La Justicia anula el toque de queda impuesto en Países Bajos por el COVID

El Gobierno neerlandés en funciones plantó cara este martes en los tribunales a una organización negacionista que había logrado este martes que un tribunal exigiera levantar de inmediato el toque de queda por basarse sin fundamentos en una ley de emergencia especial, y logró que un recurso de urgencia le permita mantener la restricción hasta, al menos, el viernes.

Tras casi cinco horas de deliberaciones sobre un recurso de urgencia presentado por el Ejecutivo neerlandés la tarde de este martes, la Corte decidió suspender la decisión previa de otro juez que había pedido horas antes levantar el toque de queda por basarse en una ley de emergencia reservada para circunstancias excepcionales, como la ruptura de un dique o un desastre natural, urgencia que no se aprecia en el caso de esta restricción.

De esta manera, el Gobierno podrá mantener el toque de queda hasta el viernes, cuando está prevista la tramitación del contenido del recurso y decidir si hay base legal para seguir con esta medida.

“El toque de queda se aplica también esta noche. El coronavirus aún no está bajo control. Sigue siendo importante quedarse en casa, ver al menor número posible de gente y adherirse a todas las medidas” dictadas contra el COVID-19, instó el primer ministro, Mark Rutte, en una primera reacción al respaldo de su recurso de urgencia.

Esta decisión judicial, que se tomó a contrarreloj y llegó a unos 20 minutos de la entrada en vigor del toque de queda, a las 21.00 hora local  y hasta las 4.30, da también al gobierno un tiempo para poder tramitar una ley urgente para la aplicación del toque de queda sin necesidad de basarlo en la Ley de Poderes Extraordinarios de la Autoridad Civil (conocida como Wbbbg, por sus siglas en neerlandés).

Rutte, que había pedido a los neerlandeses respetar al toque de queda pasara lo que pasara durante la sesión de apelación de este martes, subrayó que el Gobierno en funciones está "muy preocupado por la cepa británica" y esta restricción se introdujo el pasado 23 de enero "para evitar que el número de contagios vuelva a aumentar a causa de esta variante".

El líder del grupo Viruswaarheid, Willem Engel, lamentó que el juez que anuló la suspensión del toque de queda "está cometiendo un gran error", y consideró la decisión como "inaceptable". Por la mañana, había celebrado el fallo que daba la razón a su denuncia exigiendo levantar de inmediato el toque de queda.

Engel dijo que había “perdido la fe” en que los tribunales puedan ser “justos” porque su organización ya perdió varios casos contra el Estado a lo largo de la pandemia, aunque también ganó otros, como su recurso contra la exigencia de una PCR negativa para entrar a Países Bajos.

“En cualquier caso, creo que esta noche habrá mucha gente de fiesta en la calle”, aseguró, en un mensaje a sus seguidores, algunos de ellos movilizados ya a finales de enero en los disturbios contra la introducción del toque de queda, unas protestas que llevaron a fuertes choques entre la policía y jóvenes de diferentes ideologías.

Este grupo negacionista ha presentado un total de 12 denuncias contra el Estado neerlandés desde marzo del año pasado, principalmente por medidas de la pandemia, y hay varios juicios pendientes.

El populista Geert Wilders, líder de la oposición en el Parlamento neerlandés, exigió la celebración de un debate urgente en el Congreso para hablar esta cuestión y recordó que él “siempre había dicho que el toque de queda es desproporcionado”. “Rutte ha confinado erróneamente a Países Bajos después de las 21.00 horas de cada noche y ha ignorado mi moción (contra esta restricción)”, denunció el ultraderechista en su red social Twitter, antes de exigir “revocar ahora esas 14.000 multas indebidas” impuestas a los ciudadanos que violaron la restricción y “devolverles su dinero”.

Alerta de los epidemiólogos

Suprimir el toque de queda haría que los holandeses aumenten su número de contactos, puesto que pueden salir de casa después de trabajar, y los jóvenes pueden quedar con sus amigos por la noche, precisamente dos de las cuestiones que esta restricción busca impedir para reducir los contactos sociales y los contagios con la mutación británica del coronavirus.

"Cualquier cosa que lleve a que se produzcan más contactos me preocupa. Todavía no estoy lo suficientemente convencido de que realmente lo tengamos bajo control", advirtió Marc Bonten, miembro del Equipo de Gestión de Brotes (OMT) que asesora al gobierno neerlandés durante la pandemia.

Según cuenta al programa neerlandés Nieuwsuur, es “increíblemente difícil ver el efecto de las medidas individuales, pero todo indica que lo que hemos hecho es prevenir esa tercera ola”, aunque tampoco está claro que la segunda ola esté ya controlada, desde que se declaró a finales de verano, con la vuelta de vacaciones y la relajación de las restricciones.

Una de las alternativas al toque de queda podría ser restringir los viajes entre las diferentes regiones neerlandesas, aunque desde una perspectiva epidemiológica, dice Bonten, no está claro cómo puede eso reducir los contactos a partir de una hora determinada.