El PSC gana las elecciones pero gobernará ERC con JxCat y CUP, Cs se hunde y Vox arrasa al PP

El ‘efecto Illa’ funciona, JxCat queda tercero, la CUP sube de 4 a 9 escaños y Podemos se mantiene en 8 pero pierde el 50% de sus votos

Victoria del PSC en votos (22,9 %) y empate en escaños (33) con ERC, el partido de Junqueras que le dará la presidencia de la Generalitat a Pere Aragonés, con apoyo de JxC y CUP, en menoscabo de Salvador Illa. Y penoso hundimiento de Cs (de 36 a 6 escaños) y patética derrota del PP, que pierde un escaño (se queda en 3) y fue arrasado por Vox (11 escaños) lo que va a tener consecuencias contra Casado en la política nacional. Los de Podemos se quedan en 8 diputados y CUP salta de 4 a 9. 

Esto en Cataluña en su proyección nacional los resultados catalanes nos dicen que Pedro Sánchez ha vuelto a ganar otras elecciones y que acertó con el nombre de Salvador Illa y quitando de en medio a Iceta de perfil más nacionalista y al que Illa ha doblado en escaños. 

Y ha vuelto a perder en el centro derecha el PP de Pablo Casado con 3 miseros escaños, perdiendo 1 de los que tenía y por detrás de Cs que se queda en 6 camino de su pleno hundimiento en Cataluña y en España, y de Vox de Abascal que es el gran gran triunfador del centro derecha en la noche electoral catalana. Y, a partir de ahora, la pesadilla de Casado.

El otro protagonista de estos comicios. marcados por la pandemia, ha sido la elevada abstención, un 46,52% frente al 21,91% registrado en las elecciones de diciembre de 2017. El fantasma de la abstención había planeado durante toda la campaña electoral y parece que no han surtido efecto los diversos llamamientos de los candidatos sobre la seguridad de ir a votar en plena tercera ola.

ERC tiene la llave del próximo Govern

Con estos resultados, los socialistas catalanes se han quedado empatados a escaños con ERC, con 33 asientos en un Parlament en el que las fuerzas independentistas vuelven a sumar mayoría absoluta (74) e incluso la refuerzan con dos escaños más que en 2017, por lo que la formación de un nuevo gobierno catalán se presenta complicada por los vetos cruzados. De tal forma que este resultado arroja dos posibles escenarios: el bloque soberanista puede reeditar su mayoría absoluta pero también suman las izquierdas (PSC, ERC y En Comú Podem con 74 escaños en total). En ambos casos, la llave del Govern la tendría en sus manos ERC, que de cumplir con su veto por escrito a pactar con Illa, se decantaría por la primera opción. De hecho, su candidato Pere Aragonès, ya ha anunciado que se presentará a la investidura.

El PSC ha cosechado más del 23% de los apoyos, cumpliéndose así las predicciones de la mayoría de las encuestas y también sus expectativas. El propio Illa ha anunciado también que se postulará a la investidura para hacer efectivo el "cambio" en Cataluña, en clara referencia a la líder de Cs, Inés Arrimadas, cuando ni siquiera lo intentó en 2017 pese a ganar los comicios con 36 escaños.

La jugada de Pedro Sánchez de cambiar de cabeza de cartel del PSC a un mes y medio de las elecciones, tras la decisión del líder de la formación y ahora ministro, Miquel Iceta, de dar un paso atrás en favor de Illa, supuso un revulsivo en la campaña electoral. Sin embargo, finalmente no ha sido lo suficientemente potente para dar un vuelco al tablero político catalán que facilite un Govern encabezado por los socialistas, ante la resistencia que han demostrado tener las fuerzas independentistas.

Aún así, el PSC ha logrado un resultado arrollador, al doblar sus apoyos respecto a 2017, cuando cosecharon su segundo peor resultado histórico con 17 escaños, la cuarta posición y el 13,8% de los votos; una debacle que comenzó en 2012 coincidiendo con el auge del independentismo, y que les hizo tocar fondo en 2015, con 16 escaños y el 12,7% de los apoyos.

