Cifras aterradoras del pasado fin de semana 

El Gobierno de Pedro Sánchez está desconcertado y desarbolado por la pandemia de la que acabamos de conocer las últimas cifras de contagios (93.822), muertes (767) e incidencia por 100.000 habitantes (884).

Lo que constituye un nuevo récord y aterrador nacional cuando se anuncia la salida del Gobierno del ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien debería marcharse a su casa y no a la campaña electoral catalana visto el absoluto fracaso de su pública gestión sanitaria nacional.

Y todo ello cuando las UCI están ocupadas al 40 % y aplicación de vacunas sufre un grave retraso.  Y el Gobierno de Sánchez, sigue desconcertado y anteponiendo sus intereses políticos a los de la Sanidad. Y se niega a tomar medidas drásticas en el ‘toque de queda’ (como poco a las 20.00 h.) y en los confinamientos, para salvar las elecciones catalanas. Las que si no las para el Gobierno las puede acabar suspendiendo el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ante el empeoramiento del panorama sanitario en toda España.

Estamos, después de un año, en el peor momento de la pandemia española y con el Gobierno de Pedro Sánchez bloqueado y a la espera de un nuevo ministro de Sanidad que se supone será Carolina Darias que carece de una experiencia y preparación específica para el cargo.

Un ministerio el de Sanidad que debería ser ocupado por un médico o un científico, del nivel del Dr. Fauci en los EEUU. O si se quiere a un político en ese caso Sánchez debe a ofrecer el cargo al ex ministro Miguel Sebastián, que es una persona cualificada que ha seguido el desarrollo de la pandemia con gran acierto en sus pronósticos y visión cierta y preclara del problema.

La situación no puede seguir así y todo apunta a que el virus inglés -cuya entrada en España no se atajó a tiempo mientras el resto de la UE cerraba los aeropuertos a los vuelos ingleses- está causando estragos en nuestro país aunque el inefable Simon lo sigue negando.

Al Gobierno se le acaba el tiempo y a los ciudadanos la paciencia. Y algo nuevo y decisivo debe ocurrir y pasar en las próximas horas o días, de lo contrario España entrará en un túnel del que no será fácil salir ni atravesar.