Iglesias entra en campaña cargando contra Illa: "Ningún candidato de los poderes mediáticos hará políticas de izquierdas"

 El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha exhibido este viernes sus "profundas discrepancias" con el PSOE en un acto de partido celebrado en el marco de la campaña catalana en el que ha llegado a acusar al exministro Salvador Illa de ser el candidato de los poderes mediáticos y económicos.

Iglesias ha ofrecido en abierto el discurso de apertura del Consejo de Coordinación Ampliado de su partido, al que ha invitado a la candidata de En Comú Podem a la Generalitat, Jéssica Albiach, y en el que ha tratado de reivindicar a su formación como la izquierda que defiende los intereses de las clases populares, frente al PSOE.

"Ningún candidato de los poderes mediáticos en manos del poder económico será nunca el candidato que defienda a las clases populares y que haga políticas de izquierdas", ha dicho el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, en referencia a quien era hasta este martes su compañero de Gabinete.

Un Ejecutivo que, a juzgar por el mensaje trasladado hoy por Iglesias, funciona de forma renqueante y entre discrepancia y discrepancia.

Como ya ha hecho en otras campañas electorales, Iglesias ha arremetido contra "el poder mediático" y sus supuestos intereses, llegando a citar el nombre de empresas que se "dicen progresistas" y que "están financiados por bancos y fondos de inversión". Y se ha mostrado convencido de que los medios le "seguirán atacando".

El vicepresidente del Ejecutivo ha presumido de su estrategia de presionar al PSOE para lograr la aprobación de medidas sociales en un gobierno del que Podemos es el socio minoritario y se ha arrogado el logro de la aprobación, por ejemplo, de la extensión de los expedientes de regulación de empleo (ERTE), la prórroga de los contratos de alquiler o la prestación por cese de actividad para los autónomos.

De nuevo ha sacado pecho de lo que él llama su cabezonería y se ha comprometido a presionar para que la prohibición de desahuciar sin una vivienda alternativa o de cortar suministros se consoliden y se conviertan en "estructurales y permanentes".

"Si alguien piensa que vamos a estar de acuerdo con que, a partir del 31 de mayo, se pueda volver a desahuciar a familias sin alternativa habitacional o a dejar sin suministros básicos a hogares vulnerables, se equivoca: vamos a presionar para que esas medidas se mantengan, tal y como nos comprometimos en el acuerdo de gobierno", ha advertido.

El derecho a la vivienda se ha convertido en una de las señas de identidad de Podemos, que negocia con el ministro José Luis Ábalos la inclusión de los topes al alquiler en la nueva ley. "Quiero ser muy claro: tenemos profundas discrepancias con el PSOE y llegar a un acuerdo no va a ser nada sencillo", ha dicho con respecto a la negociación de la ley de Vivienda.

Iglesias da por hecho además que su partido volverá a ser víctima de lo que él considera "ataques" por querer frenar los desahucios y limitar los precios del alquiler. "Con 35 diputados no podremos hacer todo aquello que nos gustaría, pero a nosotros no se nos compra ni se nos chantajea", ha asegurado, dando a entender que sus socios sí están al servicio de los "lobbies" que presionan.

En un momento en el que tanto España como la Unión Europea están pendientes de las vacunas, Iglesias ha retomado su discurso contra el poder y la "opacidad" de las farmacéuticas y ha urgido a la Comisión Europea a ejercer su liderazgo público y a exigirles que cumplan con su compromiso teniendo en cuenta que han recibido "enormes cantidades de dinero público". Y se ha preguntado además si el Estado debe seguir permitiendo que "bienes y servicios básicos para la vida", como son las vacunas, estén sujetos a las "lógicas especulativas del mercado".