Illa anuncia que se presentará a la investidura: "El cambio ha llegado a Cataluña para quedarse"

Los socialistas han cosechado más del 23% de los apoyos, cumpliéndose así las predicciones de la mayoría de las encuestas

El candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado que se postulará a la investidura para hacer efectivo el "cambio" en Cataluña, después de que los socialistas hayan ganado este 14-F en votos y empatado en escaños (33) con ERC. "El cambio ha llegado a Cataluña para quedarse y la victoria de hoy es un gran paso adelante pero es solo el primero", ha afirmado el exministro desde la sede del PSC, donde ha seguido el escrutinio acompañado de varios dirigentes socialistas, entre los cuales el ministro Miquel Iceta, ideólogo del llamado 'efecto Illa'.

El líder del PSC fue quien, al ver que no despegaba en las encuestas, planteó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que el entonces ministro de Sanidad le sustituyera como cabeza de lista al 14F, una decisión que se hizo pública en vísperas de fin de año, tres días después de que Araceli Hidalgo se convirtiera en la primera española vacunada de covid.

Y el revulsivo funcionó: con el 98 % escrutado, los socialistas adelantan en más de 45.000 votos a ERC, con quien empatan a 33 diputados, por delante de Junts que se queda con 32.

No es la primera vez que el PSC gana en votos pero no consigue que esa ventaja se refleje en el número de escaños que obtiene una vez se aplica la ley electoral: en 1999 y 2003, Pasqual Maragall ganó en votos pero sacó menos escaños que Jordi Pujol (CiU). La diferencia, en el caso de Illa, es que a él nadie le ha adelantado en número de escaños. "Hemos vuelto a ser el primer partido de Cataluña", ha exclamado Iceta, que ha comparecido junto al candidato.

Para Illa, el elevado número de votos recibidos demuestra que hay un grueso importante de catalanes que quieren "escribir una nueva página" en la historia de Cataluña, basada en el diálogo y el "reencuentro".

En este sentido, Iceta ha defendido que "la victoria de Salvador Illa subraya el acierto de la orientación política del PSC a lo largo de estos años y valida la apuesta por el diálogo y el reencuentro hecho por Pedro Sánchez".

El propio Sánchez ha resaltado este domingo la victoria de los socialistas en las elecciones catalanas, un triunfo que ha calificado de "una fantástica noticia para hacer posible el cambio y el reencuentro". "El socialismo ha ganado las elecciones del 14F. Una fantástica noticia para hacer posible el cambio y el reencuentro por el que tanto han trabajado los socialista catalanes", ha escrito en Twitter. Además, ha agradecido a Illa su trabajo que, a su juicio, ha devuelto la ilusión de conseguir un futuro mejor para Cataluña y para España.

Con estos resultados, el PSC deja definitivamente atrás la crisis que bautizó como su "travesía por el desierto" que empezó cuando perdieron el Govern en 2010 y se agravó con la irrupción del procés, que les llevó a tocar fondo en 2015, cuando se quedaron con solo 16 escaños.

En 2017, en las elecciones convocadas por el artículo 155 de la Constitución, solo consiguieron subir hasta los 17 escaños y vieron como el llamado "cinturón rojo" metropolitano se teñía del naranja de Ciudadanos.

Muchos de esos feudos ya los recuperaron en el ciclo electoral de 2019, y este 14 de febrero han confirmado su hegemonía en grandes ciudades donde ostentan la alcaldía como L'Hospitalet de Llobregat, Cornellà de Llobregat, Esplugues de Llobregat, Santa Coloma de Gramenet, Badalona y Sabadell. El PSC también se ha impuesto en la capital catalana, Barcelona, donde no ganaba unas elecciones desde 2009. "Cataluña ha vuelto, la de siempre, la que nunca se fue", ha resuelto Illa, que ha dedicado su victoria al alpinista y exalcalde socialista Sergi Mingote, que murió el pasado 16 de enero en un accidente durante una expedición el K2.

Rentabiliza el 'efecto Illa'

El PSC, con el exministro de Sanidad Salvador Illa a la cabeza, ha logrado rentabilizar el llamado 'efecto Illa' y convertirse en la fuerza más votada en las elecciones catalanas de este domingo. No obstante, con el 90% de los votos escrutados, los socialistas catalanes se han quedado empatados a escaños con ERC, con 33 asientos en un Parlament en el que las fuerzas independentistas vuelven a sumar mayoría absoluta, y la formación de un nuevo gobierno catalán se presenta complicada por los vetos cruzados.

El PSC ha cosechado en las elecciones de este domingo 14 de febrero más del 23% de los apoyos, cumpliéndose así las predicciones de la mayoría de las encuestas y también sus expectativas. De hecho, contaban con la posibilidad de que volviera a repetirse la situación que ya vivieron en 1999 y 2003, cuando fueron primeros en votos pero no en escaños, por los efectos del sistema electoral, que proporcionalmente reparte más asientos en Girona, Lleida y Tarragona.

La decisión del PSC de cambiar de cabeza de cartel a un mes y medio de las elecciones, tras la decisión del líder de la formación y ahora ministro, Miquel Iceta, de dar un paso atrás en favor de Illa, supuso un revulsivo en la campaña electoral. Sin embargo, finalmente no ha sido lo suficientemente fuerte para dar un vuelco al tablero político que facilite un Gobierno encabezado por los socialistas, ante la resistencia que han demostrado tener las fuerzas independentistas.

Fin a la debacle del PSC que empezó en 2012

Eso sí, los socialistas catalanes han logrando un gran resultado, al doblar sus apoyos respecto a las elecciones de 2017, cuando obtuvieron su segundo peor resultado histórico con 17 escaños, la cuarta posición y el 13,8% de los votos; una debacle que comenzó en 2012 coincidiendo con el auge del independentismo, y que les hizo tocar fondo en 2015, con 16 escaños y el 12,7% de los apoyos.

Pero a pesar de ser la fuerza más votada, con el 91% del voto escrutado no han visto reflejada esa ventaja en escaños, al empatar con ERC a 33 y solo superar en uno a Junts, que ha logrado 32, con el mencionado porcentaje de voto escrutado. De este modo, finalmente se ha impuesto el empate técnico en escaños que señalaban varios estudios demoscópicos, y que hace imposible la suma del PSC y los comunes, con 8 escaños, para formar un Gobierno de coalición sin necesidad de otros apoyos.

El PSC aspiraba a dar un vuelco al panorama político catalán al situar al exministro de Sanidad como candidato a la Generalitat. Fue el propio líder de los socialistas catalanes y ahora ministro de Política Territorial quien decidió en noviembre dar un paso atrás y ceder su puesto a Illa, al constatar en sus encuestas internas las buenas expectativas que éste generaba.

Tras salir del Gobierno 'in extremis' y desembarcar en la campaña a cuatro días de que arrancara, el PSC ha centrado la contienda en el perfil "presidenciable" de Illa, usando el "todos contra Illa" a su favor, al situarle como el candidato a batir por todos y centrando el protagonismo.

Sin embargo, a pesar de que el PSC ha logrado un gran resultado, pasando de esa cuarta posición de 2017 a ser primera fuerza en votos, el bloque independentista de ERC, Junts y la CUP ha vuelto a lograr mayoría. Además, los republicanos le han empatado en escaños a pesar de sacar menos votos.