El 'enjambre sísmico' de Granada acumula desde diciembre unos 600 terremotos

El miedo y la incertidumbre se apodera de una población de más de medio millón de habitantes tras una serie sísmica que podría alargarse semanas o incluso meses, según los expertos

Granada y su área metropolitana intentan recuperar poco a poco la normalidad, tras la serie de más de ochenta temblores que desde el pasado sábado mantiene en la incertidumbre o el miedo a una población de más de medio millón de habitantes que ha "sufrido" ya cinco terremotos por encima de los 4 grados de magnitud. el último ha tenido lugar este jueves por la tarde con epicentro en Chauchina.

Este 'enjambre sísmico', como lo denominan los expertos, acumula desde diciembre casi 600 terremotos, quince de los cuales han tenido una magnitud mayor o igual a 3, y 61 han sido sentidos, de acuerdo al informe de la actividad sísmica de la zona de Atarfe-Santa Fe, que actualiza diariamente el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Los expertos del Instituto Andaluz de Geofísica creen que la serie sísmica que se reactivó a finales de enero en el entorno de Atarfe y Santa Fe (Granada), que en la noche de este martes ha dejado un terremoto de magnitud 4,5, podría continuar "unos meses" con seísmos de magnitudes similares o inferiores a las registradas hasta ahora. Aunque "es imposible predecir" y no se puede descartar que pueda venir uno más grande", los indicadores que manejan los especialistas hacen pensar no ocurrirá.

Después de las fuertes sacudidas del sábado, cuando se produjo un temblor de 4,4, y de las tres del martes por la noche, con una sucesión de seísmos de entre 4,2 y 4,4 grados, la tierra no parece dar tregua, sigue moviéndose y este mismo jueves ha vuelto a temblar con otro terremoto de 3,4 grados, que ha sido ampliamente percibido por la población y que de nuevo ha tenido -como la mayoría- epicentro en Santa Fe.

En esta localidad próxima a la capital granadina, sus vecinos intentan retomar su día a día, aunque mantienen en muchos casos "el miedo en el cuerpo" y la incertidumbre de cuándo podrá producirse una réplica: "Nunca habíamos vivido esto, estamos todos muy nerviosos", comenta a Efe una de ellos, María.

Coincide en su relato con otro vecino, Víctor García, quien recalca a Efe que han vivido "momentos muy complicados" y reconoce haber pasado "verdadero miedo", sobre todo por los niños, que "se asustaron mucho".

"Los del martes fueron tres terremotos muy grandes, salimos a la calle, hubo un poco de pánico y llegamos al punto de coger los coches e irnos hasta un espacio abierto para tranquilizarnos", añade este vecino, "asustado y con sensación de inquietud".

Es el caso igualmente de Manuel, en quien este cierto "estado de alerta" se mantiene incluso con el paso de cualquier vehículo pesado: "Oyes un camión y te crees que es un temblor", señala.

Muestra su deseo de que pueda parar ya esta serie de terremotos, frente al criterio de los expertos que apuntan a que podría prolongarse semanas o incluso meses.

A pesar de que la actividad sísmica de Granada no es algo novedoso, casi todos los habitantes de la zona coinciden en la excepcionalidad que se vive estos días: "Estamos acostumbrados a terremotos pequeños, pero de estas dimensiones son una barbaridad. Estamos con ansias y Dios quiera que esto pare pronto", declara Victoria.

Tratan de volver a la normalidad y, a pesar de que los temblores de esta pasada noche han sido algo más leves, muchos lugareños han permanecido durante todas estas noches fuera de sus viviendas por miedo a las réplicas.

Algunos se marcharon ya el mismo martes por la noche a segundas residencias, alejadas de esta zona sísmica, ante esa especie de "pánico colectivo" que generaron unos temblores tan fuertes y repetidos.

Aunque esta incertidumbre y miedo se intentan compaginar con la necesaria vuelta a la normalidad, más allá del susto general lo cierto es que los fuertes temblores de los últimos días solo han dejado daños materiales que no han afectado a las estructuras de los inmuebles, tal y como han explicado responsables municipales de Granada capital, Santa Fe o Atarfe.

Estos dos últimos municipios, sobre todo en el de Atarfe, han sido los más castigados con grietas en muros, techos, suelos y en distintos elementos ornamentales y revestimientos de inmuebles y, a lo largo de esta semana, han atendido ya más de 400 peticiones de afectados que serán canalizadas al Consorcio de Compensación de Seguros.