadas, las cargas policiales y las carreras por las calles han vuelto esta noche a Barcelona, Tarragona y Sabadell, y también a la ciudad de Valencia, donde ya hubo incidentes el pasado martes. Sin embargo, la protesta convocada en Barakaldo y a la que se han sumado varios cientos de jóvenes ha transcurrido sin incidentes.

Por tercera noche consecutiva, centenares de personas han salido a la calle en Barcelona y en otras localidades catalanas para mostrar su rechazo al encarcelamiento de Hasel y han vuelto a quemar contenedores, han levantado barricadas, han arrojado al suelo algunas motocicletas y han lanzado piedras a los Mossos d'Esquadra.

En algunas zonas, el fuego de los contenedores ardiendo en barricadas, como en las calles Bailén, Aragó, Girona y València, ha llegado a algunos árboles y semáforos, por lo que han tenido que intervenir los Bomberos para evitar que pudiesen afectar a los vecinos.

Las ocho detenciones han sido por desórdenes públicos, al participar en el lanzamiento de objetos y actos vandálicos, y los arrestos han tenido lugar: tres en el pasaje Pla con Bruc, dos en Roger de Lluria con Mallorca, dos en Mallorca con Diagonal y uno en paseo Sant Joan también con Diagonal.

La actuación de los manifestantes ha dejado de nuevo numerosos contenedores quemados, daños en el mobiliario urbano y motocicletas dañadas, así como varios establecimientos con los cristales rotos.

En los alrededores de la plaza Tetuán, donde ha comenzado la manifestación, la policía autonómica ha levantado varias actas de denuncia a personas que llevaban en sus mochilas esprays y pelotas de golf y una persona ha sido denunciada por llevar petardos y elementos de pirotécnia.

Los manifestantes, que en sus concentraciones en apoyo a Hasel claman a favor de la libertad de expresión, han atacado la fachada de la sede de El Periódico, donde han arrojado piedras, han roto cristales y han efectuado algunas pintadas.

Durante el dispositivo policial en Barcelona, al menos dos agentes de los Mossos han resultado heridos de una pedrada en la cabeza: uno cuando transportaba a uno de los detenidos y otro al ser alcanzado dentro su vehículo por una piedra.

Además, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha atendido en Barcelona a dos personas, una herida de carácter leve y otra menos grave, y ambas han sido trasladadas a centros sanitarios.

Esta noche, también se han convocado manifestaciones, entre otras localidades, en Sabadell y Tarragona, donde se han repetido escenas de tensión entre manifestantes y policía.

Las protestas han ido más allá del clamor por la libertad de expresión y el apoyo a Hásel: los manifestantes, que en Barcelona han iniciado su recorrido ante la sede de la consellería de Interior, han centrado también sus iras en la actuación de los antidisturbios de los Mossos en las dos noches precedentes, que se saldaron con una cincuentena de detenidos y una joven que ha perdido la visión de un ojo supuestamente por el disparo de un proyectil de foam.

La concentración en Valencia había sido convocada por redes sociales por colectivos independentistas, al igual que el pasado martes, y con el lema "Estem fartes" (Estamos hartas). Sobre las siete de la tarde en la plaza de San Agustín, rodeados con un gran dispositivo policial, se concentraban unos 300 jóvenes, que han intentado manifestarse por el centro de la ciudad, momento en el que se han registrado las primeras cargas.

Los jóvenes se han dispersado por las calles aledañas y se han repetido las cargas tras algunas carreras y escaramuzas, que han dejado desperfectos en mobiliario urbano y vehículos aparcados, principalmente motocicletas. Fuentes de la Delegación del Gobierno han confirmado a Efe que ocho personas han sido detenidas y al menos una ha resultado herida.

Compromís ha subido a Twitter un vídeo donde puede verse a su diputado en Les Corts Valencianes Carles Esteve golpeado por los antidisturbios cuando caminaba, con los brazos en alto, por la calle San Vicente Mártir.

El alcalde, Joan Ribó, ha tachado de "desproporcionada" la actuación policial y ha advertido de que esas intervenciones solo hacen que crezca "la crispación social".

Varios cientos de personas se han manifestado por las calles de la localidad vizcaína de Barakaldo, sin que se hayan producido incidentes destacados, más allá del vuelco de dos contenedores de residuos.

Los participantes, en su mayoría jóvenes, han marchado encabezados por una pancarta con la inscripción "Pablo Hasél askatu. Amnistia osoa" (Libertad para Pablo Hasél. Amnistía general) y vigilados por varias dotaciones de la Ertzaintza.

