La salida de Salvador Illa del Gobierno obliga al ajuste corto antes del 14-F o amplio después 

En principio parece que la ministra Carolina Darias se encargará de Sanidad y que Miquel Iceta la sustituirá al frente de la Política Territorial.

El ministro de Sanidad Salvador Illa renunciará este martes en el Consejo de Ministros a su cargo de ministro de Sanidad. Un puesto donde parece que va a ser sustituido de manera temporal o definitiva por la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, la que a su vez puede ser remplazada en su cargo por el secretario general del PSC Miquel Iceta.

El ministro Illa se marcha con elogios del presidente Sánchez y con críticas unánimes de la Oposición incluidos reproches de Unidas Podemos que no entienden su prioridad electoralista frente a su responsabilidad sanitaria.

Asimismo, la mayoría de los grupos parlamentarios del Congreso critican a Illa el no haber comparecido en la Cámara desde hace varios meses y antes de abandonar el Gobierno.

La remodelación del Gobierno puede ser corta si el presidente Sánchez la pone en marcha inmediatamente de forma definitiva o se puede prolongar y aplazar hasta después de las elecciones catalanas del 14-F si el presidente considera que el cambio de ministros debe ser más amplio y profundo con vistas al tiempo que queda de legislatura.

Y también a la necesidad de contar con ministro técnicos de elevado nivel para la aplicación de los fondos de reconstrucción de la UE en nuestro país, lo que se presenta como una ardua y complicada tarea por causa del cada vez mayor retraso en la aplicación de las vacunas en España, lo que está complicando y mucho las perspectivas económicas españolas para 2021.

Al fondo de todo ello permanece la pregunta del millón relativa a sí Sánchez piensa, a partir del 14-D, prescindir de Iglesias y de sus ministros después de un sin fin de discrepancias.

Y tras declarar el líder de Podemos, desde la vicepresidencia segunda del Gobierno, que España tiene exiliados políticos y que el pretendido ‘exilio’ de Puigdemont es igual al de los republicanos que tuvieron que abandonar España al término de la Guerra Civil. Un comentario sobre el que Felipe González ha dicho que le causa ‘dolor y vergüenza’.

Sin embargo y hasta el momento todo apunta que esas palabras de Iglesias a Pedro Sánchez, aunque las ha criticado de pasada, no le inquietan lo más mínimo, porque el presidente está en ‘lo suyo’ que es el arte de permanecer a cualquier precio en el poder.

Por ello no se espera de Sánchez una amplia remodelación del Gobierno en el corto plazo. Sino que antes tendrá que ver cómo queda el tablero catalán después de las elecciones del 14-F, y a partir de ahí ya verá Pedro Sánchez si mueve alguna ficha en el tablero nacional.

La ruptura del Gobierno de coalición va a depender pues del resultado del 14-F, porque si Illa necesita de los escaños que Podemos obtenga en los comicios catalanes, entonces no habrá ruptura.

Pero si Iglesias decide apoyar un gobierno soberanista de ERC, JxC y CUP en ese caso la presencia de Iglesias en el Gobierno de Sánchez se verá muy afectada y el presidente deberá plantearse el fin del Gobierno de coalición, una breva que aún está muy verde para caer haga lo que haga o diga lo que diga Iglesias por lo que vamos viendo y lo que se ve.