El juez del TSJPV que tumbó el cierre de la hostelería vasca sobre los epidemiólogos: "Son médicos que han hecho un cursillo"

La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha exigido este jueves una rectificación al juez que preside la Sala que ha permitido la reapertura de los bares en Euskadi, Luis Ángel Garrido, por sus "ofensivas" e "inadmisibles" declaraciones sobre estos profesionales.

Entre otras cosas, Garrido dijo que un epidemiólogo "es un médico de cabecera que ha hecho un cursillo", y consideró que las medidas contra el COVID-19 adoptadas en España y en todos los países "no difieren mucho de las que se daban en la Edad Media".

"Supongamos que suben un 2000 por ciento las enfermedades de transmisión sexual y llego yo, el gran epidemiólogo de la zona, y digo: muy fácil, estén ustedes dos años sin relaciones sexuales y bajará la curva, y que ahora te digan que para que el virus se reduzca tiene usted que quedarse en casa, no hablar con nadie, no ir a ningún espectáculo teatral, eso se sabía en la Edad Media", manifestó el juez.

Antes estas declaraciones, la SEE manifiesta en un comunicado su rechazo porque, además de ser "desafortunadas", son "inadmisibles" y suponen "desconocimiento y una falta de respeto" hacia una profesión que "requiere toda una vida de formación" y "hacia unos profesionales que están trabajando sin descanso, como todo el personal sanitario, para salir cuando antes de esta terrible pandemia".

La SEE exige una rectificación al juez y recalca que entre quienes se dedican a la epidemiología no solo hay personas con formación de base en medicina, también con otras formaciones como, farmacia, enfermería, estadística, sociología o psicología. Además, prosigue, muchas de ellas tienen másteres específicos u "otro tipo de formación específica realizada en España y en el extranjero" y "por su puesto con trayectorias profesionales acreditadas y constatables".

Para la SEE, las declaraciones de Garrido ponen en "entredicho el trabajo y el esfuerzo" que se realiza en la epidemiología y considera "difícil" de entender "la ignorancia que se trasluce" de las mismas, que, además, alimentan "la desinformación, los bulos y noticias falsas".

"Tal vez es un ejemplo de atrevimiento en el que se ignora la técnica y la metodología que llevan a recomendar unas medidas u otras en función del análisis de la situación", continúa la SEE, que apunta que lo dicho por Garrido pretende desacreditar igualmente a los profesionales de medicina familiar y comunitaria.

La SEE recuerda que las decisiones sobre las medidas para frenar la pandemia son adoptadas no por las personas que están en puestos técnicos, "sino por quienes ejercen la responsabilidad última y tienen la legitimidad democrática para hacerlo".

El Gobierno vasco estudia recusar al juez

Por otra parte, los servicios jurídicos del Gobierno Vasco estudian recusar al juez Garrido, al dudar de su imparcialidad tras sus declaraciones sobre los epidemiólogos y las medidas anticovid. Fuentes del Departamento de Gobernanza Pública y de Autogobierno han indicado a Efe que se analiza la recusación de este magistrado y también la interposición de un recurso sobre el auto de ese órgano que cautelarmente ha dado la razón a los hosteleros y del que él fue ponente.

Los servicios jurídicos del Gobierno Vasco tienen un plazo de 5 días, que concluye el próximo lunes, para recurrir el auto en casación ante el propio TSJPV.

El Departamento de Gobernanza Pública y Autogobierno ha difundido una nota en la que aclara sin embargo que todavía "no es el momento" de plantear una posible recusación del juez Garrido, ya que todavía se desconoce cuándo, en qué condiciones y con qué tribunal tendrá lugar el juicio sobre el fondo de la cuestión, al margen de las medidas cautelares que han conllevado la reapertura de la hostelería en Euskadi.

Por lo tanto, el Gobierno Vasco podría esperar a ese momento para plantear la recusación de este magistrado, cuyas palabras han generado una gran polémica en el ámbito político, judicial y entre el colectivo médico al que aludió.

La sala que preside Garrido ya tomó el año pasado otras dos decisiones en contra de medidas adoptadas por el Gobierno vasco para luchar contra la pandemia: en agosto se pronunció inicialmente contra el adelanto a la una y media del cierre de la hostelería nocturna -una medida que quince días después el tribunal acabó aceptando al aumentar los focos de contagios-, y en octubre rechazó la restricción de las reuniones sociales a seis personas por entender que se limitaban derechos fundamentales.

Malestar en el CGPJ

A la espera de que el Gobierno vasco estudie un posible recurso a la decisión de la Sala e incluso su recusación cuando toque resolver el fondo del asunto, Garrido ha enfadado a parte de los vocales del órgano de gobierno de los jueces.

"Inoportunas", "muy desafortunadas" y "completamente fuera de lugar", son algunos de los calificativos utilizados por esos vocales, alguno de los cuales ha apuntado que "como juez ha diluido toda imagen personal de imparcialidad" con un "ejercicio de activismo que no es bueno para los jueces", quienes deben ser "especialmente cuidadosos" con lo que dicen.

Por eso, las fuentes consultadas abogan por la apertura de unas diligencias informativas para que el juez de sus explicaciones respecto a lo sucedido o, incluso, de un expediente disciplinario, si bien el CGPJ no suele actuar de oficio sino cuando recibe una queja.

Lo que está claro es que el magistrado ha ignorado las recomendaciones que figuran en un reciente dictamen de la Comisión de Ética Judicial que señalan que las intervenciones de los jueces y magistrados en entrevistas, coloquios, participaciones públicas y redes sociales deben ajustarse a la "neutralidad política" sin expresiones "irrespetuosas, vejatorias o dañinas".