Ayuso solicitó la intervención de la UME el viernes de la nevada a las 22.38

Más de una semana después de la gran nevada, la región sigue inmersa en su proceso de evaluación de daños y buscando la recuperación de una normalidad que todavía se resiste

La borrasca Filomena ha paralizado gran parte del país durante su paso, especialmente en Madrid, que sigue funcionando a medio gas por las secuelas que el temporal ha dejado en sus calles. Tal y como publica este lunes El País, el Gobierno de Ayuso solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) poco después de que la copiosa nevada llegase a Madrid para paralizar su rutina y cerca de 1.500 personas quedasen atrapadas en las carreteras.

Según asegura el diario El País, basándose en la información recabada, la primera solicitud de actuación a la Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE) para tareas de rescate en la A4, A5 y M-40 se produjo el viernes 8 de enero a las 22.38 horas, aunque desde el Gobierno apuntan que la reacción fue anterior y que mandó un correo electrónico a las 22 horas de esa noche para solicitar ayuda a la UME.

Cerca de 1.500 personas esperaron atrapados en sus vehículos para ser rescatados en medio de una nevada sin precedentes cercanos en la capital. Las Fuerzas de Seguridad seguían retirando de las carreteras madrileñas los 3.500 vehículos que quedaron atrapados en la nieve varios días después, una cantidad a la que la presidenta quiso restar importancia con unas declaraciones que sembraron la polémica una vez más. "En una población de casi siete millones, bueno… pues tampoco es mucho, ¿no?", afirmó en un entrevista.

El Ejército se ha visto obligado a intervenir varias veces durante la semana pasada en la región, que sigue sin funcionar a pleno rendimiento por los estragos de la gran nevada. Transporte sanitario urgente, soporte logístico en los centros de distribución de medicamentos o retirada de hielo de las calles han sido alguna de sus actuaciones durante los últimos días.

Madrid sigue lejos de la normalidad

Más de una semana después de la gran nevada, la región sigue inmersa en su proceso de evaluación de daños y buscando la recuperación de una normalidad que todavía se resiste. En la capital, sin ir más lejos, dos tercios de las 9.261 calles de la ciudad continúan sin estar completamente limpias, mientras que hay 3.045 despejadas de nieve y otras 3.000 abiertas parcialmente.

Las predicciones apuntan a que la tendencia cambie a mediados la semana, con la entrada de una nueva borrasca acompañada de lluvias.

Entretanto, las distintas instituciones madrileñas siguen analizando el impacto de la nevada, y de hecho el Gobierno regional ha enviado este sábado una misiva a los 179 alcaldes de la región instándoles a remitir, antes del próximo jueves 21, un "breve informe" con los daños causados en sus municipios.

Ya hay 56 municipios madrileños que han decidido pedir su declaración como zona catastrófica, según el Gobierno autonómico, que también elevará al Ejecutivo central un requerimiento con el mismo objeto.

La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, que visitaba este sábado los municipios de Perales de Tajuña, Valdelaguna y Villamanrique de Tajo ha advertido de que los daños del temporal "pueden ascender a mucho más" de lo estimado preliminarmente cuando, tras el deshielo, se compruebe el estado de la maquinaria agrícola o cuando se evalúen las pérdidas económicas por la falta de actividad durante todos estos días.

El PSOE ha reclamado a la presidenta que habilite un fondo extraordinario dirigido a los municipios de la región para ayudarles a afrontar las secuelas del temporal, y el portavoz adjunto socialista en la Asamblea de Madrid, José Cepeda, ha censurado "la dejadez" mostrada por el Ejecutivo autonómico hacia los ayuntamientos.

A su vez, el PP ha acusado al delegado del Gobierno, José Manuel Franco, de saltarse a la Comunidad de Madrid en la coordinación de los dispositivos diseñados para hacer frente a los efectos de la borrasca, al tiempo que ha denunciado "la negligencia" de los alcaldes socialistas de municipios del sur de la región.

Respecto a la vuelta a las aulas, Ayuso ha admitido que se ha "intentado todo" con la voluntad de abrir el próximo lunes, día 18, pero "ahora mismo hay colegios que necesitan mejoras en la accesibilidad".

"Hemos encontrado 900 incidencias relacionadas con la nieve y caída de árboles, y 1.028 centros con problemas de acceso, que nos han pedido retrasar la vuelta. Lo más importante es la seguridad de alumnos y padres", ha insistido.

En cuanto a las seis universidades públicas madrileñas, han optado por escalonar la reapertura de sus aulas, y solo dos de ellas -la Carlos III y la de Alcalá- retomarán la actividad presencial este lunes día 18, mientras que las otras cuatro lo harán hasta el 25 de enero.

En la capital, las escuelas infantiles, escuelas de música, centros juveniles, centros deportivos o espacios municipales de cualquier tipo continuarán cerrados al menos hasta el día 19 de enero.