Cataluña suaviza el confinamiento, que pasará a ser comarcal, y los bares abren una hora más

La Consejería de Sanidad espera que empiecen a bajar los ingresos en las UCI por primera vez en esta tercera ola

El secretario general de Salud de la Generalitat, Marc Ramentol, ha concretado este jueves las nuevas restricciones por la pandemia de coronavirus, que entrarán en vigor a partir del lunes por un periodo inicial de 14 días, entre las que destacan la ampliación del horario en bares y restaurantes así como la reapertura de los gimnasios con un 30% de aforo y un máximo de seis personas en actividades grupales. Además, tal y como han adelantado, el confinamiento municipal vigente en Cataluña pasará a ser comarcal a partir del lunes.

Lo ha explicado en rueda de prensa junto a la secretaria general de Interior, Elisabeth Abad, en la que ha precisado que se añadirá una hora el horario de desayunos y almuerzos --de 7.30 a 10.30 horas, y de 13 a 16.30 horas, respectivamente-- pero se mantendrá la prohibición de servir cenas.

Ramentol ha argumentado que la situación epidemiológica obliga a que la mayor parte de las restricciones vigentes lo sigan estando: "No es momento de relajar las grandes medidas que nos están ayudando a controlar la evolución de la pandemia".

Baja la presión de las UCI y suma 83 fallecidos

El número de pacientes de COVID ingresados en las UCI catalanas ha empezado a bajar, por primera vez desde el 3 de diciembre, y hoy son 724 los enfermos en estado grave, siete menos que ayer, mientras siguen creciendo los fallecimientos, 86 más comunicados en las últimas 24 horas.

Según los datos de los indicadores epidémicos actualizados este jueves por el departamento de Salud, la velocidad de propagación de la enfermedad (Rt) se mantiene con un índice de transmisión del 0,92, sin variación desde el lunes, es decir, cada 100 contagiados infectan a una media de 92 personas, lo que indica un decrecimiento de la epidemia de aproximadamente solo un 2 % diario o un 15 % semanal.

La mejoría también se aprecia en los ingresos en los hospitales, donde hoy hay un total de 2.750 pacientes con COVID, 56 menos que ayer, de los que 724, los mismos que la víspera, están graves en las UCI, pero los fallecimientos a causa de la enfermedad no paran de crecer y ya suman 19.502 desde el inicio de la epidemia, 86 comunicados en las últimas 24 horas.

La lenta mejoría de los indicadores ha comenzado a llegar a las UCI, pero aún tardará en reflejarse en un descenso de los fallecimientos por COVID, que en la última semana han sumado 539 óbitos, con una media diaria de 77 defunciones y con un máximo de 94 muertes en un solo día registradas el pasado 25 de enero.

Un total de 514.266 personas han sido diagnosticadas en Cataluña, con todo tipo de pruebas, desde los dos primeros casos que se detectaron el 25 de febrero de 2020, y 3.287 de los casos han sido comunicados desde ayer, unos 800 más que la víspera.

El número de positivos diagnosticados en los últimos 7 días sigue por debajo de los 20.000 y se sitúa en 19.561, cuando la semana anterior sumaron 23.895 y hace 15 días acumuló 27.118, es decir, esta última semana ha habido unos 8.000 casos menos que hace 15 días, con una media de 2.794 positivos diarios.

El riesgo de rebrote (EPG), que es el índice de crecimiento potencial de la epidemia, se ha situado en 501 puntos, cuatro menos que ayer, mientras que la incidencia acumulada de casos por cada 100.000 habitantes a 14 días (IA14) es de 564, cinco menos que la víspera.

La positividad de todas las pruebas hechas durante la última semana se ha situado en el 6,48 %, una décima menos que ayer.

El Barcelonès, la comarca más densamente poblada, presenta un EPG de 598, cinco más que ayer, y una velocidad de contagio (Rt) de 0,99, una centésima más que la víspera.

En la ciudad de Barcelona, el EPG es de 589, un total de 42 más que ayer, con una velocidad de propagación del virus (Rt) de 0,94, igual que la víspera.