Cifuentes, en el banquillo: "Realmente no defendí el trabajo fin de máster, lo entregué y lo expliqué en líneas generales"

La expresidenta de la Comunidad de Madrid dice que no tiene copia del TFM y que lo entregó en un acto informal que le sorprendió

La expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha asegurado este viernes que realmente no defendió su Trabajo de Fin de Máster (TFM) en 2012, sino que lo entregó y lo explicó "en líneas generales" en un acto "muy informal" que le sorprendió ante unas personas que supone que eran profesores.

La Sección 15 de la Audiencia de Madrid ha reanudado este viernes el juicio contra Cifuentes como presunta inductora de la falsificación del acta que acreditaba que había defendido en 2012 un trabajo de fin de máster impartido por el Instituto de Derecho Público, asociado a la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). La Fiscalía pide para ella tres años y tres meses de cárcel.

"Realmente yo no defiendo mi trabajo: yo entrego el trabajo y lo explico en líneas generales. Me sorprendo porque fue un acto muy informal", ha dicho Cifuentes a preguntas de la fiscal del caso.

Ha precisado que no sabe si las personas a las que entregó el TFM, que eran "dos o tres", eran los que luego lo evaluarían, aunque dio por hecho que "serían profesores de la universidad". No tiene la certeza porque ella no había tenido relación con sus profesores, solo con el catedrático Enrique Álvarez Conde, director del Instituto de Derecho Público.

"No sé si esas personas eran un tribunal o no", ha sostenido, y ha explicado que les entregó el trabajo "no en un aula, sino en una sala de un despacho, como una pequeña sala de juntas", en un acto que "no duró mucho". Se limitó, según su relato, a "explicar el trabajo en líneas generales" y "muy por encima", y supuso que esas personas "lo trasladarían a quien correspondiera para su evaluación".

"No guardo ningún ejemplar"

La expresidenta regional Cristina Cifuentes ha afirmado además en el juicio que "no tiene los papeles" de los trabajos que realizó del curso de postgrado. Ha indicado que le resultaba más cómodo trabajar sobre papel y no en un ordenador. "Cuando tenía los trabajos hechos, los mandaba en papel a través de alguien del equipo o de mi gabinete". "No guardo ningún ejemplar. He estado buscando el TFM. Eran trabajos de trámite que mandaba. He estado buscando otros trabajos a lo largo de mi vida académica. No he encontrado ninguno. No sé si es lo normal. Ni siquiera mi primer borrador que hice", ha recalcado.

"Quizá tenga que ver con el hecho de que mi vida como delegada era muy complicada. Tuve dos mudanzas y cinco mudanzas de despachos para que se haga idea de esos traslados y me he mudado a dos domicilios más pequeños. Parte de mis pertenencias están distribuidas en un trastero, en casa . No lo tengo. No tengo esos papeles. Probablemente los destruí cuando obtuve las calificaciones", ha recalcado. Además, ha señalado que hubo varios borradores del TFM, que mandó a Conde y quién le realizó algunas indicaciones.

Cifuentes declaró en julio de 2018 ante la juez instructora que perdió el trabajo que realizó en una de las cuatro mudanzas que hizo en su día y negó cualquier presión para ordenar hacer un acta falsa.

Además de a Cifuentes, se juzga a la entonces profesora de la URJC Cecilia Rosado y a la exasesora de la Consejería de Educación, María Teresa Feito. La exdirigente popular se enfrenta a una petición fiscal de tres años y tres meses de cárcel, la misma pena que se pide para Feito.

Rosado ratificó el primer día de la vista la falsificación del acta a instancias de "presiones" por parte del exdirector del Instituto de Derecho Público de la URJC Enrique Álarez Conde, fallecido en 2019, y Feito.