Fisura en el Gobierno de coalición

Lejos aún de cerrarse la distancia abierta entre las dos alas del gobierno por las políticas de igualdad, el apoyo de Unidas Podemos a los manifestantes que han causado disturbios por la entrada en prisión de Pablo Hasel ha abierto una nueva fisura entre los socios de coalición. La crisis la generó anoche el portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, cuando no se habían calmado aún las protestas que dejaron decenas de heridos y detenidos en Madrid y Barcelona y él expresó "todo su apoyo" a los manifestantes "antifascistas". Mientras, las condenas judiciales se le acumulan al rapero, después de que la Audiencia de Lleida haya confirmado este jueves otra pena de dos años y medio por amenazar a un testigo de un juicio contra un guardia urbano de Lleida, que podría sumarse a los nueve meses de cárcel que está cumpliendo por enaltecimiento al terrorismo.

Las palabras de Echenique han desatado un vendaval de críticas en la oposición -que ha vuelto a instar al PSOE a romper su acuerdo con Unidas Podemos- y en las Fuerzas de Seguridad, pero tampoco han sentado bien en el sector mayoritario del Ejecutivo.

La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, protagonista en las últimas semanas del enfrentamiento con Unidas Podemos y el Ministerio de Igualdad a raíz de las políticas de igualdad, ha sido la más contundente en el reproche: "Una cosa es defender que una democracia sea exigente con la libertad de expresión y otra cosa muy diferente es alentar a estar en un situación en la que ayer vimos heridos y detenidos".

También el ministro José Luis Ábalos ha dejado claro que el Gobierno no comparte la opinión "personal" del dirigente de Unidas Podemos y desde la cuenta oficial del Ministerio del Interior se ha lanzado un mensaje de aplauso a la labor de la Policía y del resto de las fuerzas y cuerpos de seguridad "garantizando la seguridad de todos frente a los altercados provocados por una minoría de violentos".

Nadie en Unidas Podemos ha condenado los disturbios de este miércoles que se saldaron con 19 detenidos y 55 heridos, de ellos 35 policías, con numerosos daños materiales en Madrid y con 33 arrestados y 14 heridos, además de 135 contenedores y 9 coches quemados, en Barcelona.

Este jueves, la portavoz del partido, Isa Serra, ha asegurado que su partido se opone a toda violencia, pero el secretario de Relaciones con la Sociedad Civil, Rafael Mayoral, ha eludido en varias ocasiones la condena de los disturbios y ha cuestionado, como hizo el miércoles Echenique, la actuación de la Policía.

Los miembros del Ejecutivo del partido morado han guardado silencio sobre el asunto. Tan solo la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha tuiteado una foto de la detención de la sufragista británica Emmeline Pankhurst durante una protesta.

Todo ello ha ocurrido sin que se hayan calmado los ánimos en el enfrentamiento que mantienen ambos partidos por las políticas de igualdad. Las propuestas legislativas del Ministerio que dirige Irene Montero siguen en el centro de las fricciones ante las reticencias de al borrador de Ley Trans que permitiría el cambio de sexo a partir de los 16 años sin necesidad de informe médico o tratamiento. En sus últimas declaraciones Calvo ni ha incluido esa ley entre los compromisos de la legislatura en el área de Igualdad, aunque fuentes del Ministerio de Montero aseguran que Efe que habrá "ley trans y ley lgtbi, como marcan los acuerdos de Gobierno".

Muestra evidente de las desavenencias fue la abstención de Unidas Podemos al votarse esta semana en el pleno la proposición de ley de igualdad de trato impulsada por el PSOE, bautizada como la Ley Zerolo, actitud que Calvo ha tachado este jueves de incoherente porque, a su juicio, hay que tener presente siempre "por qué y para qué se está en política". La vicepresidenta ha considerado normal que haya discrepancias dentro del Gobierno, pero ha señalado que le preocupan las "formas" en que se trasladan a la opinión pública: "Eso no es transparencia; es añadir una carga a los ciudadanos".

También el delegado de Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, ha afeado su comportamiento a Echenique, al señalar que no fue responsable en sus declaraciones y le ha recordado que en España existen cauces democráticos "más que de sobra para protestar". En la misma línea, la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, ha insistido en que las personas con responsabilidades políticas deben aprovechar sus "altavoces" para decir claramente que "la violencia no es el camino".

La oposición carga contra Echenique

Desde la oposición, el PP ha pedido la dimisión del dirigente de Podemos y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha elevado la responsabilidad de lo sucedido al vicepresidente Pablo Iglesias, y le ha exigido al jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, que le cese inmediatamente por entender que está "siempre detrás de los movimientos vandálicos" y es un "aliado" de los violentos.

