Biden firmará en su primer día en el poder varios decretos para superar la era Trump

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, tiene preparados decenas de decretos que planea firmar en sus diez primeros días en el poder, incluida una decena de órdenes que rubricará este miércoles, el día de su investidura, afirmó este sábado uno de sus asesores. Además de enviar el día de su investidura al Congreso una propuesta de reforma migratoria que incluirá una vía a la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes indocumentados que hay en Estados Unidos e instar al Congreso a que apruebe su plan de estímulo económico de 1,9 billones de dólares, Biden tomará varias medidas de forma unilateral.

Esas medidas incluyen un decreto para devolver a Estados Unidos al Acuerdo de París sobre el clima y otro que acabará con el veto emitido por el mandatario Donald Trump a la entrada de viajeros procedentes de varios países de mayoría musulmana.

También ordenará una extensión de la moratoria a los pagos de los préstamos estudiantiles en el país, prorrogará las restricciones a los desahucios y ejecuciones hipotecarias, y declarará el uso obligatorio de mascarillas contra la covid-19 en propiedades federales y transportes que crucen líneas estatales.

Así lo anunció este sábado el que será el jefe de gabinete de Biden en la Casa Blanca, Ron Klain, en una carta distribuida por el equipo de transición.

El día siguiente de la investidura, el jueves 21, Biden firmará una serie de decretos relacionados con la pandemia de la covid-19, y centrados en reabrir de forma segura escuelas y negocios, mitigar los contagios mediante una expansión de las pruebas de coronavirus y establecer estándares claros de salud pública, explicó Klain.

El viernes 22, el ahora presidente electo pedirá a su gabinete que tomen "medidas inmediatas para dar alivio económico a las familias trabajadoras que se han llevado la peor parte de esta crisis", añadió.

Reunir a las familias separadas en la frontera

Entre el lunes 25 y el 1 de febrero, Biden firmará más decretos, entre ellos algunos centrados en "restaurar la dignidad del sistema migratorio y las políticas fronterizas", y "comenzar el proceso difícil pero crucial de reunir a las familias separadas en la frontera", indicó Klain.

A principios de diciembre, un grupo de abogados que trabaja para reunir a las familias migrantes afectadas por la política de "tolerancia cero" de Trump aseguraron que aún no habían encontrado a los padres de unos 628 niños separados de ellos en la frontera en 2017 y 2018, según NBC News.

En esa primera semana entera en el poder, Biden también tomará medidas para "afrontar la crisis climática con la urgencia que demanda la ciencia", para "expandir el acceso a cuidados de salud" de personas de bajos ingresos y para "reformar el sistema de justicia criminal", adelantó Klain.

Se espera que Biden también converse por teléfono con varios líderes de otros países y "tome medidas para restaurar el lugar en el mundo de Estados Unidos", concluyó.

Un discurso de investidura "optimista"

Biden intentará "pasar página a las divisiones" en el país durante su discurso de investidura el próximo miércoles, en el que transmitirá una visión "optimista" del futuro de una nación sumida en una crisis política y de salud pública.

"Él cree que podemos unir a este país", aseguró este domingo la que será directora de comunicación de la Casa Blanca de Biden, Kate Bedingfield, en una entrevista con la cadena ABC News.

El presidente electo asumirá el poder en la ceremonia de investidura con mayor de seguridad de la historia de Estados Unidos, debido a las amenazas que aún colean tras el asalto al Capitolio de los seguidores radicales del mandatario saliente, Donald Trump, el pasado 6 de enero.

Biden tomará además las riendas del país más golpeado por la pandemia del mundo en términos absolutos, que roza los 400.000 muertos por covid-19, y donde millones de estadounidenses necesitan ayuda urgente para pagar sus facturas o mantener a flote sus negocios.

"Él cree que un Estados Unidos unificado es la única forma en la que podremos hacer frente a las crisis masivas con las que estamos lidiando", subrayó Bedingfield.

Por eso, Biden usará su primer discurso como presidente "para intentar pasar página a las divisiones y el odio de los últimos cuatro años, y presentar una visión positiva y optimista del país; presentar un camino que realmente nos pida a todos trabajar juntos", precisó la asesora.

"Eso es lo que quieren los estadounidenses, es por lo que votaron en estas elecciones. 81 millones de estadounidenses votaron por el presidente electo Biden en parte porque estaba presentando un plan para este país que nos lleve a un lugar donde podamos trabajar juntos, así que de eso hablará el día 20", concluyó Bedingfield.

Llevar esa idea a la práctica será complicado, sin embargo, en un país profundamente dividido por el desafío de Trump al resultado de las elecciones de noviembre, donde está a punto de comenzar un juicio político contra el presidente saliente y donde la oposición republicana en el Senado promete entorpecer los planes de Biden.

Esa polarización se refleja en una encuesta publicada este domingo por el diario The Washington Post y la cadena ABC News, según la cual el 49 % de los estadounidenses creen que Biden tomará las decisiones correctas para el país, mientras que el 50 % opina lo contrario.

El porcentaje que confía en Biden es muy superior al del 38 % de estadounidenses que opinaban lo mismo sobre Trump cuando llegó al poder en 2017, pero muy inferior al 61 % que expresó fe en las decisiones del expresidente Barack Obama antes de su investidura en 2009.

El sondeo también muestra que el 67 % de los estadounidenses dan su aprobación a la forma en la que Biden ha gestionado el complejo periodo de transición, mucho más que el 40 % que dijo lo mismo de Trump y menos que el 80 % que opinó lo mismo sobre Obama.

Más de 6 de cada 10 estadounidenses creen que Biden fue elegido de forma legítima; pero cuando se divide a los encuestados por partido, 7 de cada 10 republicanos siguen sin creer que su elección se produjera de forma justa, lo que revela la influencia que aún tienen en el partido las denuncias sin pruebas de fraude diseminadas por Trump.