La UE recomienda aislar las zonas con más de 500 casos por 100.000 habitantes y evitar los viajes no esenciales

Bruselas endurece las recomendaciones mientras presiona a las farmacéuticas ante los retrasos en las vacunas contra el coronavirus

La Comisión Europea (CE) ha pedido este lunes a los países de la Unión Europea (UE) que recomienden no viajar desde ni hacia áreas de alto riesgo de expansión de la pandemia de coronavirus, ante la llegada de las variantes más contagiosas en varios estados miembros. La Comisión ha propuesto además aislar las zonas con más de 500 contagios de COVID-19 por cada 100.000 habitantes durante quince días, lo que podría afectar a la mayor parte de las provincias en España, incluidas Madrid y Barcelona.

Bruselas pide a los gobiernos europeos "consistencia" a la hora de aplicar estas medidas, de forma que se recomiende evitar los viajes entre países pero también dentro del propio país, señaló el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, en una rueda de prensa.

Además, en cuanto a las llegadas de viajeros desde fuera de la UE, la Comisión recomienda a los países que les exija una prueba PCR negativa realizada antes del desplazamiento y, para los países donde se ha detectado una variante más preocupante del virus, medidas como autoaislamiento, cuarentena y rastreo de casos hasta 14 días después de la llegada.

“La Comisión propone que se desaconsejen enérgicamente todos los viajes no esenciales hasta que la situación epidemiológica haya mejorado considerablemente. Al hacerlo, los Estados miembros deben garantizar la coherencia con las medidas que aplican para viajar dentro de su propio territorio”, señaló la CE en un comunicado.

Bruselas señala que esta recomendación va especialmente dirigida a las regiones europeas con una incidencia acumulada superior a 500 - el caso de buena parte de España-, a las que proponen asignar un color rojo oscuro en el mapa del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) para monitorizar la expansión de casos, a la vez que se recomienda el aislamiento de aquellas zonas donde se superen los 500 contagios por cada 100.000 habitantes.

Cuarentenas y test negativos

La CE señala que a las personas que llegan de estas zonas se les debería exigir presentar un test negativo antes del viaje y la obligatoriedad de guardar cuarentena en el país de destino. Las personas que deben cruzar la frontera frecuentemente para trabajar o por motivos familiares deberían quedar exentas del requisito de la cuarentena y el de las pruebas PCR debe tener una frecuencia “proporcionada”.

En cualquier caso, Reynders señaló que Bruselas avala que no se prohíban los viajes del todo y en su lugar se empleen medidas como las cuarentenas o la presentación de un test negativo, ya que la UE “no se puede permitir la disrupción de los viajes esenciales, las cadenas productivas y la distribución de vacunas”.

Bruselas sigue incidiendo en que los Estados miembros “adopten, mantengan o refuercen” las medidas no farmacéuticas, como los confinamientos o el cierre temporal de determinados establecimientos, para aumentar la vigilancia y secuenciación de los casos de coronavirus, de forma que se pueda recopilar información sobre las nuevas variantes.

El pasado jueves, el ECDC elevó el riesgo de contagio de las nuevas cepas de "alto" a "muy alto".

Por otro lado, la Comisión propuso también a los Estados miembros que, en lo que respecta a los viajes desde el exterior de la Unión al territorio comunitario y en caso de que el desplazamiento sea "esencial", se exija a los nacionales no europeos una prueba PCR negativa antes de viajar realizada máximo 72 horas antes de la salida.

El Ejecutivo comunitario también plantea que los países puedan requerir además "pruebas adicionales según sea necesario durante un período de hasta 14 días, siempre que el Estado miembro imponga los mismos requisitos a sus propios nacionales cuando viajen desde el mismo país no perteneciente a la UE".

Presión a las farmacéuticas

Estas medidas se unen a las presiones que desde la Unión Europea se está realizando a las empresas farmacéuticas para que entreguen las dosis de vacunas contra el coronavirus que se habían comprometido a proporcionar durante el primer trimestre del año, tras los anuncios de retrasos por parte de Pfizer y AstraZeneca. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, aseguró este domingo que los laboratorios mantendrán el calendario inicial de entregas de vacunas en la Unión Europea a partir del 25 de enero, después de que Bruselas interviniera para que se respetaran los contratos.

"Vamos a hacer que se respeten los contratos que han sido validados por las farmacéuticas y nos comprometemos a que haya transparencia utilizando todos los medios jurídicos de los que disponemos", dijo Michel en la emisora francesa Europe 1.

