La mortandad se dispara en Cataluña con 115 muertos en las últimas 24 horas

Los hospitalizados se sitúan en 3.009, de los que 691 están graves en la UCI, un número que no se daba desde finales de abril

La mortandad causada por el COVID-19 se ha disparado en Cataluña con 529 fallecidos por la enfermedad en los últimos siete días y una media diaria de 75 muertes, que elevan a 18.837 los difuntos causados por la pandemia desde marzo de 2020, de los que 115 han sido comunicados en las últimas 24 horas.

Mientras se ralentizan los nuevos ingresos en los hospitales, aunque siguen creciendo, el pico de la tercera ola se ha trasladado a las funerarias, donde los fallecidos por COVID ya superan los de la segunda ola, que tuvo un máximo de 508 muertos en una semana, entre el 3 y el 9 de noviembre de 2020.

Según los datos actualizados este martes por el Departamento de Salud, los pacientes hospitalizados por COVID en Cataluña se han situado en 3.009, nueve más que este lunes, de los que 691 están graves en la UCI, siete más que la víspera, un número de casos graves que no se daban desde finales de abril, en la primera ola.

El virus sigue retrocediendo, aunque menos, y la velocidad de contagio se mantiene por debajo de 1, en 0,94, una centésima más que este lunes.

Desde el inicio de la pandemia, se han diagnosticado mediante todos los tipos de pruebas un total de 487.650 casos positivos de COVID en Cataluña, de los que 3.678 se han comunicado en las últimas 24 horas, por debajo de los 4.000 que había cada día la semana pasada.

Uno de los principales indicadores para averiguar cómo evoluciona la epidemia, la tasa que mide la velocidad de propagación del virus (Rt), se ha situado en 0,94, una centésima más que este lunes, pero por debajo del 1 por cuarto día consecutivo, lo que apunta a un retroceso de la pandemia porque cada 100 infectados contagian a 94 personas de media, aunque no baja tanto como esperaban los epidemiólogos con las medidas restrictivas actuales.

Otro indicador que sigue mejorando es el riesgo de rebrote (EPG), que mide el índice de crecimiento potencial de la epidemia, que se ha situado en 589 puntos, tres menos que la víspera, mientras que la incidencia acumulada de casos por cada 100.000 habitantes a 14 días (IA14) también baja a 655, doce menos que este lunes.

Además, la tasa de positividad de las pruebas de coronavirus también se reduce, aunque hasta un 6,94%, una décima menos, pero aún lejos del 5 % que la OMS considera apropiado para poder considerar que la pandemia está en una situación de control.

Por comarcas, los peores indicadores epidémicos son los del Val d'Aran, con un riesgo de rebrote (EPG) de 2.802, un total de 130 puntos menos que este lunes, seguida del Solsonès (1.360), les Garrigues (1.256), la Garrotxa (1.206), el Montsià (1.063) y el Baix Ebre (1.022), mientras que las dos únicas que están por debajo de 100 -umbral de riesgo alto- son el Pallars Sobirà (6), con riesgo muy bajo, y el Priorat (47), con riesgo moderado-bajo.

La comarca del Barcelonès, la más densamente poblada, registra un índice de rebrote de 660, cuatro puntos más que este lunes, con una velocidad de propagación (Rt) del 0,99, dos centésimas más.

En cuanto a los municipios, los que presentan un mayor riesgo este martes son Olot (1.510), Canovelles (1.166), Tortosa (1.054), Premià de Mar (956) y Cambrils (949).

La ciudad de Barcelona tiene un riesgo de rebrote de 658, diez puntos más que este lunes, y la velocidad de propagación del virus es de 1,02, dos centésimas más que la víspera.