Pero a pesar de ser la fuerza más votada, al empatar con ERC a 33 y solo superar en uno a Junts finalmente se ha impuesto el empate técnico en escaños que predecían los estudios demoscópicos, y que hace imposible la suma del PSC y los comunes, con 8 escaños, para trasladar el Gobierno de coalición a Cataluña sin necesidad de apoyos externos. Además, ERC finalmente le han empatado en escaños a pesar de sacar menos votos.

Por su parte, la candidata de JxCat, Laura Borràs, ha perdido la hegemonía del independentismo al quedar por detrás de ERC, ya que en las pasadas elecciones catalanas se impuso a los republicanos por 34 a 32 escaños. Uno de los hechos que han podido tener efecto en el resultado de Junts es la falta de acuerdo que hubo para presentarse con el PDeCAT a los comicios, dado que los votos que estos últimos han conseguido en la demarcación de Lleida podrían haber facilitado un escaño para Borràs y otro en Barcelona.

Vox barre a PP y Cs

Los partidos de centro derecha se han hundido en las elecciones de este domingo puesto que han aglutinado en torno al 18% de los votos, doce puntos porcentuales menos que en los comicios de 2017, y en esta ocasión el partido de Santiago Abascal ha ganado la pugna y se entrenará en el Parlament con 11 escaños, dos más de los que suman Ciudadanos (6) y el PP (3). Vox ha conseguido representación en los cuatro territorios catalanes, mientras que Ciudadanos tendrá representación por Barcelona y Tarragona, y el PP sólo por la capital catalana.

Vox arrebata al partido de Inés Arrimadas el liderazgo que ostentaba hasta la fecha en el constitucionalismo del centro derecha, además de dar el esperado sorpasso al PP, que ha sufrido una derrota sin paliativos. Esta debacle, que mina el liderazgo de Pablo Casado tras implicarse de lleno en la campaña catalana, se produce cuatro meses después de su decisión estratégica de romper de forma contundente con el partido de Abascal, lo que da fuerza al líder de Vox para disputar al 'popular'  la oposición al Gobierno de Sánchez.

Si en los comicios de 2017 con la candidatura de Xavier García Albiol el PP obtuvo cuatro de los 135 escaños del Parlamento catalán y 185.000 votos, este domingo los 'populares' han cosechado el peor resultado de su historia en esta comunidad, logrando representación solo en la provincia de Barcelona. En concreto, el PP ha conseguido tres actas y el 3,80% de los votos, sin lograr si quiera su objetivo de tener grupo parlamentario propio en el Parlamento catalán.

La dirección nacional del PP, que prevé convocar el martes al Comité Ejecutivo Nacional de la formación que reúne a la cúpula del partido y a los 'barones' territoriales', rechaza de plano que con este resultado pueda estar en cuestión el liderazgo de Casado y recuerda que fue elegido en un proceso de primarias por los militantes del partido hace casi tres años.

También ha sido una mala noche para Cs que ha sufrido otro derrumbe histórico al obtener un 5,56% de los votos y seis escaños, perdiendo el 83% de los diputados que consiguió en 2017. Esta caída de casi 20 puntos porcentuales y 30 escaños supone un nuevo golpe para Cs en la etapa liderada por Arrimadas, tras el batacazo sufrido en los comicios generales de noviembre de 2019.  Ante este desplome, el partido naranja ha convocado este lunes una reunión urgente del Comité Ejecutivo.

Después de ganar las elecciones catalanas del 21 de diciembre de 2017, superando a JxCat y a ERC aunque sin poder formar gobierno por falta de una mayoría parlamentaria, Cs ha caído ahora al séptimo puesto. Aparte de quedar por detrás de ERC y JxCat, el partido naranja pierde su posición como principal exponente de las fuerzas constitucionalistas en Cataluña en beneficio del PSC, que le saca 27 escaños. Pero, además, ha sido superado por Vox, por la CUP y por En Comú Podem.

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