El presidente del Consejo Europeo insistió en que desde Bruselas han tenido que "pelear y dar un golpe sobre la mesa" para pedir claridad sobre las razones por las que se han anunciado retrasos y han pedido también a las empresas que hablen con transparencia de las razones por las que a veces han podido tener dificultades en la cadena de producción.

"Cuando se han anunciado retrasos, por ejemplo en el caso de Pfizer, hemos actuado con firmeza, dimos un golpe sobre la mesa y finalmente los retrasos de varias semanas se han reducido a ralentizaciones en la entrega", añadió.

Descontento entre los estados miembros

Este mismo domingo, el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, anunció que su país emprenderá acciones legales contra la farmacéutica Astrazeneca por la reducción del lote de vacunas del coronavirus, como ya ha hecho con Pfizer y BioNtech por los mismos motivos.

"Recurriremos a todos los instrumentos y a todas las iniciativas legales, como ya estamos haciendo con Pfizer-BioNtech, para reivindicar el respeto a los compromisos contractuales y proteger a nuestra comunidad nacional", aseguró Conte en sus redes sociales.

De todas formas, la mayoría de Estados miembros se ha limitado a manifestar su descontento o malestar y a instar a las empresas a que aceleren la entrega de inyecciones y cumplan lo pactado.

El primer ministro de Bélgica, Alexander De Croo, rechazó esta semana actuar contra Pfizer en los tribunales y consideró que poner en marcha litigios "no es la solución".

El ministro belga de Sanidad, Frank Vandenbroucke, llegó a precisar que Italia ha decidido acudir a la Justicia porque no tiene suficientes reservas de la inyección para aplicar la segunda dosis. "Esa no será nuestra situación", constató.

Los argumentos de las farmacéuticas

El pasado 15 de enero, Pfizer confirmó un cambio en su capacidad de producción de la vacuna contra el coronavirus que reduciría el número de ellas que se distribuirían en Europa en las próximas semanas.

La firma explicó en un comunicado que "está trabajando duro para entregar más dosis de las inicialmente previstas para este año" y que debe modificar el proceso de producción para incrementar su capacidad, lo que "requiere de aprobaciones regulatorias adicionales".

"Aunque esto temporalmente impactará los envíos a finales de enero y principios de febrero, proveerá un incremento significativo de las dosis disponibles para pacientes a finales de febrero y marzo", afirmó la farmacéutica.

El jueves, la Comisión Europea señaló que espera que el consorcio farmacéutico Pfizer-BioNTech recupere completamente su ritmo de producción "la próxima semana".

"A partir de la semana que viene, las entregas continúan según el plan", declaró en una rueda de prensa el portavoz de Salud de la Comisión Europea, Stefan de Keersmaecker.

El portavoz comunicó que la semana pasada la Comisión Europea, responsable del programa de compra conjuntas de vacunas para la UE, fue informada por la farmacéutica de que "habría retrasos en las entregas".

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, contactó "inmediatamente con el consejero delegado de la compañía y se ofrecieron garantías de que las entregas en el primer trimestre del año se respetarían y que en los siguientes meses se incrementaría la producción".

La farmacéutica ha informado de que "habrá retrasos una semana: esta semana en la que estamos ahora", pero la próxima se espera que las entregas recuperen el ritmo habitual y, pese a los problemas, Pfizer se ha comprometido con Bruselas a entregar para marzo las dosis firmadas originalmente.

Por otro lado, AstraZeneca informó el viernes a la Comisión Europea de que, tras la aprobación de su vacuna contra el coronavirus por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), que se espera a finales de mes, no podrá entregar inicialmente la cantidad de dosis prevista.

Ante ese escenario, el club comunitario hablará con la farmacéutica británica la próxima semana.

Según anunció el sábado el ministerio de Sanidad neerlandés, la UE está "todavía en diálogo" con la empresa, que anunció que reducirá en un 60 % el lote total de vacunas que entregará a Bruselas en el primer trimestre de 2021, alegando problemas de producción.

Por otro lado, el presidente del Consejo Europeo también indicó en su entrevista este domingo a Europe 1 que ha solicitado a la Agencia Europea del Medicamento que se pronuncie con claridad y con argumentos científicos sobre el número de dosis disponibles por frasco, que según el laboratorio Pfizer se limita a cinco, aunque las autoridades sanitarias consideran que hay seis, lo que ha permitido equilibrar el retraso.

"Es necesario que en toda Europa tengamos la misma interpretación", instó Michel.