También la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, ha acusado a Pedro Sánchez de ser "cómplice" de los dirigentes de Podemos, mientras el portavoz nacional de los 'populares' y alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha acusado a Echenique de "legitimar la violencia".

Desde la tribuna del Congreso, el portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, ha mostrado su apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por haber mantenido el orden y su condena a los que están haciendo una incitación a la violencia. "¡Qué vergüenza me da Echenique!", ha exclamado Espinosa de los Monteros.

La diputada de Ciudadanos María Muñoz ha exigido a Echenique que pida perdón y al Gobierno que se desmarque de sus palabras, porque, de lo contrario, ha advertido, la decadencia de la democracia no tendrá fin.

Las críticas a Echenique han llegado también desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que ha calificado de "escandaloso" que un partido que forma parte del Gobierno apoye las protestas violentas en Madrid y Cataluña para pedir la liberación de Hasel. El Ministerio del Interior ha reconocido la labor de la Policía y del resto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad "garantizando la seguridad de todos frente a los altercados provocados por una minoría de violentos".

Nueva condena a Hasel

Por otro lado, la Audiencia de Lleida ha confirmado este jueves otra condena de dos años y medio para el rapero Hasel por amenazar a un testigo de un juicio contra un guardia urbano de Lleida, pena que podría sumarse a los nueve meses de cárcel que está cumpliendo por enaltecimiento al terrorismo.

El tribunal ha confirmado las penas de cárcel que el juzgado de lo penal número 3 de Lleida impuso a Hasel por los delitos de obstrucción a la justicia y amenazas, en una sentencia notificada dos días después de que el rapero ingresara en prisión para cumplir una condena de nueve meses por enaltecimiento al terrorismo que la Audiencia Nacional descartó suspenderle.

El juzgado de Lleida deberá decidir ahora si obliga al rapero a cumplir esta nueva pena de prisión, que se sumaría a la de nueve meses por la que entró el martes en el centro penitenciario de Ponent, aunque la sentencia puede ser todavía recurrida ante el Tribunal Supremo.

El encarcelamiento del rapero -que acumula otras condenas, una de ellas de dos años que le fue suspendida en 2019- ha desatado una oleada de protestas que en los dos últimos días han desembocado en graves disturbios en varias poblaciones catalanas y que ayer se extendieron a Madrid.

En su sentencia, fechada el pasado viernes, la Audiencia confirma las penas de cárcel que el juzgado de Lleida impuso al rapero por los delitos de amenazas y obstrucción a la justicia, pero lo absuelve del delito leve de maltrato de obra que le acarreó una multa.

Concretamente, la sentencia condena a Hasel por haber amenazado en un mensaje de Twitter a un testigo cuya declaración fue favorable a un guardia urbano en un juicio por una agresión a un menor de la que el agente fue absuelto. "La Guardia Urbana de Lleida compró a este testigo falso para declarar contra un compañero al que dieron una brutal paliza. Han sido absueltos", rezaba el tuit, que adjuntaba una fotografía del declarante.

Dos días después, añade la sentencia ahora confirmada, Hasel, acompañado de un perro, se dirigió a ese testigo cuando estaba sentado en la terraza de una cafetería de Leida y le espetó "¿tú eres amigo de los urbanos? ¡Has visto lo que has hecho!", tras lo que intentó darle una patada que no le alcanzó. Varias personas intervinieron para apartar al acusado, que, según la sentencia, advirtió al testigo: "Te mataré, hijo de puta, ya te cogeré".

Además de esta sentencia y la que ha motivado su ingreso en prisión, Hasel acumula otras condenas: la primera, de dos años de cárcel por enaltecer en sus canciones el terrorismo de ETA, los Grapo, Terra Lliure o Al Qaeda, es de 2014, aunque la Audiencia Nacional decidió en 2019 dejársela en suspenso.

Suma dos condenas más, firmes y dictadas en 2018, por allanamiento de local y resistencia y desobediencia a la autoridad, y otra pendiente de recurso por agredir a un cámara de TV3 que cubría un encierro de estudiantes en la Universidad de Lleida.

La Fiscalía está estudiando aún si solicita al juzgado que Hasel cumpla ahora la nueva condena de dos años y medio -una vez liquide la de nueve meses- o cuando el fallo sea firme, aunque la nueva pena ya podría tener efectos en la clasificación penitenciaria del rapero, todavía pendiente de evaluación, y su acceso al régimen de semilibertad.

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