Illa podría ofrecer a Aragonés la presidencia de la Generalitat para lograr el gobierno de la izquierda

Aragonés prima el pacto separatista con JxC y CUP al que pretende sumar a Podem

Pere Aragonés el candidato a la Generalitat de ERC pretende lograr un pacto de Gobierno amplio de hasta 82 diputados de los 135 del Parlament con los escaños logrados por ERC (33), JxC (32), CUP (9) y ECP (8) en lo que el jefe de ERC califica de un pacto ‘por la amnistía y la autodeterminación’, que les permita negociar con fuerza sus demandas con el Gobierno de España en la llamada Mesa de Diálogo.

Pero tanto JxC y su candidata Laura Borrás como ECP y Jessica Albiach se declaran incompatibles porque tanto Puigdemont como Iglesias se niegan a colaborar juntos en el nuevo Govern, mientras falta por saber si la CUP en esta ocasión exigirá entrar en Ejecutivo de Aragonés con su programa de la extrema izquierda que también chocará con JxC.

De manera que Aragonés no tiene fan fácil como en principio parece su plan para formar un gobierno separatista en pocos día y evitar que Salvador Illa se presente a la investidura, ofreciendo un gobierno de la izquierda con el PSC, ERC y ECM. Lo que también apoya Iglesias, en pos de lo que Illa llama ‘el cambio para pasar la pagina’ de los enfrentamientos en Cataluña.

Un proyecto el de Illa, ganador en votos de las elecciones y empatado a 33 escaños con el PSC que choca con la ambición de Junqueras para ERC de presidir la Generalitat. Salvo que Pedro Sánchez acepte que Aragonés sea quien presida el gobierno de la izquierda catalana y que Illa se quede como vicepresidente a pesar de haber sido el ganador de las elecciones en votos, pero empatado a 33 escaños con ERC.

Lo que en un principio parece imposible pero no descartable porque de esa manera ERC tendría la presidencia, se rompería el cordón sanitario contra el PSC y Puigdemont, Borrás y JxC se quedarían aislados y en segundo plano si Illa le ofrece a Aragonés la presidencia del Gobierno de la izquierda y así lo aceptan Junqueras y ERC.

Naturalmente una operación de este calado, con la que Sánchez lograría reflotar con ERC su pacto de investidura y de los PGE de 2021, abriría en Cataluña una batalla frontal entre Puigdemont y Junqueras, los que están bastante enfrentados entre sí, desde que Puigdemont se dio a la fuga y Junqueras se enfrentó a los tribunales y a la cárcel.

Pero una cosa son los ‘cinturones sanitarios’ en la campaña electoral y otra muy distinta los pacto de gobernabilidad. Como lo demostró Sánchez tras las elecciones del 10-N de 2019.

Porque además Junqueras sabe que necesita los indultos de Sánchez cuando antes, y Aragonés que va a necesitar muchos fondos europeos y mucha vacunas urgentes para poder reactivar la normalidad sanitaria y económica catalana desde la Generalitat. Y que todo ello será mucho más fácil con Illa y Albiach en su Gobierno que con JxC y la CUP.

De manera que mucha atención a los próximos días en los que poco a poco se puede ir enfriando el cordón sanitario contra el PSC con la renuncia de Illa a la presidencia catalana en beneficio de Aragonés. Con lo que Sánchez ampliará desde Madrid su influencia en Cataluña y su poder.

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