La crisis del coronavirus

Portugal se blinda en medio del colapso sanitario y con la mayor incidencia mundial de COVID

Es el país con más muertes y contagios por millón de habitantes y roza los 700.000 casos tras registrar 13.200 positivos en las últimas 24 horas

Portugal ha decidido en las últimas horas aumentar el control en sus fronteras terrestres, ya que es el país con mayor incidencia del mundo en número de muertes y contagios por millón de habitantes, mientras las filas de ambulancias con enfermos COVID apostadas en las urgencias de los hospitales de Lisboa no cesan. En las últimas horas se pudieron contabilizar más de una treintena de ambulancias haciendo cola en el Hospital Santa Maria de Feira para que los enfermos que transportaban fueran atendidos.

El país se asoma ya al umbral de los 700.000 casos de coronavirus después de actualizar sus balances con 13.200 positivos más en las últimas 24 horas, en un momento marcado por la inédita presión hospitalaria y por un endurecimiento de las restricciones que se notará también en la frontera con España, con nuevos controles a partir del domingo.

La Dirección General de Salud tiene registrados, en concreto, 698.583 casos desde el inicio de la pandemia, mientras que el dato de recuperaciones ha superado este viernes el medio millón al alcanzar 504.886 enfermos dados de alta --11.187 más en 24 horas--.

Al menos 11.886 personas han perdido la vida por la COVID-19, 278 más que el jueves, mientras que 6.627 enfermos están ingresados en hospitales. Más de 800 de estos pacientes permanecen en unidades de cuidados intensivos, lo que da cuenta de una presión que Portugal no ha sufrido en ningún momento de la pandemia.

Esta presión se hace especialmente palpable en ciudades como Lisboa, donde el Gobierno ya instó el jueves a habilitar todas las camas que hubiese disponibles para atender la alta demanda. La región de Lisboa y Valle del Tajo ha sumado solo este viernes 7.123 nuevos casos y 137 decesos más.

El crecimiento exponencial de los contagios, que las autoridades atribuyen a una confluencia entre la relajación de las medidas en Navidad y la aparición de variantes más contagiosas, ha llevado al Ejecutivo de António Costa a endurecer las medidas al albor de la prórroga del estado de emergencia que entrará en vigor el domingo.

Los portugueses tendrán prohibido salir del país durante dos semanas salvo casos excepcionales y se introducirán controles en la frontera terrestre con España. Las clases seguirán suspendidas y no se reanudarán hasta el 8 de febrero, aunque no de forma presencial sino a distancia.